Manuel Alejandro Cardenete
EL ECONOMISTA

Cuando este artículo se publique, ya estará todo consumado. Tendremos resultado electoral, que no querrá decir que tendremos Gobierno. Indudablemente el Gobierno que entre se encontrará una economía mejor que hace cuatro años. El PIB crece, la productividad, las exportaciones, el empleo… Pero no se asientan sobre una base sólida.

La mayoría de las variables se están basando en cuestiones externas y coyunturales: bajo precio del petróleo, mejora de las economías con las que estamos conectadas, tipo de cambio débil… No ha habido un cambio de estructura productiva y por eso el empleo, aunque mejora, lo hace de forma insuficiente. Desde la Universidad Loyola Andalucía ya publicamos hace un mes en el Informe de Invierno del Loyola Economic Outlook que no auguramos más de un 2,5 por ciento de PIB para 2016.

En ese momento éramos el centro de previsión más pesimista. Esta misma semana ya el Banco de Sabadell está dando un 2,2 por ciento. ¿Y en Andalucía? Pues nuestras previsiones muestran una tendencia parecida a la española aunque algo más negativa. El crecimiento previsto para el año 2016 es de un 2,5 por ciento. En cuanto al mercado de trabajo, las estimaciones para las tasas medias de paro del conjunto del año 2016 oscilarán en torno al 29,5 y el 30,5 por ciento. Y ante este escenario, ¿qué podemos decir? Pues que progresamos adecuadamente y poco más.

Técnicamente estamos en la fase ascendente del ciclo económico. Pero tenemos nubarrones en el cielo. No estamos consiguiendo atajar el problema del desempleo, que aunque mejora, lo hace a un ritmo absolutamente insuficiente. La reforma laboral ha podido frenar la sangría de incremento del paro, pero se ha mostrado insuficiente para generar empleo neto a un ritmo importante como para intentar llegar a tasas de un sólo dígito. Nos encontramos muy lejos de poder llegar ahí. A nivel nacional, en 2016 tendremos reformas que acometer -la Comisión Europea no nos dará más margen- y el entorno internacional no nos favorecerá: subida de tipos de interés americanos y ralentización global del ritmo de crecimiento de PIB, entre otras cuestiones. Nubarrones en el cielo. Para quien gobierne… El Gobierno de la Junta de Andalucía al menos tendrá un presupuesto que acometer. Al menos en 2016…