Luis Montoto
ABC
El grupo diseña un plan estratégico para crecer en Madrid y la Costa del Sol, entrar en segmentos como el hotelero y buscar socios inversores para sus proyectos

Tras la peor crisis del ladrillo de la historia reciente de España, Inmobiliaria del Sur (Insur) puede seguir presumiendo de haber registrado siempre beneficios operativos positivos. La firma inició su actividad en 1946 al adquirir todas las parcelas aledañas de la que hoy es la avenida de República Argentina de Sevilla y, desde entonces, ha tenido una crecimiento paulatino que le llevó a entrar en el negocio patrimonialista en los setenta, saltar a Bolsa en los ochenta y crecer en otras provincias andaluzas en los noventa. «En nuestra historia hemos asistido a varias etapas difíciles para el sector y el secreto para superarlas es mantener la cordura en los momentos en los que muchos pierden la cabeza», indica su presidente, Ricardo Pumar. En 2014 el negocio de la compañía creció un 71% (hasta 55,3 millones de euros) y el beneficio antes de impuestos avanzó un 73,3% (al situarse en 7 millones). En este momento está construyendo proyectos que suman 266 viviendas e iniciará en breve promociones que agrupan otras 287. «Nos encontramos en mejor posición que nunca para aprovechar las oportunidades del mercado», añade Pumar, que detalla cuál será la estrategia de la compañía en el próximo lustro.

Insur prepara un plan estratégico para crecer en Madrid y la Costa del Sol. ¿Se debe a que el sector crece más en esas dos áreas?
El objetivo es diversificar geográficamente nuestra actividad. En Andalucía Occidental y muy especialmente en Sevilla somos muy competitivos y reconocidos; en la Costa del Sol podemos crecer porque acumulamos una experiencia de más de veinte años; y Madrid debe ser una plaza estratégica para una compañía cotizada como la nuestra. Son dos áreas distintas pues Málaga se mueve gracias a la segunda residencia para extranjeros y en Madrid hay una tendencia a la concentración de la población, pero en ambos casos se trata de mercados más competitivos y también más estables, por lo que operar en ellos implica menos riesgos y más liquidez para los activos.

¿Cuál debe ser el peso de Málaga y Madrid en los ingresos anuales del grupo?
Madrid debe ser, como mínimo, el 30% del negocio. Ahora tenemos dos promociones que están prácticamente vendidas y nos van a dar puntualmente ese volumen, pero la meta es que este porcentaje sea el promedio de los ingresos anuales de Insur y estamos creando la estructura necesaria para ello en la capital de España. La Costa del Sol, por su parte, debe ser el otro 30%; mientras que Andalucía Occidental acapararía el 40% restante.

¿Insur también quiere crecer en el área patrimonial en Madrid y Costa del sol?
La compañía cuenta con activos en renta (oficinas y locales comerciales) que suman casi 120.000 metros cuadrados, además de 2.700 plazas de aparcamiento. Aunque tenemos parte en Córdoba, Huelva y Marbella, la mayor concentración está en Sevilla, donde hay una oferta en este segmento por encima de la demanda. El negocio de las oficinas tiene su propia inercia y tarda más en sufrir las consecuencias de una crisis, ya que los contratos firmados no se resuelven de forma inmediata. En 2014 ya hemos notado un punto de inflexión y creemos que los 37.000 metros que actualmente tenemos vacíos se podrán ocupar en los próximos tres años. Mientras rentabilizamos todo lo que tenemos en Sevilla, el crecimiento lo focalizaremos en Madrid y la Costa del Sol y, dado que estamos muy concentrados en el segmento de oficinas, diversificaremos con nuevos productos, como hoteles o parques comerciales de mediano tamaño.

¿Qué ritmo de crecimiento en las ventas prevé su nuevo plan de negocio?
Aún no podemos comunicar cifras concretas, pero debemos tener en cuenta que la promoción inmobiliaria es un negocio de oportunidad y después de una crisis es cuando realmente llega el momento de invertir. Queremos que nuestra actividad tenga más rotación que en el pasado, lo que implica adquirir solares, generar un proyecto inmobiliario y ponerlo en el mercado lo más rápidamente posible. En paralelo, compraremos bolsas de suelo que nos permitan desarrollar nuestra actividad a largo plazo. El suelo no es un bien especulativo sino la materia prima de nuestro negocio. Ahora podemos aprovisionarnos de esta materia prima a un precio competitivo que nos permitirá seguir operando cuando se vuelva a calentar el mercado.

Tras la desaparición de cientos de compañías del sector, ¿es más fácil crecer para las empresas que han sobrevivido?
Las compañías que han sobrevivido sin causarle grandes lesiones a las entidades financieras tienen ahora muchas posibilidades de desarrollar una actividad que es intensiva en financiación. Ahora hay que competir con nuevos actores, como los fondos extranjeros que han entrado en grandes ciudades comprando suelo para desarrollarlo; con algunas entidades financieras que están desarrollando sus propios activos inmobiliarias; o con gestores de cooperativas que están entrando en proyectos de envergadura y que trasladan la financiación al cliente final.

Ha creado una ‘joint venture’ con Anida (BBVA) para desarrollar un macroproyecto residencial en Entrenúcleos (Dos Hermanas). ¿Es una muestra de la nueva relación que están estableciendo las entidades financieras?
Es el fruto de la estrategia de BBVA, que aspira a reconstruir el sector promotor aliándose con grupos locales fuertes que colaboren a poner en valor su cartera inmobiliaria. Hay entidades para las que el ladrillo es una rémora mientras que otras, como BBVA; creen que son activos importantes que deben ponerse en valor. Este acuerdo es relevante porque demuestra que somos una gran plataforma operativa para desarrollar proyectos con eficiencia.

Insur también está dando entrada en sus proyectos a inversores privados, como en el caso de Palmera Residencial en Sevilla. ¿Repetirá esta fórmula con asiduidad?
Es una estrategia de diversificación de riesgos. Nos hemos asociado con inversores privados que conocen perfectamente nuestra trayectoria y que creen que ofrecemos una buena oportunidad para diversificar sus carteras. Así se ha hecho en IDS Palmera Residencial y con ese mismo modelo buscamos oportunidades en las tres áreas geográficas en las que queremos crecer y para las que ya tenemos a los inversores interesados.Este esquema se utilizará solo en proyectos muy atractivos y que por su dimensión aconsejen este tipo de apoyo.

Hay quien ya habla de que el crecimiento del sector puede llevar a una nueva burbuja. ¿Está justificado este temor?
La recuperación es muy fuerte en Madrid y la Costa del Sol y como consecuencia del apetito comprador hay revalorizaciones de suelo que quizá no sean del todo racionales, pero en ciudades como Sevilla esto aún no se percibe.

Las empresas han cambiado profundamente en estos últimos años. ¿También los compradores?
La transformación de los clientes ha sido radical. En estos años se han desarrollado las grandes plataformas on line de venta de viviendas y la información disponible es abundante y de calidad. Aunque la compra se sigue perfeccionando «in situ», el mercado hoy es más transparente y el consumidor tiene de antemano una gran información de oferta y precios. Tras las malas experiencias que han vivido los compradores cuyas promociones no se finalizaron con la llegada de la crisis, hoy el cliente es también más exigente con la solvencia y la trayectoria del promotor. Es un cambio bueno para todo el sector.

Luis Montoto
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