D. Casals/B. García/Y. González
EXPANSIÓN
Factores como la inseguridad jurídica o el pago de las pensiones son solo algunos de los aspectos que preocupan a los analistas

1 La inseguridad jurídica y la inestabilidad

El primero de los temores de los empresarios y los economistas ya está sucediendo. Es la falta de la ansiada seguridad jurídica y estabilidad política. El inédito enfrentamiento entre las instituciones estatales y autonómicas, y la amenaza del rupturismo y choque frontal que está llevando a cabo la Generalitat, supone una gran preocupación para los empresarios. De hecho, muchos empresarios han puesto ya en compás de espera nuevas inversiones hasta que se aclare el panorama institucional, y el bono español se está tensionando en buena medida por los comicios catalanes. Esta presión esta haciendo que muchos empresarios, que hasta la fecha se habían mantenido silenciosos, hayan empezado a participar en el debate público y a exigir diálogo a las Administraciones.

2 La pertenencia a la UE

Aunque los partidos secesionistas prometen que la permanencia en la UE está asegurada, es una de las grandes preocupaciones de los empresarios. Los presidentes de la UE, el BCE, Alemania, Francia o Reino Unido han sostenido que una Cataluña independiente debería pedir de nuevo la admisión, un proceso que tardaría años. Mientras, los costes comerciales se encarecerían al aplicarse la Tarifa Exterior Común. Y, sobre todo, la salida de la UE dejaría al nuevo país fuera del paraguas del BCE. Podría intentar mantener el euro como moneda, pero la falta de saneamiento de sus finanzas dificultarían este sistema. Además, los bancos deberían cambiar su domiciliación social; una fuga de depósitos sería altamente probable y, al contrario de lo ocurrido en Grecia, los bancos no podrían financiarse mediante el BCE.

3 El impago de la deuda

Cataluña tiene un déficit elevado hoy por hoy, y una importante deuda financiera. Actualmente el pequeño excedente fiscal, junto a la caída de ingresos que provocaría la recesión, que obtendría con la independencia le obligaría a financiarse en los mercados. Cosa difícil ante el recelo de los inversores, teniendo en cuenta sus continuas amenazas de impago al Estado, que es acreedor del 60% de la deuda de la autonomía. Las agencias de calificación mantienen el rating catalán en bono basura y, si está por encima, se justifica por la asistencia financiera del Estado.

4 Las relaciones comerciales

Los siete primeros mercados destinatarios de las exportaciones catalanas son comunidades autónomas. El primero de ellos, Aragón. Mantiene con el resto de España un superávit comercial, y un déficit comercial con Europa. La secesión provocaría la apertura inevitable de nuevas fronteras y aduanas. Sin entrar a valorar un posible boicot, los estudios arrojan caídas comerciales de entre el 20% y el 30% cuando se separan dos unidades comerciales. Esta circunstancia provocaría también deslocalizaciones empresariales.

5 Las pensiones

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, asegura que las pensiones catalanas subirían con la independencia. Sin embargo, los datos arrojan otra cosa: el saldo de las cotizaciones en la autonomía es actualmente deficitario. Podría financiarse con deuda, como con España, pero el punto 3 lo dificultaría. ¿Y pagaría España lo cotizado hasta la fecha?

La opinión de los expertos

Javier Díaz-Giménez. Profesor del IESE.«Ni Cataluña ni España van a desaparecer, pero la cuestión es con qué instituciones viven mejor los ciudadanos. Los costes fijos que supone ser un país son mucho más altos: no es lo mismo tener frontera que no, embajadas o no, pagar pensiones, sanidad, etc. Freixenet pagaría un coste, los bancos pagarían un coste, y la Caixa, y el Barça…».

José García-Montalvo. Economista en UPF. «Todos estos análisis son economía-ficción, pero mi impresión es que ahora mismo a los mercados les preocupa más lo que pase en las generales que en las catalanas. No se puede negar que a las empresas no les viene bien la incertidumbre. A nadie le interesa no saber si mañana va a estar o no en la UE o en la zona euro».

Francisco Cabrillo. Catedrático de Economía. «Para un banco es muy complicado afrontar un escenario de independencia. Domiciliado ahí, quedaría fuera de la UE. Por ejemplo: es probable que CaixaBank, que tiene sucursales en muchos sitios, sufra una fuerte retirada de depósitos. No se sabe cómo seguiría financiándose el banco si permanece en Cataluña».

Pedro Schwartz. Catedrático de Economía. «La idea de algunos de los nacionalistas catalanes es que podrán crear un Estado de economía liberal. Pero la mayor parte de las políticas catalanas odian la libertad económica. Una economía catalana no solo no sería liberal sino que seguiría con corrupción. Además, sería una desgracia que los catalanes sufrieran boicot comercial».

Almudena Semur. Coordinadora del IEE.«El discurso económico que hacen estos señores no es serio. Además, no tienen margen para dejar de cumplir la ley. Siempre amenazan con no cumplirla y al final terminan cumpliéndola. Los mercados dan por supuesto una victoria del constitucionalismo, y la prima de riesgo está descontando el resultado de las generales».

José Ramón Pin. Profesor del IESE. «La incertidumbre retrae la inversión y el consumo, el dinero es cobarde. Cuando dos unidades se separan, el intercambio comercial cae entre el 20% y 30%. Los siete principales clientes de Cataluña son comunidades autónomas, y la primera es Aragón. Muchas empresas desplazarían sus centrales a Zaragoza».

