Juanma Lamet
EXPANSIÓN
PP, PSOE, Podemos y C’s comparten un diagnóstico muy negativo sobre el modelo universitario

Sobre el papel, el PP, el PSOE, Podemos y Ciudadanos (C’s) están de acuerdo en cuáles son los principales problemas que menoscaban la salud del sistema universitario español, siempre lejos de la excelencia en los ránkings internacionales. Incluso coinciden en algunas de las recetas para solventarlos. A poco más de dos meses de las elecciones generales, todos prometen reformar, modernizar y apoyar financieramente la educación superior. Para ello, reconocen, hace falta «consenso», «pactos», o mejor aún, «pactos de Estado».

Todo sobre el papel, pero ahora ya en la buena dirección, al menos. Si de lo que se escuchó ayer a cuatro dirigentes de los grandes partidos en la jornada Reformar la Universidad, transformar España dependiera, pactar una gran reforma de la Universidad sería cosa fácil. Pero no lo parece, por los muchos matices de disenso que emborronan la buena sintonía en los temas estructurales.

Los cuatro comparten que la Universidad «es uno de los grandes problemas del país» y también coinciden en algunos objetivos estructurales: acabar con la endogamia, mejorar la financiación de los centros, dar más autonomía económica a los rectores, fomentar la investigación, asegurar la igualdad de oportunidades de los alumnos y enfocar más los estudios a la empleabilidad.

«Se debe vincular más la enseñanza al mercado laboral», apuntó Pablo Casado, vicesecretario general de Comunicación del PP, al inicio de la jornada organizada por El Mundo con el patrocinio de Gas Natural Fenosa, Lidl, Inserta y la Fundación ONCE. El portavoz popular apostó por que las universidades españolas «incrementen su autonomía para proponer títulos», cuenten con «mejor investigación e innovación» y «más transparencia».

Además, Casado abogó por un sistema de «auditorías externas» de las universidades. Para defenderlo, citó al socialista Ángel Gabilondo: «Lo que no se evalúa se devalúa».

María González Veracruz, secretaria de Ciencia del PSOE, replicó que «si no se recupera la inversión nunca podrán recuperar el objetivo de estar en el top de los ránkings mundiales de universdades». Muy al contrario, en los cuatro últimos años «ha habido un adelgazamiento de la Universidad Pública, y miles de estudiantes han abandonado sus estudios a la vez que proliferaban universidades privadas», añadió. «La innovación y la ciencia tienen que volver a ser claves, para que la competitividad venga por el valor añadido, no por la devaluación de salarios», dijo.

Más recursos

Luis Garicano, coordinador del programa económico de C’s , les contestó a ambos: «El PP y el PSOE hablan el lenguaje correcto pero no timan las decisiones correctas». Para sustentar su crítica al dontancredismo de ambos partidos puso un ejemplo: los populares comparten que la endogamia es un problema, pero en el Real Decreto 10/2015 legislan que «las universidades podrán convocar plazas de promoción interna» para catedráticos, lo cual alimenta, a ojos de Garicano, esa endogamia.

Carolina Bescansa, secretaria de Análisis político y programa de Podemos, también cree que «no se ha resuelto el problema de endogamia, que viene del franquismo». Con respecto a dar más autonomía financiera a las universidades, Bescansa aseguró que antes hay que dotarlas de más recursos, porque hoy por hoy no hay dinero «ni para fotocopias» en algunos centros. «El modelo de recortes está contaminando la Universidad Pública; se gestionan miseria».

Todos los ponentes resaltaron que no sobran universidades, pero, como dijo Bescansa, «hay muchas de corte muy generalista, poco especializada y, por tanto, poco competitivas». Además, «nadie sabe lo que pasa en la caja negra de las aulas», dijo, como queja hacia «la jerarquía» docente.

«La Universidad necesita autonomía, más recursos, igualdad de oportunidades y gobernanza», atajó el coordinador económico de C’s, que actualmente se encuentra en excedencia de la London School of Economics.

La socialista González Veracruz lanzó el guante para un Pacto de Estado: «Hace falta diálogo y reformas, con consenso», tanto de los políticos «como de la comunidad educativa».

Lo resumió todo, después, José Azcárraga, miembro de la Comisión de expertos para la reforma universitaria: «la Universidad no quiere cambiar. Necesitamos un Pacto de Estado. No a la endogamia».