El Gobierno ha elevado su optimismo un mes después de presentar unas previsiones del 2,7% para 2016. Los expertos consultados ven factible la nueva estimación

El Gobierno cree que España crecerá este año más de lo plasmado en las previsiones que presentó hace un mes escaso dentro del Programa de Estabilidad. El presidente del Ejecutivo en funciones, Mariano Rajoy, señaló ayer en Toledo, donde asistió a la procesión del Corpus Christi, que estima que España crecerá un 3% este año, tres décimas por encima del 2,7% que recogen las previsiones oficiales. Rajoy hizo estas declaraciones después de que el INE confirmara que la economía se había expandido un 0,8% en el primer trimestre, a un ritmo del 3,4% anual

¿Puede España crecer un 3% este año pese a factores negativos como el alza del precio del crudo que se ha producido estas últimas semanas o el desgobierno? ¿Qué ha cambiado desde finales de abril? Los expertos consultados señalan que . La economista de la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas), María Jesús Fernández, va más allá y ve «más realista» un crecimiento del 3% que un 2,7%, opinión que comparte, «con permiso de la demanda externa», el profesor de Economía de Esade, Pedro Aznar.

 El primer trimestre superó las expectativas

«El primer trimestre fue mucho mejor de lo esperado. Quizá España crezca al 2,9% o al 3% y corrijamos nuestras propias previsiones -Funcas estima un 2,7%-», describe Fernández. Una vez que el primer trimestre ha superado los pronósticos, detalla, las previsión para el resto del año ya tiene un fuerte sesgo al alza. Aznar señala que al buen momento del consumo se le sumará un buen año del turismo, viendo el comportamiento de otros competidores como Egipto, Turquía o Grecia.

Por el lado de la demanda interna, otro factor que tiene margen de mejora es la inversión, que en el primer trimestre estaba en registros moderados –aumentó un 0,4%, su menor ritmo de crecimiento intertrimestral desde hace dos años–, debido «a la falta de Gobierno», en opinión de Aznar. «Una vez que haya un Ejecutivo formado, la inversión volverá a despertar», vaticina el experto.

¿Desaceleración en el segundo trimestre?

Esta intensidad puede relajarse en el segundo trimestre, como auguró el pasado miércoles el Banco de España, pero Fernández matiza que si hace unos meses desde Funcas esperaban un repunte del 0,6% para dicho periodo, ahora pronostican que el crecimiento «va a ser mayor».

El economista jefe para España de BBVA Research, Miguel Cardoso, advierte que no observa desaceleración en el segundo trimestre y ve «alcanzable»el 3% para 2016. «Las probabilidades de que el crecimiento vaya a estar por encima del 2,7% han aumentado, ya recogíamos en nuestras previsiones que había más posibilidades de revisarlo al alza que a la baja. No es nada descabellado el 3%», reseña.

Aumento del precio del petróleo

Ante riesgos para la economía española como el aumento del precio del petróleo –el barril de Brent oscila en los 50 dólares frente a los 39 que preveía el Gobierno en el Programa de Estabilidad–, María Jesús Fernández cree que la desviación entre lo que recoge el papel y la realidad «no es tan importante». «Está dentro de lo que podíamos esperar dentro de la variabilidad del precio del petróleo», resuelve Cardoso.

El profesor de Esade Pedro Aznar analiza que el precio del crudo es «un barómetro de lo que pasa en la economía». «Si sube la demanda, sube el petróleo. Eso nos beneficia vía exportaciones. No se contrarrestan totalmente los dos efectos, pero sí parcialmente. Una subida brusca del precio a niveles más altos, claro que sería negativa para la economía española, pero en este entorno de 50 dólares no es grave», concluye.

Precisamente las exportaciones se contrajeron un 0,2% entre enero y marzo, una circunstancia que los expertos achacan al bajón económico de los países de nuestro entorno. Otro factor que permanece incierto, sostiene Aznar, es elimpacto del ajuste público sobre la economía. Entre enero y marzo no se produjo recorte alguno: las administraciones elevaron su gasto un 0,8%, su mayor repunte desde el inicio de 2015. Pero en el resto del ejercicio, se deberá implantar el ajuste fiscal para cumplir el objetivo de déficit de este año, que prevé bajar los números rojos de las administraciones del 5% del PIB del año pasado al 3,6%.

ABC