Antonio Fuentes
DIARIO DE SEVILLA
La socialista pedirá el escaño a los ex presidentes si el Supremo ratifica la imputación: “Mi palabra es mi patrimonio”

«Mi palabra es mi patrimonio». Con esta sinécdoque, Susana Díaz garantizó ayer a Ciudadanos (C’s) que reclamará los escaños a los ex presidentes andaluces Manuel Chaves y José Antonio Griñán si el Tribunal Supremo les confirma la imputación, algo que se conocerá en las próximas semanas. Para apoyar la investidura de Susana Díaz como presidenta, C’s ha exigido una renuncia por escrito que no se producirá por parte del PSOE, aunque las posiciones se han ablandado por parte del partido que, descartado el PP y muy alejado Podemos, se presenta como salvavidas de la socialista para garantizarse la investidura a corto plazo.

Hoy se dará un paso definitivo para conocer el éxito o el fracaso de la negociación con la reanudación de los encuentros entre la presidenta de la Junta en funciones y los líderes de Podemos, C’s e Izquierda Unida, unas reuniones marcadas por el ultimátum de Díaz de suspender las negociaciones y esperar hasta el 5 de julio, fecha límite para la repetición de las elecciones autonómicas si no hay acuerdo antes.

Nadie en Ciudadanos supo decir ayer si basta la palabra de Díaz para superar el principal escollo que puso la formación para no abstenerse en las tres votaciones anteriores y que, pasadas las elecciones municipales y vista la cerrazón de los demás partidos, valdría ahora por un voto a favor, un cambio súbito de postura que C’s tampoco explica y que no se entiende más allá de la supuesta centralidad a lograr con los pactos poselectorales (votar a favor del PP en unos territorios y del PSOE en otros).

Porque si C’s y su líder nacional, Albert Rivera, se empecinaron en la cláusula Chaves -separar de inmediato de cualquier cargo, público o de partido, a imputados por corrupción política hasta la resolución completa del procedimiento judicial, según marca el primer punto de su pacto anticorrupción-, el líder de la formación en Andalucía, Juan Marín, ha vuelto a mostrarse flexible con esta exigencia para propiciar la investidura de Díaz.

En una entrevista con Televisión Española, Marín valoró que Díaz, en una entrevista previa en Canal Sur Radio, «haya movido ficha» en relación a las renuncias de Chaves y Griñán y se mostró «expectante» ante las novedades que pueda traer hoy la reunión. No obstante, Marín informó por error de que Díaz se había comprometido a firmar por escrito, algo que no sucedió.

Todo parece que Marín está por la labor de facilitar la investidura y, según su entorno más próximo, podría bastar un compromiso público de la presidenta como el que hizo ayer. Los socialistas también han hablado con Albert Rivera y enfatizaron este gesto de Díaz, aunque realmente las palabras de la socialista aportan pocas novedades. Ayer la propia presidenta señaló que «siempre» ha mantenido este discurso. «Siempre lo he manifestado y mi palabra es mi patrimonio», sentenció.

La decisión de Ciudadanos tendrá que ratificarla, y explicarla, la dirección nacional. Algunos de sus dirigentes se mostraban en privado molestos con la confianza de los socialistas, que de nuevo están fechando el pleno del Parlamento, incluso para esta semana.

Y eso que el calendario de C’s señala que la firma de un pacto anticorrupción es sólo la puerta de entrada a la negociación. Este pacto estuvo a punto de firmarse tras el discurso de investidura de Díaz, pero saltó por los aires tras el desacuerdo por la dimisión de Chaves. Rivera llegó a decir que los periodistas le preguntarían al instante por el punto uno del acuerdo, incumplido mientras el ex presidente Chaves se mantenga en el cargo.

La renuncia de los ex presidentes es el principal punto de discrepancia a resolver entre ambos partidos, al que seguirían el estudio de tres documentos que C’s ha puesto sobre la mesa. Uno sobre transparencia es conocido e incluye limitación de mandatos a dos legislaturas, también de los consejeros (María Jesús Montero y Luciano Alonso serían los afectados del Gobierno vigente) o la petición de endurecer la ley de incompatibilidades para restringir las puertas giratorias y los conflictos de intereses entre el desarrollo de un cargo público y la actividad privada posterior.

Los otros dos son «privados», apuntan fuentes de C’s, y versan sobre materia económica (bajada de impuestos, vinculación entre universidad y empleo,…) y social (aumento de profesores y sanitarios, incremento de la dotación para dependencia,…). Este calendario ralentiza las urgencias de Díaz, que quiere ser investida antes del próximo sábado, fecha de constitución de los ayuntamientos.

IU ve posible un cambio de voto si hay propuestas

El líder de IU, Antonio Maíllo, abrió ayer por vez primera la posibilidad de un cambio de voto de sus cinco parlamentarios si hubiese nuevas «propuestas programáticas» por parte de la candidata Susana Díaz. Maíllo subrayó que si esas propuestas se presentasen «con mucha garantía de cumplimiento», podrían plantearse un cambio de postura, pero si no, «no habría justificación» para abstenerse o apoyarla. En cualquier caso, el líder de IU mantuvo que repetir las elecciones andaluzas sería un «fracaso» de quien se somete a la investidura. Maíllo recordó, asimismo, que sus parlamentarios rechazaron la investidura de Díaz «porque contenía elementos programáticos incompatibles que lo hacían poco creíbles».

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