El consejero delegado del grupo revela que la empresa buscó inversores en EEUU

El grupo Osborne apuesta por establecerse en China, Estados Unidos, México y Latinoamérica para impulsar su crecimiento y alcanzar el 50% de sus ventas en mercados internacionales (ahora mismo representan el 25%).

“El objetivo es alcanzar la mitad de las ventas fuera de España. Somos oportunistas, porque no somos una multinacional y tenemos que aprovechar las oportunidades que nos surgen. Apostamos por crecer en Chile, Perú y Colombia, mientras que en Estados Unidos y México es importante para nosotros establecernos y en China crecemos de la mano de nuestro socio”, explicó el consejero delegado del grupo, Ignacio Osborne, durante la jornada La empresa familiar del siglo XXI: retos y oportunidades, organizada por Esade-Deloitte.

La firma propietaria de Cinco Jotas cerró 2015 con unas ventas de 241 millones de euros, un 1,6% menos que en el ejercicio anterior, mientras que el resultado bruto de explotación (Ebitda) registró un descenso del 11%, hasta los 35,6 millones de euros. En la actualidad, el negocio de Osborne depende en su mayoría de las bebidas espirituosas, con el 60% de la facturación, el jamón Cinco Jotas (40%) y en menor medida del vino (10%).

El directivo explicó que en ibérico hace cinco años que no se exportaba nada porque la “producción era muy limitada”, pero en la actualidad se exporta un tercio de la producción de Cinco Jotas. Respecto a la apuesta por el ecommerce, el directivo ha apuntado que el grupo ya está trabajando en la “digitalización” de la compañía.

Por otro lado, Osborne subrayó la importancia de tener un gobierno corporativo y una estructura profesional en la gestión de la compañía, donde está estipulado que el director general no puede ser miembro de la familia.

Ignacio Osborne desveló que la empresa estudió emitir deuda privada en Estados Unidos para conseguir crédito. “Hicimos un road show por Estados Unidos y nos lo daban sin mirar, gracias al valor añadido de tener un buen gobierno corporativo”. “Tras 20 años al frente de la compañía, tengo claro que las empresas familiares hay que gestionarlas igual que las no familiares. Ante la duda, si hay que elegir en un conflicto, siempre que sea lo mejor para el negocio, porque un buen negocio es capaz de sobrevivir a los problemas familiares. El pensar que es mejor para el negocio es mejor que pensar que es mejor para la familia”, indicó.
DIARIO DE SEVILLA