En base a los datos de avance trimestral del PIB, publicados por el INE los días pasados, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha realizado una estimación del crecimiento regional de las CCAA para el segundo trimestre del año.

Cabe agradecer, en primer lugar, que las estimaciones realizadas se hagan con datos desestacionalizados, de manera que se descuenta del crecimiento los factores que impulsan la actividad transitoriamente, durante el trimestre correspondiente.

Para el conjunto de España, el crecimiento para el segundo trimestre ha sido del 0,7% respecto del trimestre anterior y del 3,2% respecto del mismo trimestre del año pasado. Para Andalucía, las tasas han sido del 0,6% y del 2,8%, respectivamente. Es conveniente ilustrar dos cuestiones.

En primer lugar, que la tasa intertrimestral nos está midiendo la velocidad punta que la economía alcanza en la actualidad, a corto plazo. España corre en estos momentos más rápido que Andalucía: un 0,7% frente al 0,6%. En segundo lugar, la tasa interanual nos mide la velocidad de la economía en el más largo plazo. España también corre a largo plazo más rápidamente: un 3,2% frente al 2,8% de Andalucía.

Puede pensarse que esas diferencias no son tan elevadas y, por tanto, no debería preocuparnos ese diferencial de crecimiento negativo. Un simple cálculo aritmético, sin embargo, cambia esa percepción. Con datos del 2015, el PIB per cápita de Andalucía respecto de la media nacional fue del 74,1%, solo superior al 69,4% de Extremadura. Si la diferencia entre Andalucía y España en las tasas de crecimiento interanuales se mantiene durante una década, Andalucía pasaría a tener el 70% de la media nacional del PIB per cápita, un retroceso importante. O expresado de otra forma, el actual PIB per cápita de Madrid, que es un 85% superior al de Andalucía, pasaría a ser de casi el doble. Hay que hacer notar, adicionalmente, que la población en Andalucía se está reduciendo desde el año 2013.

El dato respecto de otras CCAA nos indica que, en el corto plazo, la tasa intertrimestral de Andalucía sólo es superior a las de Asturias, Castilla-León y Extremadura. Prácticamente el mismo resultado se produce para la tasa interanual. Es decir, estamos creciendo a largo plazo más rápidamente solo que esas tres CC.AA.

Esta distribución geográfica rompe con el tradicional modelo de crecimiento de Andalucía, en un doble sentido. En primer lugar, que los territorios del arco mediterráneo (incluyendo Baleares) están creciendo tanto a corto como a largo plazo, a ritmos superiores a los de Andalucía. Y en segundo lugar, que se está rompiendo el modelo diferencial respecto de España: que tradicionalmente en las fases expansivas Andalucía crecía más que la media, mientras que en las recesivas ocurría lo contrario.

Ahora, en plena fase expansiva, Andalucía crece menos que la media nacional, distanciándose del resto de CCAA.

Seguiremos creciendo en los próximos trimestres. Pero el panorama de convergencia con el resto de España es hoy menos optimista que en los trimestres anteriores. Necesitamos un modelo de crecimiento más orientado desde el lado de la producción y de las exportaciones, y menos desde el lado del crédito y del consumo.
Rogelio Velasco
DIARIO DE SEVILLA