Antonio Fuentes
DIARIO DE SEVILLA
La pinza aprieta poco: las alianzas más frecuentes en el Parlamento son las de los socialistas con los emergentes

Antes de que Mario Jiménez, portavoz del PSOE en el Parlamento andaluz, acuñe un nuevo término para denunciar el supuesto bloqueo a las iniciativas de la Junta, un dato: la pinza de PP con Podemos, la pinza tóxica, diabólica, infame, el Junts pel no, es la alianza menos frecuente en la Cámara, por debajo incluso de la oposición visceral PSOE-PP. Ni en pleno, ni en las comisiones parlamentarias, la tesis de Mario Jiménez y por ende de los socialistas andaluces de rescatar la pinza de la década de los 90 entre PP e IU encuentra acomodo en las cifras. Éstas son: de las votaciones que se han producido hasta el momento en los plenos del Parlamento (que no son muchas, porque la actividad legislativa se pospuso a la constitución del Gobierno a principios de junio y poco después llegó el verano), PP y Podemos han votado juntos en 16 de 37 ocasiones, un 43,2%, según los datos recopilados por esta redacción hasta la conclusión de la última sesión plenaria el pasado jueves.

Además, en 12 de esas consultas votaron juntos ante una propuesta que se aprobó por unanimidad. A una de esas cuatro coincidencias se agarra Jiménez para construir el postulado. Fue el 23 de septiembre cuando PP y Podemos, segunda y tercera fuerzas en el Parlamento, votaron juntos para derogar el decreto ley sobre el nuevo baremo para los concursos de funcionarios. Fue la primera votación perdida por el PSOE andaluz en la historia del Parlamento y todavía se escucha el eco. Con menor estruendo PP y Podemos han votado juntos (con Ciudadanos e IU) una proposición no de ley contra la política de la Junta en atención sanitaria a menores con necesidades. También Podemos apoyó la propuesta de comisión de investigación sobre los cursos de formación pedida por el PP (se aprobó inmediatamente después la reclamada por Ciudadanos) y algunos puntos separados de una moción del PP sobre política presupuestaria. La pinza alentada por Jiménez, hasta aquí, se sujeta con dificultades. Además de los puntos sometidos a votación en seis plenos, la semana alterna se celebran comisiones en el Parlamento, donde por lo general se votan proposiciones no de ley (PNL) en las que se pide una acción al Gobierno o se manifiesta públicamente una opinión sobre algún asunto.

Tampoco aquí Jiménez acierta porque, de las votaciones de PNL celebradas en las diferentes comisiones, la pinza de PP-Podemos está por debajo de otras coaliciones. El recuento de las PNL es más complicado de seguir, porque los portavoces de los partidos pueden solicitar votos separados de los puntos, hasta el punto de que ellos mismos solicitan a veces saber qué están votando (leer algún acta de comisiones). Son 77 las votaciones de 47 PNL y un informe sobre la Cuenta General, de las que PP y Podemos han votado juntos en 51, el 66,2%. De ellas, 43 fueron aprobadas por unanimidad, una resolución muy frecuente en este tipo de votaciones, cuya incidencia y publicidad es muy escasa.

La mayoría de los acuerdos PP-Podemos son a petición de un voto separado, aunque hay una para apoyar medidas financieras a las corporaciones locales en la comisión de Presidencia, aprobada con el voto contrario del PSOE, o una en la comisión de Igualdad sobre refuerzo de personal en los servicios sociales, que presentó el PP y que Podemos apoyó aunque le parecía insuficiente. Hasta aquí alcanza la pinza auspiciada por Jiménez en lo referente a las comisiones parlamentarias, el otro escenario donde se producen votaciones. En conclusión, los datos arrojan que son más habituales otro tipo de sintonías. Por ejemplo, Podemos y PSOE -pinza que es del gusto del PP, pero no de Jiménez- han votado juntos en el pleno el 81% de las veces, en 30 de las 37 ocasiones. Un porcentaje muy similar (80,5%) se da en el caso de las comisiones parlamentarias, donde PSOE y Podemos forman tándem contra las iniciativas presentadas por el PP, grupo mayoritario de la oposición y principal animador de estas reuniones. A muy escasa distancia están los acuerdos en las votaciones de PSOE y Ciudadanos, los mismos que han acordado el Presupuesto de la Junta para 2016.

Desde el comienzo de las sesiones PSOE y C’s han votado en el mismo sentido en el 78% de las llamadas a voto del pleno, en 29 ocasiones. En las comisiones el registro es idéntico al de Podemos, porque Ciudadanos también ha votado con el PSOE 62 veces de 77, el 80,5%. Así que los socialistas, en particular Jiménez, no parece que tengan motivo de queja sobre los partidos emergentes, al menos en lo referente a las votaciones. Incluso Podemos y C’s han votado juntos en numerosas ocasiones en el mismo sentido ante propuestas que han presentado PSOE o PP, un 62% de las veces unidos en pleno y un 81% en las comisiones. La combinación PP-Ciudadanos queda relegada (54% y 74%) y la más extraña es la de PSOE y PP, coincidentes en únicamente 17 ocasiones en pleno (45,9%) y 49 en comisiones (63%), porque estos partidos mayoritarios todavía mezclan como agua y aceite, pese a que Jiménez insiste en otras amalgamas contaminantes, tóxicas, infames que, por ahora, sólo encuentra en su potaje.