EXPANSIÓN
Las CCAA cerraron 2014 con un desvío del déficit de 7.000 millones

La agencia de calificación Standard&Poor’s (S&P) considera que los desvíos presupuestarios de las comunidades autónomas en 2014 no son muy preocupantes, ya que se deben a efectos “no recurrentes”, como es una caída de los ingresos por el sistema de financiación y al hecho de que el Gobierno ha mostrado “cierto grado de tolerancia” con las autonomías, precisamente en 2015, año electoral.

“Creemos que el Gobierno central ha permitido cierta libertad de acción temporal en el gasto autonómico por el acercamiento de las elecciones regionales en mayo de 2015, entre otros factores, después de haber apretado el cinturón significativamente en los años anteriores”, señala la agencia en un informe al que ha accedido este diario.

Las autonomías cerraron el ejercicio pasado con un desvío del 1,7% del PIB, dos décimas más que en el ejercicio anterior, llevando al límite el déficit del Estado. La Autoridad Fiscal, el Consejo Europeo o la agencia Moody’s han afeado al Ejecutivo que no aplicase los mecanismos correctores de la Ley de Estabilidad a las incumplidoras. Pero la calificadora de riesgos entiende que el Ejecutivo tiene “instrumentos potentes para limitar el gasto”, que se mantienen preparados.

Varios son los motivos por los que “el Gobierno ha mostrado cierto grado de tolerancia sobre el gasto regional”. “Con el objetivo de mantener estándares mínimos en los servicios públicos en las autonomías, el Gobierno central ha evitado requerir recortes de gasto en regiones incumplidoras”, ya que de lo contrario se habrían “deteriorado por debajo de los mínimos”.

Pero a continuación indica que “las consideraciones políticas también pueden tener un papel en las medidas correctoras del Gobierno central, menores de lo esperado”, y hace referencia a las elecciones autonómicas y locales del próximo 24 de mayo. En este sentido Standard&Poor’s recuerda que “en muchas autonomías, el partido de gobierno actual, el Partido Popular, también tiene el poder a un nivel regional”.

“Si la pregunta es, ¿se ha dotado el Gobierno de mecanismos eficaces de control? La respuesta es sí”, indica Lorenzo Pareja, director de rátings de sector público internacional de S&P, que considera el proceso de estabilización de las finanzas autonómicas en los últimos años “de libro”.

“Ha habido una desviación, pero no ha sido grave: tocamos la campana, pero la pequeña”, indica Pareja. “Creemos que el Gobierno asumirá con calma este desvío y que la consolidación fiscal volverá a su camino durante este año”, indica el informe de S&P. La agencia piensa que “el incumplimiento del objetivo de déficit de 2014 supone un desvío puntual”.

Otros factores deben contribuir a que las comunidades autónomas regresen a la senda de consolidación, específicamente por la parte de los ingresos. La agencia de calificación afirma que el modelo de financiación ha perjudicado a las regiones en 2014, año en que la recaudación creció en España aunque las transferencias se redujeran. “Estimamos que la consolidación fiscal autonómica se habría mantenido en el camino si los ingresos regionales hubieran reflejado con mayor precisión el incremento de las bases imponibles”, dice. En este caso el déficit regional se hubiera colocado en el 1,3% del PIB.

Ese desfase se corregirá, según S&P, en los próximos años, donde también deberá ponerse en marcha un nuevo modelo de financiación. “El apoyo financiero del Gobierno a las regiones es más fuerte que nunca, pero solo una reforma del sistema de financiación puede ser una solución duradera”.

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