Juan M. Marqués Perales
DIARIO DE SEVILLA
Teresa Rodríguez no asistirá a un encuentro con Errejón en Córdoba para preparar en Andalucía el 20-D y cede a otro parlamentario su pregunta a Susana Díaz

Pistoletazo de Podemos en Córdoba para preparar las elecciones generales del 20 de diciembre. Un lema que apela a la fuerza de la organización -Andalucía, a por las generales- y la asistencia del número dos del partido, Íñigo Errejón, y el secretario de Organización y su hombre de confianza, Sergio Pascual. Desde hoy viernes al domingo, conferencias, talleres y debates en los que participarán los cabezas de lista de las provincias. Pero no, la secretaria general, Teresa Rodríguez, no asistirá. Ningún día. Hoy viernes, porque asiste a una junta de portavoces extraordinaria en el Parlamento y el domingo, porque tiene mítines en Jaén. Oficialmente, desde Podemos se responde que no es nada extraño, alguna fuente alude a los problemas con la organización de Madrid y otras señalan directamente a las malas relaciones entre Teresa Rodríguez e Íñigo Errejón, descontento con la deriva radical del partido en Andalucía, que desde las elecciones de marzo no ha sabido encontrar un hueco en el Parlamento andaluz. Con motivo de la investidura de Susana Díaz, Podemos también solicitó la dimisión de Manuel Chaves y José Antonio Griñán como diputado y senador, consiguió concesiones en materia de desahucios, pero finalmente fue Ciudadanos quien asumió el riesgo del apoyo, se colgó la medalla de las dimisiones y hoy saca réditos desde una oposición. Probablemente, con un coste entre algunos antiguos electores del PP que no desean que apoye al PSOE, pero su líder, Albert Rivera, juega en el centro y también ha comenzado a echar la caña en el caladero de su izquierda.

Errejón y Sergio Pascual, que también es cabeza de lista de Podemos por Sevilla a las generales, abren este encuentro sin Rodríguez. Podemos aspiraba a ser la fuerza hegemónica de la izquierda en este país, aunque el desánimo cunde en la dirección. Ni las elecciones catalanas ni antes las andaluzas le salieron bien; una de sus dirigentes, Carolina Bescansa, admitió que aún no están preparados para ganar las generales, y el portazo a IU y a Alberto Garzón puede tener su coste si logra congregar a otras formaciones en torno a las primarias de Ahora en Común. En el caso de que Ciudadanos le adelante en las generales, el partido que nació con una voluntad clara de poder estará condenado a ocupar un hueco similar a la IU de las mejores ocasiones.

Y, mientras tanto, en Andalucía, Podemos sigue sin marcar un tanto en el Parlamento. La decisión de seguir a los diputados del PP cuando éstos se levantaron del pleno en protesta por la no admisión de sus proposiciones de ley los marcó como una organización falta de una estrategia clara. Así como la IU de Antonio Maíllo se ha colocado en la oposición a la vez que tienta con algunos acuerdos al PSOE -lo último es su proposición de banca pública-, Podemos se sitúa en la misma posición que el PP, aunque sus ideologías estén en los dos polos. Ciudadanos ha marcado una senda distinta. Con sus peligros, pero como afirma una fuente de este partido, si no abren esta negociación con el PSOE, hoy estarían confundidos en una oposición donde el liderazgo sería del PP.

“Podemos se ha convertido en un partido inútil”, manifestó ayer un negociador de los socialistas. El PSOE mantiene que es la radicalidad de Podemos en Andalucía lo que le hace no llegar a ningún tipo de acuerdos. Los parlamentarios de Podemos se muestran activos, reciben a muchos colectivos, presentan proposiciones, pero al día de hoy parece imposible que puedan pactar algo con el PSOE para materializar algunas de sus iniciativas. Las malas relaciones entre Teresa Rodríguez y Susana Díaz sorprende por su precocidad. En su último cara a cara en la Cámara, Rodríguez le dijo a la presidenta que la llamaría a la comisión de investigación de los cursos por que no le respondía a su pregunta. Cuando Díaz volvió a hablarle, Teresa Rodríguez optó por conversar con la compañera de escaño.

Por eso, y otras razones, ha llamado la atención que Teresa Rodríguez no será la persona que interpele a la presidenta en la próxima sesión de control, sino José Luis Serrano. En Podemos le quitan importancia a esto y explican que el diputado granadino, catedrático de Filosofía del Derecho, es un experto en organización territorial de España, por lo que será el quien pregunte e Susana Díaz sobre el papel de Andalucía en una posible reforma institucional del país. Esto nunca ha ocurrido en la Cámara. Son los líderes de los partidos de la oposición quienes debaten con el jefe del Gobierno. Pueden que sean otras formas, pero de momento son más raras que nuevas.