Juan J. Borrero
ABC
Anuncia una revisión del modelo para las autonomías en 2016, año en el que Andalucía  incrementará sus ingresos a cuenta hasta los 1.700 millones

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, acabó ayer en pocos minutos con el conato de incendio que estaba aventando la Junta de Andalucía contra su Ejecutivo a cuenta del modelo de financiación autonómica. Le bastó anunciar que los fondos a cuenta para las comunidades en 2016 tendrán una aportación adicional de 7.000 millones de euros, de los que 1.700 millones serán para Andalucía, que verá incrementada las cantidades aportadas por el Estado. Además, anunció la revisión del modelo el próximo año.

Mariano Rajoy reconoció que «no hay quien diga que está contento» con la financiación autonómica. «En esto todo el mundo tiene el mismo discursos, y hace bien». Recordó que incluso él, cuando era presidente gallego, siempre expresó su oposición a la financiación autonómica, «aunque en alguna ocasión estuviera de acuerdo». Defendió que el sistema no se haya modificado a estas alturas: «Porque conviene tener claras las prioridades, que eran en esta legislatura evitar la quiebra y el rescate. Para repartir la nada menor tirar todos del mismo carro», admitió. Pero en 2016 habrá un nuevo modelo. «Yo soy el primero en defender este cambio, les recuerdo que voté con mi partido en contra porque pensaba que no era bueno y en eso coincido con los que ahora dicen que hay que cambiar el modelo», dejó como recado a la consejera de Hacienda; María Jesús Montero, tras la encendida reivindicación que ha hecho en los últimos días a cuenta de la financiación autonómica. Rajoy le recordó de paso que la Junta de Andalucía, como otras comunidades de España, no podía acceder al mercado y ha sido el Estado «el que ha tenido que cubrir el déficit público y los vencimientos de deuda y, con ello, la financiación de los servicios públicos».

No fue el único mensaje a la política netamente andaluza. «Andalucía ha mejorado», dijo Rajoy, aunque mostró su preocupación por la necesidad de mejorar los datos de creación de empleo de la comunidad, muy por debajo de la medida nacional. El presidente garantizaba el apoyo del Gobierno a la comunidad con el mismo nivel de compromiso que hasta ahora, «intentaremos que de forma más eficiente ahora que las cosas empiezan a mejorar».

Calma tras la tormenta

A la espera de que el Gobierno ofrezca hoy datos históricos sobre la EPA que fortalezcan la previsión de 600.000 nuevos empleos este año, Rajoy avanzó su compromiso de que España genere una media de 500.000 empleos anuales hasta 2019, para alcanzar el objetivo de 20 millones de personas trabajando. El presidente se mostró satisfecho de haber logrado el objetivo de l a Legislatura: en España hay más ocupados que cuando llegó al Gobierno, a finales de 2011; más afiliados a la Seguridad y menos paro que entonces. «El empleo es el objetivo, porque es la clave para la lucha contra las desigualdades», dijo Rajoy.

El presidente del Gobierno regresaba ayer al mismo foro empresarial organizado por la Fundación Cámara de Comercio en el que hace un año anunció que lo peor de la crisis había pasado. Aquel 15 de julio se comprometió a volver a Sevilla en 2015 para hacer balance ante el mismo auditorio. Su menaje ahora es que España está en el camino correcto, que los datos económicos lo confirman y que es optimista sobre el futuro. Rajoy hizo un recorrido por los cuatro años de legislatura que se iniciaba en medio de «la tormenta perfecta» para hundir el barco. Y aseguró que a estas alturas ha cumplido sus tres principales compromisos: evitar la quiebra y el rescate, crear empleo y poner en marcha reformas estructurales para salir de la crisis.

«Hoy estamos claramente mejor», dijo Rajoy que expuso datos sobre desigualdades económicas, reducción del déficit público, incremento de competitividad en la zona euro, la recuperación del crédito y el consumo y el mantenimiento del poder adquisitivo. Las previsiones para 2016 son igualmente positivas.

Eso le permite prometer que continuará con l a rebaja de i mpuestos «si la recaudación lo permite». Y aunque no especificó cuáles, acto seguido se refirió a la obligada subida del IVA que tendrán que aplicar Grecia, argumento recurrente durante su conferencia.

«Soy optimista con el futuro», concluyó el presidente, que tras su intervención volvió al estrado para anunciar que aceptaba la invitación realizada por el presidente de la Fundación Cámara de Sevilla, Francisco Herrero, de volver a Sevilla en julio de 2016 para continuar su balance. Y espera hacerlo de nuevo como presidente del Gobierno