Javier Vega de Seoane. Círculo de Empresarios. «Es absurdo e inoportuno poner en riesgo todo lo conseguido conjuntamente por España y Cataluña en los últimos siglos. Si se moviliza la sociedad catalana, el ‘seny’, el sentido común, se impondrá e indicará a sus líderes el camino a seguir. Después del 27-S se debería iniciar un camino de recomposición de afectos».

Joaquim Gay de Montellà. Pte. Fomento del Trabajo. «Es obvia la incerteza empresarial ante este debate político, que pone en cuestión la pertenencia a la Unión Europea y a la zona euro con todas las consecuencias que tiene para el sistema financiero catalán. No obstante, recordamos que se trata de unas elecciones autonómicas al Parlament».

Juan Rosell. Presidente de la CEOE.«Cataluña quedaría fuera del euro y tendría serios problemas para financiarse. (…)El proceso soberanista afectaría particularmente a las pymes, al pequeño comercio y a los autónomos, ya que una reducción de la capacidad de consumo del ciudadano tendría una incidencia directa sobre sus negocios».

José Luis Bonet. Presidente de Freixenet. «Los empresarios tenemos una obligacion moral de hablar con nuestra gente de este asunto porque el bienestar de nuestro futuro depende de ello. Desde la libertad que todo el mundo debe tener, yo digo lo que pienso que puede pasar y los riesgos que pueden haber. No decirlo es una negligencia grave, a mi juicio».

José Milán. Presidente de Grupo Pacífico. «La salida de Cataluña de España afectaría mucho al sector de congresos y convenciones. Milán recalca que su empresa tiene oficinas en Madrid, Sevillay Zaragoza,y que «quizás el negocio se operaría en otras ciudades de España». Salir de la UE afectaría «muchísimo como destino de congresos y eventos» europeos.

Josep Piqué. Consejero delegado de OH. «No hay inquietud respecto a la posibilidad de la secesión porque no se va a producir. El proceso secesionista se articula desde las propias instituciones, que son de todos y se ponen al servicio de un proyecto político que no es de todos. Hay que pensar en el interés general y no sólo en un determinado objetivo político imposible».

Patrici Tixis. Gremio de Editores Cataluña. «Lo que necesitamos las empresas es funcionar con estabilidad política y social,y tener un marco jurídico estable y que nos respete. No sé qué pasaría con la independencia, cada editorial tomaría sus decisiones», dice Tixis, sobre un sector cuya facturación representa el 48,3%del conjunto estatal.

Clemente Polo. Catedrático de la UAB.«Los partidos políticos que dicen querer la independencia para hacer ‘un país nuevo y justo’ ocultan a los catalanes que la declaración unilateral de la independencia tendrá consecuencias muy negativas a corto y medio plazo sobre la actividad económica, el empleo, la recaudación, y el bienestar social».

Jordi Clos. Pte.Gremio Hoteles Barcelona. «La radicalización de la sociedad no es buena ni para la convivencia ni para la economía, que requiere un marco seguro y unas reglas del juego claras para crecer. La situación actual, agravada por la incertidumbre de la salida de Catalunya del euro y de la Unión Europea, perjudica la inversión externa».

Francesc Trillas. Profesor UAB. Una eventual independencia tendría efectos económicos «negativos». Las principales consecuencias serían «incertidumbre, problemas monetarios, endeudamiento y más austeridad». En estas elecciones ve en juego «si avanzamos hacia una reforma federal o seguimos en la parálisis de la confrontación soberanista».

Félix Revuelta. Presidente de Naturhouse. «Ser español en Cataluña es muy complicado porque la brecha social que se ha abierto en Cataluña es interna. Hay en torno a un 40% de independentistas y luego los catalanes españoles, que representamos el resto. Me preocupa esta brecha social que hay entre Cataluñay el resto de España».

Ferran Brunet. Profesor UAB y miembro SCC. «Una hipotética independencia tendría unos efectos muy negativos, aunque realmente no ocurrirá. Habría un crac:el comercio con el resto de España se reduciríaen un 45% y el PIB caeríaen un 15%. Es evidente que en eventual Estado catalánse quedaría fuera de las instituciones europeas».

Jordi W. Carnes. Pte. Turismo de Barcelona. «Los operadores turísticos quieren tranquilidad. Ni el turismo familiar ni el de convenciones quiere un destino que transmita una imagen de conflicto y agresividad. Deberíamos ser capaces de aislar ciertos conflictos políticos y tratar de transmitir una imagen de mayor estabilidad y seguridad administrativa».

Enrique Lacalle. Presidente de BMP.«Muchos fondos nos han transmitido que no invierten en zonas en conflicto y que se irían a otro lugar». El capital «no quiere incertidumbres, por lo que no invierte en zonas en conflicto, y Cataluña presenta en los últimos tiempos muchos interrogantes, que pueden incrementarse en función del resultado de estas autonómicas».

Jorge Sicilia. Economista jefe de BBVA.«Se está observando un aumento del diferencial de la prima de riesgo con Italia que ha coincidido con las noticias de la llegada de las elecciones catalanas y generales. Es difícil saber qué parte se debe a las elecciones catalanas o a las generales. Los aumentos en la prima de riesgo acaban teniendo impacto en el crecimiento económico».

Josep Bou. Pte. Empresaris de Catalunya. Desde 2014 se han deslocalizado «987 empresas de las cuales 246 se han deslocalizado a Madrid y un descenso de la inversión extranjera en Cataluña del 15,8%, cuando en el resto de España ha aumentado un 9,8%. El bono catalán se ha disparado un 40%». Por todo ello, ve la secesión «un disparate».