El Tribunal de Cuentas advierte que un 10% no registra ningún tipo de actividad

La extensa telaraña de empresas públicas propiedad de ayuntamientos y otras entidades locales se resiste a desaparecer, aún encontrándose en situación de pérdidas continuas e incluso en quiebra patrimonial. Un informe del Tribunal de Cuentas pone de manifiesto la nula rentabilidad de estas compañías, cuya vida está ligada en muchos casos a la transferencia de fondos por parte del sector público.

El organismo fiscalizador incide en que una de cada tres de estas sociedades registraron números rojos en 2014, un año en el que España logró abandonar la segunda recesión para encarar una nueva etapa de crecimiento. En total, fueron 227 las entidades que presentaron resultados negativos ese año del total de 730 compañías dependientes de entidades locales.

La situación de pérdidas no era desconocida para estas compañías, ya que un 70% de las mismas venían de repetir números rojos en 2013. La mala situación de estas sociedades puede estar ligada a varios motivos, entre ellosuna gestión deficiente o el empeoramiento de la situación económica o de un sector en particular.

La mayoría de las sociedades mercantiles en manos de entidades locales se dedica al sector de la construcción. Se trata en un 27% de casos de compañías municipales del suelo y la vivienda, cuyo valor y actividad se ha hundido por la paralización del sector en España tras el pinchazo de la burbuja del ladrillo en el año 2008.

No obstante, también hay un gran número de compañías dedicadas a la Administración Pública o actividades artísticas o recreativas. «Los porcentajes de representatividad de las empresas públicas son similares a los del ejercicio 2013, manteniéndose así la estructura del sector público local empresarial», explica el Tribunal de Cuentas en su informe.

La situación es más grave, si cabe, para el 10% del total de sociedades mercantiles que durante el pasado ejercicio no sólo incurrieron en pérdidas, sino que tampoco registraron ningún tipo de ingreso o se encuentran en situación «de disolución». En varios casos, estas empresas zombis vienen prolongando su situación desde el año 2012, según el organismo fiscalizador.

En total, el número de empresas cuya cifra de negocio fue igual a cero ascendió a 143, aunque sólo consta que 13 de éstas no registraron ningún tipo de actividad. «Durante el ejercicio 2014, al menos 115 empresas públicas no han realizado ventas ni prestado servicios correspondientes a la actividad ordinaria de las mismas», alerta el informe del Tribunal de Cuentas.

El mismo organismo incide también en que el 19% de los ayuntamientos con una población de más de 100.000 habitantes no ofrecieron información sobre las cuentas del ejercicio de 2014 al Tribunal de Cuentas dos meses y medio después del plazo legalmente establecido.

EL MUNDO