Las CCAA se declaran en rebeldía contra Montoro, que les insta a hacer más recortes

Casi un siglo después de que el filósofo y ensayista español José Ortega y Gasset publicara ‘España invertebrada’ (1922), un factor político sobresale como amenaza de lo que Ortega señalaba como el necesario equilibrio entre fuerzas centrípetas y centrífugas: Cristóbal Montoro y la financiación autonómica. El encaje de las cuentas de las comunidades con las de la Administración del Estado ha sido motivo de disputa entre las regiones y la Hacienda central que ha dirigido Montoro durante toda la legislatura. Pero es ahora, cuando el titular del ramo de la recaudación opera en funciones, cuando el conflicto se ha larvado y está provocando el choque frontal y público con las autoridades autonómicas.

La desviación en el objetivo de déficit regional conocida recientemente (casi un punto por encima del 0,7% pactado con Bruselas) fue la diana de Montoro para justificar el incumplimiento de España, pese a que las cifras de la Seguridad Social, que dependen también del ministro del PP, no han llegado a buen puerto. Este argumento desató las iras a finales del mes pasado de algunas comunidades autónomas, que se quejaban de las diferencias a la hora de cumplir (2,9% para la Administración central frente al 0,7% de las CCAA), cuando son las regiones quienes financian algunos de los servicios sociales más sensibles, como sanidad y educación.

Pero la declaración de guerra ha llegado durante esta semana, con ataques desde varios flancos y latitudes. El ministro en funciones busca el beneplácito de Bruselas en su retirada y quiere embridar a toda costa las cuentas autonómicas. Este jueves, Hacienda ha lanzado un ‘ultimátum’ a 12 comunidades para que congelen el gasto y diseñen un plan de ajuste en 15 días por un total de 10.000 millones. Lo ha hecho enviándoles una carta donde les insta a recortar el gasto. Tras la recepción de la misiva, la reacción ha sido inmediata.

Prácticamente todas las comunidades han clamado contra Montoro, sea cual sea su color político. La protesta llega desde algunos sitios amplificada, ya que le han espetado públicamente que no aceptarán llevar a cabo más recortes. “Lo digo claro y rotundo, no hay margen para gastar más”, ha señalado el ministro de Hacienda.

Arrecian las críticas desde todas las CCAA

Desde Sevilla, la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha asegurado que no va a recortar más y que Montoro deberá explicar si la “actitud de intimidación” del Gobierno hacia las comunidades se debe a “un ultimátum” de la Unión Europea. Al igual que ayer, el presidente de Aragón, Javier Lambán, criticó con fuerza las medidas “tremendamente injustas” y “sectarias” de Hacienda, zanjando que para su comunidad es “prácticamente imposible cumplir”.

En Extremadura, una de las comunidades a las que el ministerio ha advertido que retendrá pagos, el presidente, Guillermo Fernández Vara, ha denunciado que el Gobierno en funciones lleva 18 meses sin hacer “nada”, y ahora, “de golpe y porrazo, aparece esto”.

La vicepresidenta de la Comunidad Valenciana, Mônica Oltra, ha pedido al ministro que deje de “amenazar” y “castigar” y se centre en facilitar la financiación. El Ejecutivo de Cantabria no baraja la posibilidad de modificar su presupuesto para cumplir con las exigencias de Hacienda, y ha negado que tenga cualquier responsabilidad de las comunidades en las cifras de déficit. Su presidente, Miguel Ángel Revilla, ha aludido a la “reaparición, tras tres meses de silencio, del famoso ministro Montoro”, que “ha amenazado con grandes cataclismos, en plan de recortes y en plan de amenazas”.

Cataluña y Castilla y León han sido dos comunidades que no han caído en ambigüedades: en Castilla y León, la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, ha declarado que no va a recortar “en ningún sitio” lo que pide el ministerio. Por su parte, el vicepresidente de Cataluña y consejero de Economía, Oriol Junqueras, ha señalado que la carta es “inaceptable” y que se niega a recortar.

Es casi lo mismo que le han dicho al ministro los grupos de oposición parlamentaria durante la sesión de comisión: no hay margen para seguir recortando.

Pero la lista no termina ahí. En laComunidad de Madrid, la consejera de Economía y Hacienda, Engracia Hidalgo, ha afirmado que su “línea roja” para cumplir con la retención de gasto reclamada por el Ministerio de Hacienda es no tocar partidasque afecten a la prestación de unos“servicios públicos de calidad” y ha añadido que la carta de Montoro no va a implicar recortes. En Baleares, la presidenta, Francina Armengol, ha asegurado que no está dispuesta a recortar los derechos de los ciudadanos. Ya el pasado sábado, la presidenta de Navarra, Uxue Barkos, dijo que no aceptará que Montoro traslade “la culpa” a las CCAA y afirmaba que no aceptará “amenazas”. Cabe destacar que la Comunidad Foral no ha recibido la carta de Hacienda.

Asturias se mostraba en la misma línea y rechaza más restricciones, tal y como ha planteado su consejera de Hacienda, Dolores Carcedo. Desde La Rioja, que tampoco ha sido receptora de la misiva de Montoro, atribuyen su desviación a la atención de necesidades sociales y creen que podrán cumplir a final de año con la hoja de ruta que ya tenían marcada.

“No vamos a ahorrar en compromiso social”, dijo el presidente de Murcia, Pedro Antonio Sánchez, que añadió: “no lo van a pagar los discapacitados, ni la asistencia sanitaria ni la educativa”, con lo que garantizó que no habrá más recortes. Desde Castilla-La Mancha, su consejero de Hacienda, Juan Alfonso Ruiz, ha afirmado en las últimas horas que su comunidad no necesita aprobar ninguna medida adicional como exige el ministro.

Las medidas coercitivas iniciadas por Montoro no dejan contentas ni a las comunidades autónomas que sí consiguieron cerrar sus números por debajo del 0,7%. Desde País Vasco, Canarias y Galicia achacan al Ejecutivo central la falta de medidas para premiar a aquellas comunidades cumplidoras y que se han ceñido al dato pactado con la Comisión Europea.

En total, el descontento suma a todas las comunidades autónomas (sin contar las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla), tanto las tres que cumplen como las 14 que no, 12 de las cuales ya sienten el aliento de Montoro en la nuca.

En un momento de gran incertidumbre política, con el ministro trabajando en funciones y cada vez más voces empujando para abrir el melón constitucional y meter la cuchara en el modelo territorial, Montoro agita el árbol autonómico y tensa las fuerzas centrípetas que contrarrestan a las fuerzas centrífugas. Una metáfora de la física que servía a Ortega para explicar el difícil equilibrio de España, que hoy se ve comprometido por sus cuentas.

Juan Cruz Peña

EL CONFIDENCIAL