El grupo bancario bautizado como “Cocom” recibirá al menos el 28% por comprometer 637 millones, frente al 26% de los fondos por poner 839 millones.

La letra pequeña del nuevo plan de reflotación de Abengoa revela, en contra de lo que se pensaba hasta ahora, que la banca recibirá más acciones de la nueva empresa que los fondos de inversión si finalmente ese proyecto sale adelante. Así, eventualmente, la banca podrá ejercer más poder dentro de la capital.

Un grupo de bancos al que se ha denominado de Bank Cocom (abreviatura de Bank Coordination Committee) y en el que están Santander, Popular, Bankia, Caixabank y Crédit  Agricole, ha asegurado casi 640 millones de euros de los nuevos créditos y avales que recibirá Abengoa, frente a los 839 millones de dinero fresco que han asegurado un grupo de fondos. Este grupo, al que se ha denominado New Money Investor Group está formado por diex fondos, entre ellos KKR, Centerbridge, D.E. Shaw, Elliott Management, Oaktree y Värde.

Al margen de los distintos tipos de interés y/o garantías que recibirá cada tramo de dinero que se aporte a Abengoa, destacan las distintas compensaciones en forma de nuevas acciones del grupo.

Mejor retribuidos

Por los 640 millones que asegura el Cocom, este grupo podrá recibir al menos el 28,3% de la nueva Abengoa, frente al 26,6% que recibirán los fondos por su aportación de 839 millones. Bajo esta perspectiva, el Cocom estará mejor retribuido que el New Money Investor Group.

El plan contempla, además, otro apartado para refinanciar 7.511 millones de deuda antigua a través de quitas y capitalización de deuda. A cambio, se entregará otro 40% de Abengoa, porcentaje del que bancos podrían recibir la parte más significativa.

La deuda antigua incluye todo tipo de instrumentos. Desde créditos bancarios clásicos, hasta bonos, pasando por factoring y derivados, entre otros mecanismos. La banca es la más expuesta a la refinanciación de esa deuda antigua. De la partida de 7.511 millones que aglutina este deudamiento, menos de la mitad (3.262 millones, el 43%) son bonos, y por tanto títulos susceptibles de estar en manos de fondos de inversión. El resto son instrumentos que habitualmente manejan entidades financieras. Las dos partidas más significativas son los créditos corporativos(1.083 millones) y los préstamos puente (1.818 millones). Otra de las partidas más significativas son los créditos a la exportación, con 730 millones.

Todas ellas vienen recogidas en la documentación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en una presentación no exenta de tecnicismos, como ECA, NRDP o PPB. A los viejos créditos se les aplicarán quitas de al menos 70%, lo que supondrá la desaparición de 5.258 millones de euros de deuda.

VAIVÉN

Abengoa sigue sometida a una vaivén bursátil. Las acciones A, que subieron el martes un 4%, ayer, cayeron un 5%, hasta 0,62 euros. Los títulos B del grupo se dejaron ayer un 3,2%, hasta 0,21 euros, tras subir el martes 1%.

Incertidumbre

La distribución final exacta del capital de Abengoa es una de las grandes incertidumbres que existen, y precisamente uno de los retos del plan de reflotación. Sobre todo porque la deuda del grupo en sí misma, es un producto financiero que cambia de manos a diario.

Así, el titular de bonos o de otros títulos de deuda de Abengoa a fecha de hoy podría estar de acuerdo con el plan pero, mañana, puede venderlo a otro grupo que se muestre más reacio, y que rechace el proyecto antes de que acabe el plazo para su homologación judicial, el 28 de octubre. Abengoa necesita que al menos el 75% de la deuda homologable (los 7.500 millones de endeudamiento antiguo) ratifiquen el plan.

Fuentes financieras aseguran que los grupos que han participado en las negociaciones directas para la elaboración del plan, bien a través del comité con los principales bancos y del comité con los principales bonistas, siponen entre el 35% y el 40% de la deuda. Es el punto de partida desde el cual se buscará llegar al 75%.

Más deuda

Con todo, la refinanciación de Abengoa contempla otro capítulo que correrá en paralelo al de la homologación. Un total de 2.848 millones de deuda de Abengoa está fuera de la homologación, pero condicionada por ésta. Técnicamente es deuda que no afecta a la matriz, pero de la que los acreedores pueden ejecutar garantías. El plan contempla que se ejecuten garantías y esa partida de deuda se reduzca en 770 millones, hasta los 2.078 millones.

México por 900 millones

El plan también contempla la venta de dos de las joyas de Abengoa: su filial Atlantica (antigua Abengoa Yieldco) y el proyecto de central eléctrica A3T en México. La propia Abengoa contempla vender este proyecto cuando esté acabado por una cifra de entre 700 millones y 900 millones de euros. La valoración de Atlántica es más sencilla. Esta filial cotiza en Nueva York. Abengoa mantiene algo más del 40% de la compañía, cuyo valor ayer en el parqué se elevaba a 1.900 millones de dólares (1.700 millones de euros).

 

EXPANSIÓN