Fedea dice que los gobiernos de Valencia y Cataluña prevén ingresos por 2.800 millones que no existen, y el resto espera mejoras fiscales “optimistas” por 3.700 millones

Las comunidades autónomas están lejos de cumplir este año el objetivo de déficit, a pesar del margen adicional conseguido y del ultimátum del Ministerio de Hacienda para aplicar ajustes en el gasto. El grueso del problema se encuentra en las partidas de ingresos que, un año más, están hinchadas al alza para conseguir cuadrar las cuentas con el principio de consolidación fiscal. La Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) considera que los presupuestos regionales presentan un desvío al alza que puede alcanzar los 6.500 millones de euros, equivalente al 0,6% del PIB, según un informe que publicó ayer.

El programa de Estabilidad del Gobierno contempla un déficit público para España del 3,6% del PIB este año. El margen para las autonomías asciende al 0,7% del PIB, un colchón adicional de unos 4.500 millones respecto al límite permitido anteriormente. Pero será insuficiente a ojos de Fedea, que estima que el déficit autonómico se acerque más bien al 1% del PIB.

“parece evidente que las comunidades autónomas han sesgado nuevamente al alza el presupuesto de 2016, si bien es cierto que con menor intensidad que en años anteriores”, expone Fedea. Aun así, el cumplimiento del déficit hasta el 0,7% se podría alcanzar “con una gestión rigurosa del presupuesto”.

Los presupuestos autonómicos arrojan partidas infladas en dos campos distintos. Para empezar existen partidas en cuatro territorios, que alcanzan los 2.778 millones, que deberían estar recogidas en los Presupuestos Generales del Estado, pero que no lo están. El grueso lo representan Cataluña y Comunidad Valenciana, que esperan ingresos atribuidos al modelo de financiación autonómica que no van a llegar. La Generalitat de Carles Puigdemont cuenta en sus cuentas (que son una prórroga de 2015 puestos que no se han aprobado presupuestos) una partida de 1.400 millones. Este montante responde al Fondo de Competitividad que la Genelralitat dice que va a recibir, aunque el Estado no lo contempla En el caso de las cuentas valencianas, esta partida asciende a 1.325 millones. Asturias, con un sobreimporte de 26 millones, y Murcia, con otros 27 millones, han incluido en sus cuentas la participación provincial en los recursos del sistema en concepto de IRPF, IVA e Impuestos especiales, aunque en realidad no deberían contemplarlo.

El resto de ingresos que resultan sospechosos de recaudarse durante este año corresponden a los tributos propios de las comunidades autónomas y a diferentes procesos de ventas de inmuebles y activos. En total, Fedea detecta que las autonomías esperan ingresar 3.772 millones de euros respecto a la ejecución del ejercicio de 2015. “Esta previsión parece excesivamente optimista”, señala el centro de estudios. Buena parte de este dinero corresponde al Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) y Actos Jurídicos Documentados (AJD), vinculados al ciclo inmobiliario. Esperan recibir 790 millones más. Las transferencias corrientes están sobreestimadas en 1.611 millones mientras que el resto de transferencias de capital en otros 523 millones. Estas son las principales partidas que hacen dudar a Fedea.

Las autonomías prevén ingresos por enajenaciones de inversiones reales por 466 millones de euros, una cifra inferior a los 1.340 millones de 2015 aunque todavía muy optimistas: el año pasado apenas se recaudó mediante esta vía 105 millones.

El exceso de confianza en los ingresos fue principal el principal responsable del incumplimiento ya en 2015, según Fedea. Las autonomías cerraron con un desvío de 10.400 millones. El 60% de este agujero fue precisamente consecuencia de las partidas de ingresos, que terminaron siendo 6.144 millones menos de lo previsto. Los desvíos del gasto, en cambio, respondieron por el 33% de la infracción, es decir 3.425 millones de euros

Bernat García

EXPANSIÓN