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El responsable de planificar y coordinar la política industrial cree que hay que aprovechar el nuevo marco de ayudas de la UE para capacitar a las empresas

Vicente Fernández planifica y coordina las políticas de industria, energía y minas en Andalucía. Este jurista malagueño ingresó por oposición en el Cuerpo de Letrados de la Junta en 1999 con el número uno de su promoción. Durante más de una década ha prestado sus servicios en casi todas las carteras del Ejecutivo autonómico, hasta que a finales de 2012 accedió a ser secretario general de Innovación, Industria y Energía. Su llegada ha coincidido con una mayor valoración del sector industrial por parte de la Junta.

A diferencia de en épocas pasadas, la industria está hoy entre las prioridades de la Junta. ¿Qué ha cambiado?

La crisis nos ha enseñado que los territorios con más participación en el PIB han resistido mejor. A partir de ahí es evidente que una economía sana es aquella en la que la industria tiene un peso importante en el tejido productivo, ya que genera riqueza y empleo, multiplica el factor de crecimiento y permite que tecnológicamente la región pueda estar en la vanguardia.

Existe una valoración positiva de los grandes polos de Huelva y Algeciras, pero las empresas denuncian que las exigencias medioambientales son excesivas. ¿Corregirán este aspecto?

Huelva y el Campo de Gibraltar son la cúspide de la realidad industrial andaluza y por ello debemos cuidarlas de la manera más exigente posible. La comunicación que existe entre la Junta y las dos grandes asociaciones sectoriales (Agi y Aiqb) es incuestionable y esto lo valoran positivamente las empresas y el propio Gobierno. Es cierto que algunas compañías nos han trasladado que los requerimientos medioambientales les parecen excesivos y esto debemos enlazarlo con un elemento superior, la calidad de nuestro ordenamiento jurídico. Si la industria es importante, también lo es una regulación que hace que las empresas sean competitivas. Estamos trabajando con las asociaciones para que los requerimientos medioambientales que demanda la sociedad no perjudique a las inversiones.

¿Se refiere a que cambiarán algunas normas?

Hablo de mejorar el ordenamiento, dotarlo de seguridad para que los operadores sepan muy bien las normas, dotarlo de claridad para evitar interpretaciones dubitativas. Trabajando con las autoridades medioambientales y las organizaciones empresariales lograremos un ordenamiento de calidad que respete una delas máximas de la presidenta Susana Díaz: que no se pierdan inversiones por cuestiones burocráticas.

La Junta ha caducado derechos mineros para sacarlos a concurso, ha agilizado la reapertura de Riotinto, ha sacado a concurso Aznalcóllar, ¿qué más se puede hacer en política minera?

Hemos dado cumplimiento al mandato constitucional que exige que la riqueza del país esté sujeta al bienestar general. Hemos acudido a los mecanismos legales que tenemos, como caducar concesiones y sacarlas a concurso. Esto exige constatar que los operadores que invierten tendrán seguridad y que las concesiones que no se utilicen no permanezcan apalancadas. Intentaremos ser más ágiles en la concesión de permisos y estamos articulando mecanismos como el mapa geológico para poner la mayor información posible al servicio del sector.

Entramos en un nuevo marco de ayudas europeas, ¿cómo se puede aprovechar?

La política de incentivos debe dirigirse cada vez más a la actividad industrial y en colaboración con el sector debemos identificar cuál es la mejor manera de producir un fuerte impacto económico en el territorio con el mínimo coste burocrático. Hay que buscar la cuadratura del círculo de eficacia, seguridad y certidumbre.

¿Las empresas se están moviendo para aprovechar bien las ayudas?

El empresariado andaluz puede competir en términos equivalentes con cualquier otro empresario del conjunto de Europa. Existen muchas pequeñas empresas y la evolución que necesitamos es que la mayor parte posible se convierta en mediana empresa. El otro objetivo es que la innovación llegue a todos los sectores productivos, ya que los que no incorporen masivamente mecanismos de innovación basados en nuevas tecnologías perderán competitividad.

Han sido muy críticos con las reformas energéticas del Gobierno central, que denunciaron en el Tribunal Constitucional. ¿Ha llegado el momento de mirar adelante?

Siempre hemos lanzado un mensaje de consenso y pacto nacional en relación con la energía, ya que junto a la innovación es el gran factor de competitividad de las empresas. Los inversores se han encontrado con una situación en la que han cambiado las reglas del juego. No entro en si es inconstitucional, pero es evidente que no ha generado confianza. Se han perdido oportunidades, también en Andalucía, donde se ha generado un subsector vinculado a las renovables muy potente. Los cambios normativos eran necesarios, pero gradualmente, en consenso con las comunidades y son las organizaciones empresariales. La crítica ha venido también de otras comunidades de un color político distinto a la Junta de Andalucía y desde fuera de España. Mirando al futuro, nos toca ahora conseguir una política energética estable y si trabajamos con consenso las autonomías, el Ministerio de Industria y las empresas nos irá mejor a todos.

¿Cómo será la nueva estrategia energética de la Junta?

Hemos retrasado su aprobación hasta saber las reglas del juego. Se ha trabajado mucho con expertos y organizaciones y en breve estará lista. Las líneas generales se basan en trabajar en el desarrollo tecnológico de las energías renovables, en elementos basados en el ahorro energético en las construcciones sostenibles y vamos a tratar que el autoconsumo tenga el mayor desarrollo posible dentro del escaso marco regulatorio actual.

En el pasado había voluntad de crear industria vinculada a las renovables, ¿es un capítulo cerrado?

Tenemos que lograr que la capacidad productiva de las renovables en Andalucía consiga el máximo valor posible. La innovación asociada a las renovables en la región es formidable, tenemos empresas que son referentes mundiales. El papel de las universidades andaluzas en este campo es para quitarse el sombrero y su conexión con el sector privado a través de la invención de nuevos factores productivos es el camino. Han surgido spin offs muy valiosas en las escuelas de ingenieros y en las facultades de Física y continuar esa tendencia es vital.

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