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El reparto de la Mesa del Parlamento será la primera piedra de toque

Socialistas y populares retomaron ayer los contactos para la constitución del nuevo Parlamento andaluz ratificando la lejanía de sus posiciones de partida, aunque las dificultades aritméticas par ala posterior investidura de SusaNA Díaz como presidenta -por la fragmentación dela Cámara y la voluntad del PSOE de gobernar en solitario- obligan a no descartar ningún escenario, sobre todo porque la virtual abstención del PP vale su peso en oro.

La toma de contactos tuvo lugar en las dependencias del grupo parlamentario socialista hacia las 13.15 horas y se prolongó durante una hora conforme al guión previsto: mientras que el PSOE reiteró lo anunciado por Mario Jiménez en plena Semana Santa -que pretenden que su victoria en las urnas se respete y refleje en todos los órdenes institucionales-, el PP subrayó que Díaz no puede soñar con seguir gobernando como hasta ahora y que el resultado del 22-M no avala las pretensiones del partido mayoritario.

En el arranque de la negociación, Mario Jiménez insiste en que al PSOE, por haber ganado con casi 350.000 votos de ventaja sobre la segunda fuerza, le deben corresponder la Presidencia del Parlamento y otros dos miembros de la Mesa de la Cámara, de modo que el resto de grupos se quedaría con un representante cada uno para reflejar la pluralidad dimanante de las urnas. Pero el Partido Popular, que superó el listón del millón de votos, reclama un segundo sillón en la Mesa con el argumento de que ellos no pueden tener la misma representación que Izquierda Unida con cerca de 800.000 electorales de diferencia.

La lógica lleva a pensar que el PP garantizaría el voto favorable para que los socialistas mantengan otros cuatro años la Presidencia del Parlamento a cambio d que el PSOE se conforme con tener dos miembros en la Mesa, los mismos que admitió ayer que reclaman para sí los populares la secretaria general, Loles López Gabarro. Si no, no renunciarían a ser quienes sustituyan a Manuel Gracia.

En este punto, hay que recordar que, pese a ganar con Javier Arenas las elecciones andaluzas de 2012, el PP se tuvo que contentar con la Vicepresidencia Segunda de la Cámara por el reparto institucional que acordaron los socialistas con IU. Ese precedente pesa ahora mucho en la negociación entre el PSOE y los populares.

Moreno pide compromiso

En todo caso, donde se centran los esfuerzos y preocupaciones se Susana Díaz es en desbloquear su investidura. Y aunque el PP ha anunciado ya que votará en contra de la líder del PSOE en todas y cada una de las votaciones que tengan que celebrarse, de las palabras de su líder se colige que aún hay margen para la sorpresa.

«A mí no me interesa que me venga por debajo de la mesa: ‘Oye, estoy dispuesta a darte tres puestos por aquí y tres puestos por allá’. Lo que reclamo son compromisos con los ciudadanos andaluces si realmente Díaz quiere ser investida presidenta de la Junta», subrayó ayer Juan Manuel Moreno bonilla en la reunión del consejo de alcaldes populares de Sevilla.

El resultado de las elecciones municipales será el que aclare definitivamente el panorama y el margen real de pactos entre unas y otras formaciones. El PSOE confía en que Podemos asuma entonces la responsabilidad institucional que le están otorgando los electores y las encuestas. Pero, por si se demostrara imposible el acuerdo andaluz, los socialistas dejan abierta la puerta a un pacto de conveniencia con el PP en el que podrían entrar en juego hasta las alcaldías.

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