Lalia González-Santiago
SUR
Tres de cada cuatro euros de las cuentas autonómicas se emplean en programas para avanzar en este ámbito

Por primera vez el informe de impacto de género de los presupuestos andaluces registra avances de las mujeres en materia laboral, tanto en empleo como en creación de sociedades cooperativas y laborales y en nuevas autónomas y emprendedoras. No es mucho, pero nadie dijo que fuera fácil.

Así se desprende del informe que la Consejería de Hacienda realiza cada año desde 2004, cuando lo puso en marcha la entonces viceconsejera Carmen Martínez Aguayo, que inventaria por su impacto en hombres y en mujeres el destino de las políticas públicas, una práctica recomendada por Naciones Unidas y que se ha convertido en un instrumento de constatable utilidad para avanzar en materia de igualdad.

A veces no es mucho, pero los cambios son lentos. Es el caso del empleo: aunque el paro se ceba en la población femenina de manera tradicional, se observa que se ha equiparado en 2015 el crecimiento del número de empleados (6,7%) y de empleadas (6,6%). Las resistencias continúan, pues el descenso de parados ha sido mayor entre hombres (12,7%) que entre mujeres (7,1%). Se comporta mejor el empleo femenino en el sector del comercio, donde las mujeres son el 52% y han resistido mejor el camino de la cola del paro.

La tasa de mujeres que optan por el empleo autónomo en Andalucía ha crecido un 4,2%, más del doble que la de hombres (2%). Aunque las mujeres en este colectivo crecen aún es muy grande la distancia de género, 34,3% de autónomas frente al 65,7% masculino.

Ha aumentado también un 6% la presencia de socias en cooperativas y en sociedades laborales, que se equilibra en el sector servicios (54,1% de hombres y 45,9% de mujeres) , aunque en la tasa general la presencia femenina se reduce aún a un tercio del total.

Nuevas empresas

Asimismo sube el número de nuevas empresas iniciadas por emprendedoras, que en 2014 fueron 7.804, el 43,4% del total, un 1,9% más que el año anterior

En cuanto a la representación política, aunque dadas las ‘listas cremallera’ ya no es noticia el reparto más o menos equilibrado de escaños en el Parlamento andaluz (49,5% mujeres y 50,5% hombres) sí se registra un retroceso en la composición del Gobierno, pues el número de consejeras ha retrocedido al 42,9%.

En cuanto a la presencia de mujeres en altos cargos de la Junta, que en el ejercicio anterior se situaba en el 50,6%, por primera vez, en esta ocasión el informe indica que se mantiene la paridad, pero no da el porcentaje exacto, sólo indica que en el grupo A1 el índice de representación de género ha pasado del 0,84% en 2012 al 0,96% en 2015. En general, el personal al servicio de la administración autonómica se va feminizando, pues en 2012 las mujeres eran el 59,5% y ahora llegan al 60,9%.

Como por predicar con el ejemplo, en la presentación del presupuesto andaluz al Parlamento formaron ante los fotógrafos la primera línea femenina de la consejería: Pilar Díaz, subdirectora de Seguimiento de Programas Sanitarios y Educativos de la Dirección General de Presupuestos; Pilar Paneque, viceconsejera; María Jesús Montero, consejera de Hacienda y Administración Pública; María José Gualda, secretaria general de Hacienda y María Caño subdirectora general de Presupuestos. Asimismo, el presupuesto de este año incluye la evaluación de los programas G+, que contienen políticas que contribuyen a la igualdad: suman 17.411,9 millones, lo que indica, según Hacienda, que tres de cada cuatro euros del presupuesto se emplea en programas con impacto de género.