Olga R. Sanmartín

EL MUNDO
Los rectores consideran que las trabas administrativas, los precios de las carreras y la limitada oferta de estudios en inglés lastran el proceso de internacionalización de los campus españoles
El castellano es una lengua hablada por casi 400 millones de personas, pero al final hay muy pocos extranjeros que opten por cursar la carrera en España. Aunque somos el principal importador de estudiantes de Erasmus, estamos a la cola europea en atraer a alumnos internacionales de grado, máster y doctorado: España sólo tiene matriculado un 2,9% de foráneos en su educación superior, frente al 17,5% del Reino Unido, el 16,8% de Suiza o el 9,8% de Francia. Cuando se trata de los másteres, la situación es mejor (el 16% viene de fuera), pero las cifras son catastróficas en los grados, donde sólo conseguimos un 0,8%de alumnos internacionales, según un estudio que la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (Crue) publicó ayer y que supone un verdadero ejercicio de autocrítica por parte de los responsables de los campus. La falta de internacionalización es una de las mayores debilidades de la universidad española y uno de los aspectos donde «la distancia entre el sistema español y otros sistemas europeos es sensiblemente mayor», según reconoce el informe. Esta circunstancia, unida a la escasa presencia de nuestros campus en ránkings mundiales como el de Shanghai, da una imagen muy mejorable de la educación española de cara al exterior. ¿Por qué aquí no llegan alumnos extranjeros? ¿Por qué un país como Francia atrae al doble de estudiantes hispanoamericanos? Los rectores consultados por EL MUNDO coinciden en que hay tres cosas que lastran el proceso de internacionalización: «las enormes» trabas burocráticas que sufren los extranjeros; los precios de las matrículas, que se ven «poco compensados» porayudas al estudio, y la limitada oferta de títulos en inglés o bilingües.

1. LA BUROCRACIA

«Tradicionalmente, las universidades españolas no han buscado incrementar el número de alumnos extranjeros», comienza Alejandro Tiana, rector de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (Uned). El ex secretario general de Educación opina que «uno de los grandes problemas ha sido la Selectividad, que ha contribuido a que los extranjeros no vinieran». La Ley Wert ha eliminado laPrueba de Acceso a la Universidad, pero continúan otras exigencias. «Muchos latinoamericanos con las maletas ya hechas se han encontrado con tantas trabas administrativas que no han podido venir», desvelaba ayer durante la presentación del informe Segundo Píriz, presidente de la Crue y rector de la Universidad de Extremadura. ¿A qué trabas se refiere? «Se está pidiendo documentación muy difícil de aportar», detalla el rector de la Universidad de Salamanca, Daniel Hernández Ruipérez. «Por ejemplo, notas de Bachillerato armonizadas, homologaciones de títulos ytraducciones juradas, equivalencias de programas, visados de residencia… Todo esto desincentiva al extranjero». El Gobierno es consciente de la existencia de esta burocracia y está trabajando para reducirla. Jorge Sáinz, secretario general de Universidades (en funciones), explica que hay una Estrategia de Internacionalización en marcha desde hace algo más de un año susceptible de ser revisada cada seis meses. Añade que elMinisterio de Empleo -del que depende la Dirección General de Inmigración- ha firmado recientemente un convenio para que las universidades puedan encargarse directamente de tramitar el papeleo. «Se está trabajando en facilitar visados y documentación para que los estudiantes puedan venir con más facilidad. El Ministerio de Educación colabora con Interior, Exteriores y Empleo, y con las universidades. Está todo el mundo involucrado yesto va a tener efecto», dice Sáinz, que opina que «nuestras universidades son buenas, muy buenas, y en algunas áreas son excelentes, y debemos conseguir que sean atractivas para competir en un entorno global». «Es verdad que se han dado pasos, tanto por los ministerios del Interior y Educación como por las comunidades autónomas y las universidades, pero estono es suficiente», objeta Daniel Hernández Ruipérez.

2. EL PRECIO DE LAS MATRÍCULAS

«Es increíble la escasa presencia de los latinoamericanos en las universidades españolas», destaca el brasileño Paulo Speller, secretario general de laOrganización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI). En su opinión, el precio de las matrículas disuade a los extranjeros a la hora de venir. «Sale carísimo», expresa. Se da la circunstancia de que los estudiantes internacionales de buena parte de los países no comunitarios tienen que pagar el coste íntegro de la carrera en las universidades públicas, a diferencia de los alumnos españoles, a los que se les subvenciona la mayoría de la matrícula. «Los extranjeros pagan en torno a 5.000 o 6.000 euros al año», precisa Alejandro Tiana, que opina que «habría que buscar algún sistema para facilitar el acceso que no fuera tan gravoso», aunque reconoce que es difícil «porque a los españoles se les subvenciona porque pagan impuestos». A esto se añade que las ayudas al estudio son «bajas» e «insatisfactorias», en palabras de Francisco Michavila, director de la Cátedra Unesco de Gestión y Política Universitaria y responsable del estudio que ayer presentaron los rectores.Manuel López, ex presidente de la Crue y rector de la Universidad de Zaragoza, lo corrobora: «Las becas en otros países son mayores que las nuestras. En mi universidad, la mayor parte de las ayudas que tengo para atraer a los estudiantes iberoamericanos proceden del Banco Santander». Speller también cree que «las ayudas son muy limitadas». Dice que «Brasil pone mucho más dinero que España» a la hora de enviar aquí a sus ciudadanos y considera que «habría que sentarse y buscar programas de doble vía» para que los estudiantes españoles pudieran ir a su país también. Tiana cree, asimismo, que una buena solución sería apostar más por «convenios bilaterales» o «establecermás títulos mixtos» compartidos por universidades de aquí y allí. Hernández Ruipérez añade, por su parte, que el éxito que ha cosechado Francia a la hora de tener muchos estudiantes extranjeros (el 40% de sus alumnos de doctorado lo es) se debe a «las inversiones» que ha realizado para atraerlos.

3. EL IDIOMA

La falta de titulaciones en inglés también obstaculiza la internacionalización, según Michavila, que explica que países como Dinamarca, Países Bajos y Suecia, que atraen a más alumnos extranjeros, ofrecen muchos programas en esta lengua. Hernández Ruipérez está de acuerdo. Y también Tiana, que pone como ejemplo a la Universidad Carlos III de Madrid: «Han hecho una apuesta muy fuerte por atraer a alumnos extranjeros y han empezado a ofrecer títulos bilingües». En las escuelas privadas de negocios la situación es bien diferente. La IE University, por ejemplo, ofrece buena parte de sus programas en inglés y el 65% de su alumnado procede de otros países.]]>