Gumersindo Ruiz

DIARIO DE SEVILLA
Por una extraña asociación de ideas pensé en cómo se interpreta la realidad económica por motivaciones electorales, tras haber escuchado la magnífica conferencia del profesor Eugenio Carmona sobre la pintora María Blanchad en el Museo Carmen Thyssen. En síntesis, se sostenía que la realidad de la obra de la pintora, que es un hecho objetivo, se cubre y desvirtúa con la historia sobrepuesta de las circunstancias de su vida, supuestamente determinada por un problema, de nacimiento, en la columna vertebral. A partir de aquí, la interpretación de su pintura se ha hecho más atendiendo a su aspecto físico que a lo que muestra la propia obra, si se sabe mirar libre de prejuicios. También el discurso económico electoral está dominado por una historia, que aunque tenga referencias que son ciertas, desvirtúa la interpretación de los datos económicos. Esta historia superpuesta a los datos es, principalmente, que la economía ha pasado por una larga etapa depresiva y ahora se recupera. Hay, a su vez, dos versiones; una quita importancia a los daños sociales en que se ha incurrido y promete un futuro en el que los problemas se solucionarán con el crecimiento. La otra versión acepta el hecho de ese crecimiento, pero destaca la forma injusta en que se están arreglando las cosas. Si dejamos a un lado la biografía de la crisis y las interpretaciones electorales nos encontramos con la realidad de los datos. Mirándolos como cifras absolutas, no porcentajes de incrementos, 2015 se cerrará, en el mejor de los casos, con el mismo volumen de empleo que había hace cuatro años, medido como empleo equivalente, esto es, a tiempo completo. Igual ocurre con la renta por habitante. Se ignora que el incremento del producto real de la economía se consigue en una situación de caída de precios, que se suman al producto corriente, y crece así casi un punto más -aunque nadie tiene la percepción de que le han subido el sueldo porque han caído los precios-. En esta historia, se cuenta que se crearán empleos porque sí, pero hemos visto, por ejemplo, en los últimos datos hoteleros, que el crecimiento de las pernoctaciones está alrededor del 4,7% y sólo aumenta el empleo un 2,7%, justo al contrario de lo que se quiere creer, que se genera más empleo con menos crecimiento. Incluso el Instituto Nacional de Estadística (INE) en las notas de prensa cuenta su historia sobre los datos, algo que no había visto nunca. La magia de la conferencia de Eugenio Carmona fue desmontar, con su erudición e inteligencia, ideas preconcebidas sobre María Blanchard, su relación de protegida de los pintores más importantes del cubismo, la soledad, desgracia y apuros económicos de su vida, todo ello supuesto a partir de un defecto físico que ha condicionado la forma de mirar y entender su obra. No trato de ser pesimista sobre nuestra economía, en unas condiciones que, aunque nos vienen de fuera, son excepcionales: turismo que tira del consumo, euro barato, energía barata y tipos de interés cerca de cero. Pero quizás convenga mirar mejor los datos para entenderlos, aplicar una mejor política, y construir una historia futura más próspera y justa.
Gumersindo Ruiz
DIARIO DE SEVILLA
]]>