ABC

El número de negocios pasó de 603 en 2013 a 441 el pasado año, según los libreros
El pasado año echaron el cierre en Andalucía 162 librerías, al pasar de los 603 negocios que estaban abiertos en 2013 a los 441 que se han mantenido el pasado año. El dato, que muestra cómo Andalucía ha perdido en un solo año el 26,9% de estos negocios, lo aporta el informe «Mapa de librerías de España 2014», que elabora la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (Cegal) y que ayer se hizo público.
El mantenimiento de estos 441 negocios muestra que en Andalucía se localizan el 12% de las 3.650 librerías que permanecían abiertas en 2014 en el conjunto de España. El dato, sin embargo, se debe matizar con la población de Andalucía, la comunidad con más habitantes del país. Cruzando ambas variables, el dato es aún más descorazonador, pues Andalucía cuenta con 5,2 librerías por cada cien mil habitantes. La cifra coloca a la región a la cola de las comunidades, lejos de la media nacional, que está en 7,8 librerías por habitante. La mayor parte de las ventas realizadas en Andalucía se realizaron en librerías de tamaño mediano, que facturaron entre 600.000 y 150.000 euros al año. Las causas que explican el descenso en el número de librerías son complejas. Para empezar, está la caída de las ventas generalizada en toda españa como consecuencia del retraimiento del dinero empleado en ocio cultural por parte de las familias. En ese sentido, las ventas de libros presentan las cifras más bajas de los últimos años. Además, los «best sellers» no dejan tantos ingresos como antes debido a la piratería en internet. A ello se suman otras causas específicamente andaluzas. De entrada, el índice de andaluces que dedica su tiempo libre a la lectura está cuatro puntos por debajo de la media nacional, según datos de la Federación del Gremio de Editores de España. Los libreros se han quejado, además, de que las bibliotecas ya no compran libros, a lo que se une el hecho de que l a Junta haya eliminado la prescripción de libros para Primaria y ESO, dejándose solo las lecturas para Bachillerato. El programa de gratuidad de libros de texto para Primaria y ESO ha terminado por dar la puntilla al sector, porque los libros se renuevan en los centros cada cuatro años, y no anualmente, lo que supone una gran merma de ingresos para estos negocios.
ABC
]]>