Daniel Cela
EL CORREO
Los 48 diputados del PP y Podemos abandonan el salón de Plenos tras la negativa del presidente de la Cámara de incluir sus iniciativas en el orden del día

El salón de plenos del Parlamento estuvo este miércoles prácticamente vacío durante las cinco horas que duraron los debates de leyes y las interpelaciones al Gobierno. Los grupos parlamentarios de PP y Podemos, que juntos suman 48 diputados (de 109), abandonaron por separado el hemiciclo en protesta por el veto que ha impedido que sus iniciativas legislativas se debatan en el Parlamento durante tres semanas, y que ahora deben pasar el filtro de unos requisitos más duros antes de llegar al salón de plenos.

Al inicio de la sesión, la diputada del PP-A, Patricia del Pozo, y la portavoz adjunta de Podemos, Esperanza Gómez, se acogieron al artículo 73 del Reglamento de la Cámara para solicitar un cambio en el orden del día, que les permitiera incluir en el debate sus dos leyes vetadas. La de los populares es la supresión del impuesto de sucesiones y donaciones, una propuesta que ya han llevado en anteriores mandatos al Parlamento sin ningún freno entonces para su tramitación, pero que esta vez ha sido paralizada por el PSOE y por Ciudadanos (que también defiende esta medida). La de Podemos es la Ley de Cuentas Abiertas, que fue la condición que el partido morado puso a Susana Díaz para apoyar su investidura, y que resultó rechazada entonces y ahora. El presidente del Parlamento, el socialista Juan Pablo Durán, se negó a cambiar el orden del día y recordó que ambas iniciativas debían someterse a los nuevos requisitos de la tramitación parlamentaria (un informe económico y jurídico previo) aprobados por la Mesa la semana pasada. Con todo, Durán se ofreció a incluir las dos leyes en el debate si existía unanimidad del pleno, pero PSOE y Ciudadanos volvieron a votar en contra. Tanto el PP como el partido naranja solicitaron el pasado lunes, durante la Mesa extraordinaria, la tramitación de estas dos leyes por la vía de urgencia, una solicitud que según los socialistas impedía cambiar el orden del día de ayer.

Tras el plante de PP y Podemos, los diputados socialistas se han lanzado a las redes sociales (además de hacer uso de la tribuna de la Cámara) para denunciar la pinza entre ambas formaciones. El PSOE denuncia la coincidencia de estrategia de PP y Podemos en el Parlamento, y lo relaciona con el acuerdo de oposición que formaron los populares e IU hace 20 años, en la llamada legislatura de la pinza, que también puso en un aprieto a un Gobierno socialista en minoría. La Junta defiende que hay una estrategia premeditada y consensuada por ambos grupos para desestabilizar a su Ejecutivo, utilizando su peso en el Parlamento. PP y Podemos niegan ir de la mano, aunque sus intereses en contra de la Junta coincidan.

La líder de Podemos, Teresa Rodríguez, ha posado junto a sus diputados con un cartel en el que se leía: “Esto es un Parlamento, no un cortijo”, y ha defendido el plante como “último recurso” ante la imposibilidad de tramitar sus propuestas de ley. El presidente del PP-A, Juan Manuel Moreno, defendió el plante “en defensa de la pluralidad democrática”.