Javier González Navarro
ABC
El fuerte incremento de los márgenes de refino y la caída del precio del crudo están detrás del repunte

Nuestro país ha importado este año, hasta octubre, 54,186 millones de toneladas de petróleo de 22 países de procedencia, lo que supone un 10,3% más que los 49,121 millones de toneladas del mismo periodo del año anterior y un nuevo récord histórico. En esos mismos diez meses, la producción de petróleo en España ha sido de 0,2 millones de toneladas.

Este crecimiento de las importaciones no está desequilibrando la balanza comercial de España, ya que el aumento de las toneladas se está compensando con el descenso del precio del crudo. Es decir, importamos más petróleo, pero mucho más barato. Las importaciones totales de mercancías de nuestro país en los primeros nueve meses del año crecieron un 3,9%, hasta los 204.903,1 millones de euros. No obstante, en términos de volumen, el aumento fue mayor, del 6,2%, ya que los precios disminuyeron un 2,1%.

El motivo del crecimiento de las importaciones de petróleo, que este año podrían alcanzar los 65 millones de toneladas, no se debe al aumento del 4% del consumo de carburantes, sino que responde a dos motivos que están muy relacionados: el desplome de la cotización del petróleo y la fuerte subida de los márgenes de refino.

Esta situación no parece que vaya a cambiar a corto plazo, ya que los precios del crudo siguen a la baja. El tipo Brent, de referencia para Europa, está por debajo de los 40 dólares el barril por primera vez desde 2009, el Texas se sitúa a menos de 37 dólares y el de la OPEP no llega a 35 dólares, su nivel más bajo desde 2008. El precio medio de esta cesta de crudos en 2015 es de 50,51 dólares, el más bajo en diez años. Este dato es relevante por cuanto el 51,5% de las importaciones de petróleo de nuestro país proceden de los 12 países que componen la Organización de Países Exportadores de Petróleo.

El margen de refino es la diferencia entre los precios del crudo procesado en las refinerías y los de los productos refinados, incluyendo los costes ligados al proceso. Y es diferente en cada petrolera, según la eficiencia de sus refinerías.

Repsol, que hace unos años realizó en sus instalaciones de Cartagena y Bilbao la mayor inversión industrial en España (más de 4.000 millones de euros), tenía un margen medio de refino de casi 9 dólares el barril hasta septiembre, frente a los 3,6 dólares de 2014. En el caso de Cepsa, que ha calificado los márgenes de «excepcionales», su promedio era de 7,9 dólares el barril, casi el doble que un año antes. Esta petrolera registró hasta septiembre un aumento del 424% en su beneficio del área de refino y comercialización, pasando de 91 millones en 2014 a 475 millones en 2015. El resultado de Repsol en este área de «downstream» (refino y marketing) fue de 1.655 millones, un 158% más.

Estos márgenes de refino son los que están manteniendo a flote este año los balances de las petroleras, sobre todo las de aquellas que tienen refinerías modernas, como es el caso de Repsol, ya que el descenso de los precios del crudo está mermando gravemente sus resultados. Así, en el área de «upstream» (exploración y producción), esta petrolera ha registrado unas pérdidas de 633 millones hasta septiembre, frente a unos beneficios de 585 millones en el mismo periodo de 2014. Cepsa ha tenido este año unos números rojos de 51 millones en este área, cuando el año pasado ganó 104 millones.

En los primeros nueve meses, Repsol ha aumentado un 9,4% (hasta 32,4 millones de toneladas) el crudo procesado en sus cinco refinerías en España y ha elevado un 8,5% (más de 35 millones de toneladas) las ventas de productos petrolíferos (carburantes, fuelóleos, etc…). En el mismo periodo, Cepsa ha destilado 116,4 millones de barriles y ha fabricado 15,6 millones de toneladas de derivados petrolíferos.

Así, la capacidad de refino de las compañías en España –Repsol tiene cinco refinerías, Cepsa tres y BP una– se ha incrementado y en septiembre era del 84,3%, según Cores, uno de los mayores porcentajes en los últimos 15 años. Actualmente, la producción bruta media de esas ocho refinerías (Cepsa tiene parada la de Tenerife) es de un 43,1% de gasóleos, un 14,8% querosenos (aviación), un 13,6% gasolinas, un 6,3% fuelóleos, un 2,6% GLP (gas licuado de petróleo, como el butano) y un 19,6% del resto de productos.

El incremento de la actividad de refino ha hecho que en los primeros nueve meses se hayan exportado 15,643 millones de toneladas de productos derivados del petróleo (sobre todo gasolinas y gasóleos), frente a unas importaciones de 12,247 millones (querosenos, gasóleos y fuelóleos).