Antonio R. Vega
ABC
La Administración regional tendría que dedicar los ingresos de todo un año para poner a cero su deuda financiera, que llega a 28.534 millones

La deuda con los bancos y cajas pesa como una losa en las cuentas de la Junta de Andalucía. Cada día tiene que dedicar 7,52 millones de euros para afrontar gastos derivados de los préstamos contraídos a largo y corto plazo. Los presupuestos actualmente en vigor reservan 2.743,89 millones de euros para atender esta factura: 1.874,68 millones de euros para la amortización de créditos ( pasivos f i nancieros) y otros 869,21 millones más que se comen los intereses. Es un 43 por ciento más del dinero que destinaba a ambos capítulos presupuestarios hace un lustro.

Los severos planes de ajuste del gasto público que ha puesto en marcha Andalucía para embridar el déficit no han conseguido frenar el aumento de la carga financiera. El endeudamiento de la Junta y sus agencias administrativas alcanzó a finales de 2014 a su nivel más alto de la historia: 29.101 millones de euros, según el Boletín Estadístico del Banco de España. En el primer trimestre de 2015, la deuda autonómica se contrajo hasta los 28.534 millones. Esta cifra no incluye los impagos a proveedores. A finales de 2013, la Junta acumulaba 1.130 millones de euros en facturas pendientes de abono por compras y contratos realizados sin permiso del interventor, según reveló el informe de fiscalización de la Cámara de Cuentas de Andalucía.

Después de tres años de recortes que han adelgazado las nóminas de los funcionarios y los contratos en servicios como la sanidad y la educación, la deuda de Andalucía ha engordado de forma exponencial. La escalada de los pasivos fue un denominador común en las autonomías que ha ido pareja a la caída de ingresos y el encarecimiento de los costes de financiación externa.

1. ¿Andalucía soporta más deuda que otras regiones?

La comunidad ocupa el tercer lugar en el ránking nacional en términos absolutos, pero la diferencia con las regiones más endeudadas es abismal. La Consejería de Hacienda y Administración Pública, que dirige María Jesús Montero, destacó a ABC que, por ejemplo, Cataluña cerró 2014 debiendo más del doble (64.476 millones) que Andalucía a los bancos y cajas, cifra que aumentó hasta los 64.792 millones hasta el pasado marzo. Las cuentas de la Comunidad Valenciana, con un peso inferior en la riqueza nacional, muestran un agujero de 37.615 millones de euros, 9.081 más que Andalucía.

En el lado opuesto, hay regiones más saneadas como la de Madrid, que con un Producto Interior Bruto (PIB) superior al andaluz (197.699 millones), adeuda 2.121 millones menos a las entidades financieras (26.413 millones).

Los números rojos que arrastra Andalucía rondan el presupuesto que manejará la Administración durante este año (29.625 millones de euros). Es decir, la Junta necesitaría dedicar los ingresos de todo un año para saldar sus préstamos con los bancos y cajas.

2. ¿Qué peso tiene la deuda en el PIB regional?

Los datos son elocuentes. La Junta de Andalucía cerró 2008 con una deuda acumulada con los bancos de 8.051 millones de euros, que representaba el 5,3 por ciento de su PIB. En 2014, coincidiendo con la aparición de los primeros brotes verdes en la economía, cada andaluz cargaba sobre sus hombros un lastre más pesado. En el primer trimestre de 2015, la deuda de Andalucía (28.534 millones de euros) equivale ya al 20 por ciento del PIB regional (141.704 millones de euros), según los últimos datos publicados por el Banco de España. La media de las comunidades está por encima: 22,5% del PIB.

De la misma forma que los bancos y cajas examinan la renta de las familias antes de concederles un crédito, los economistas coinciden en que a la hora de calibrar la deuda de una administración su nivel de riqueza constituye su termómetro más fiable.

3. ¿Por qué la Junta ha incrementado su agujero?

¿A qué obedece la escalada de los números rojos? Hay dos motivos principales. En primer lugar, el descenso de ingresos ha provocado que el Ejecutivo andaluz sea incapaz de costear sus gastos e inversiones a través de la recaudación.

En segundo lugar, Andalucía ha tenido que poner a cero el contador de la deuda comercial para cumplir las exigencias de Bruselas. Para ello, el Gobierno central aprobó dos mecanismos extraordinarios de financiación en 2012. En lo que respecta al plan de pagos a proveedores, durante 2013 la Junta suscribió cinco contratos de préstamo: dos de ellos con el Instituto de Crédito Oficial (ICO) por un importe global de 631,67 millones de euros y otros tres con distintas entidades financieras por 2,82 millones. El segundo instrumento al que se ha acogido Andalucía es el Fondo de Liquidez Autonómica a través de préstamos bilaterales entre el Estado y la Junta.

En 2013, Andalucía obtuvo por esta vía 4.544,73 millones de euros que no amortizará hasta 2023. Estas operaciones ponen de manifiesto que durante los últimos tres años la Comunidad no ha podido financiarse por sí misma porque los mercados le habían cerrado las puertas. El grifo continúa cerrado. Los bancos que le han prestado dinero son Caja Granada, Cajasur, Cajasol, Unicaja, Caja Jaén, Bankia, Popular, Banco de Andalucía, Bankinter y Banesto. Según se desprende de la auditoría de la Cámara de Cuentas sobre las cuentas de 2013 (las últimas fiscalilizadas), «en los próximos cinco ejercicios la Junta tendrá que hacer frente a la amortización de más de la mitad del importe total de su deuda.

4. ¿Cuánto debe la Administración paralela?

Las empresas públicas de Andalucía debían 171 millones a los bancos en 2014. Según informó la Consejería, la ratio deuda/PIB de las sociedades instrumentales de la Junta (0,1%) está cinco décimas por debajo del registro nacional (0,5%) y es muy inferior a la que arrastran las empresas públicas de las comunidades de Madrid y Cataluña.

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