Fernando del Valle
ABC
“No reducir las sucesiones le cuesta dinero a Andalucía”

¿Cómo confiar en un político que promete bajar impuestos en campaña?
Pues resulta realmente complicado. Lo que ocurre es que ya no hay excusa para no cumplir esas promesas. Especialmente, Rajoy. Si gobierna. Se ha comprometido a una bajada en todos los tramos del IRPF. Pues bien, ahora sabe qué se encuentra, no como le ocurrió en 2011 con el déficit. No tendría excusa para volver a incumplir esta promesa. El coste de financiación de la deuda ha bajado exponencialmente desde que estábamos al borde del rescate. Ahora nos financiamos a coste cero. La recaudación por IVA está aumentando por encima de lo previsto. Dejar más dinero en manos del público es positivo

¿Han servido los años de la crisis para incrementar la concienciación en contra del fraude?
Yo no veo mayor conciencia, sino mayor resignación. Porque la actitud de la autoridad tributaria es sencillamente agobiante. Se están haciendo más de seis millones de actuaciones de gestión. Aplicando la literalidad de los preceptos para recaudar más y evitar devolver en renta. La Agencia hace mucha comprobación y poca investigación. Traiga usted el recibito de Cáritas por el que se ha deducido. O detallitos así. Pues no es eso. Hay que salir más a la calle, y no controlar tanto a los que ya están controlados. Si hasta se han mandado agentes tributarios a las casetas de una feria. ¿Es éste el fraude que hay que perseguir? Seamos sensatos, vayamos en busca de los grandes.

Y siguen pagando impuestos los de siempre…
Así es. El segmento central de la línea. Los de abajo no pagan porque no tienen capacidad económica. Y los de arriba porque tienen artificios montados que por ciertos intereses no se terminan de desmontar. ¿Por qué no se impide que una sociedad gibraltareña venga a comprar un apartamento en la Costa del Sol? Lo que se está persiguiendo es el error, el pequeño fraude. Mire, la tributación efectiva de las grandes empresas, gracias a muchos mecanismos, a tanta ingeniería financiera, a la vista gorda con los paraísos fiscales, acaba por ser mucho menor que la de las pequeñas y medianas. ¡Si pago yo más impuestos que Google o Amazon!

Mejor sin IVA, entonces….
Es que con el nivel de presión impositiva que tenemos, se está empujando a mucha gente a fuera del sistema, a irse a casa y a seguir en negro. ¿A qué si no lleva poner un IVA del 21% a las peluquerías? La actividad dentro de la legalidad es prohibitiva.

Defina en pocas palabras el comportamiento del Gobierno andaluz en materia tributaria.
Pues es excesivamente exigente. Es de las comunidades que más impuestos crean y qué más los gravan. Aquí no se para de buscar hechos imponibles. Las bolsas de plástico, las energías renovables… Y es especialmente duro el tratamiento en cuanto al impuesto de sucesiones. Sirva el ejemplo de que acabo de liquidar una herencia de una familia que sobre una base de nueve millones, la hacienda autonómica se ha llevado siete.

¿Se cree las promesas de que se reducirá?
No me lo creo. Y esto tiene un efecto muy negativo para Andalucía. Estamos perdiendo contribuyentes en beneficio de Madrid. Se trata además de personas de patrimonio elevado, Madrid está recaudando menos por sucesiones pero más por otros conceptos. No bajar el impuesto de sucesiones le está costando dinero a Andalucía.

La presidenta ha anunciado facilidades para las herencias de empresas, algo que ya existe…
Claro. Eso vende muy bien y no cuesta dinero. Pero, cuidado, que hay truco. Para lograr la bonificación ya existente hay que cumplir tal cúmulo de requisitos que como te saltes uno solo estás perdido. Los servicios de inspección de la Junta deberían dejar de ser tan formalistas y atender al espíritu de la norma, porque siendo tan rigurosos están poniendo en riesgo la viabilidad de la empresa, con todo lo que ello conlleva para Andalucía.

¿Ha conocido muchas renuncias a herencias por esta presión?
Lamentablemente se están produciendo. Pero no creo que la fiscalidad sea la única motivación. Lo normal por lo que estamos viendo es que se trate de pequeñas herencias, con varios herederos, que pueden tener miedo o incluso certeza de que el muerto tuviera deudas o avales que terminaran haciendo negativa la herencia.