Susana Alcelay

ABC
El PSOE ha situado la “precariedad” laboral en el eje de su discurso pero sus dos feudos superan en nueve puntos la media nacional y en 20 la europea
La reducción de la temporalidad en el empleo ha sido protagonista de los programas de los partidos que se presentaron a las elecciones del pasado 20 de diciembre. Todos se comprometieron a reducir las tasas españolas, que están entre las más elevadas de Europa. Pero fue Pedro Sánchez, el secretario general del PSOE, el que llegó más lejos con una propuesta de recortar en nueve puntos esa temporalidad durante la próxima legislatura para dejarla en el 15%, la media europea. Para ello, propuso reducir el número de contratos a tres: indefinido, temporal y de formación, y prohibir la cobertura de empleos estables con contratos temporales, cuya duración quiere limitar a dos años. También quiere fijar porcentajes máximos por sectores, de manera que si alguna empresa se salta esta restricción será «penalizada» y deberá cotizar más. Si gobernara Sánchez tendría doble reto en los dos feudos socialistas: Andalucía y Extremadura. En ambas regiones la tasa de temporalidad, que mide la proporción de contratos temporales sobre el total de contrataciones que hay en el país, está en el 35%, nueve puntos por encima de la media española y casi el doble de la que tiene la región con menos «precariedad», Madrid (18,3%). Y si la comparación se realiza con la media europea a la que quiere llegar el dirigente socialista la diferencia es de 20 puntos. En concreto, la comunidad andaluza registra una tasa del 34,7% y Extremadura la supera con un 35,8%. Las dos regiones tienen récord de temporalidad y son también las que registran más paro de España. Históricamente, hasta que estalló la crisis, Andalucía se disputó con Extremadura el primer puesto de región con más parados. Pero en los últimos siete años, los extremeños han mejorado (28,51%), mientras que Andalucía no lo ha hecho. Los sucesivos planes de choque aplicados por el Gobierno andaluz no han evitado la dura realidad en esta región: casi 1,3 millones de parados al final de septiembre, en el que Andalucía sumó 21.500 parados mientras que en España, de media, el paro cayó en casi 300.000 personas.
La tasa andaluza está más de diez puntos por encima de la media española y casi 20 puntos de Navarra y País Vasco, las regiones con menos paro, según la EPA. Y como ya informó ABC, seis de las ocho provincias andaluzas tienen una tasa de paro superior al 30%; Cádiz llega hasta el 37,18%, lo que se traduce en que cuatro de cada diez gaditanos en edad y disposición de trabajar no puede hacerlo. Son las peores cifras que tiene España. Derogar la reforma laboral Pedro Sánchez ha reiterado también su intención de derogar por decreto la reforma laboral aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy en 2012 porque «ha devaluado las relaciones laborales». Si se analiza la evolución que la temporalidad ha tenido desde que se aprobó la reforma, el resultado es que hoy la tasa es más de tres puntos superior a la que había entonces. En el caso andaluz es algo más de un punto superior y en Extremadura siete décimas. Sin embargo no es ahora cuando se está registrando más temporalidad. La media española rozó tasas del 30% en 2008, cuando estalló la crisis y cercanas al 35% en 2005 y 2006, periodos en los que gobernó José Luis Rodríguez Zapatero. En el caso de Andalucía su peor año fue 2007, cuando llegó a registrar un 47% y en ese ejercicio en Extremadura se situó en 42,1%. Hoy, aunque la mayor parte de los contratos siguen siendo temporales, la contratación estable avanza a ritmos de dos dígitos. Así lo reflejaron los datos de paro registrado de 2015. Los contratos fijos a tiempo completo crecieron un 13,77% en el año, frente al alza del 11,76% de la contratación general.
Menos cotizaciones Para mantener esta senda de estabilidad, la oferta del Partido Popular está centrada en las rebajas fiscales. Mariano Rajoy explicó durante la campaña electoral que ampliaría en una segunda legislatura la duración de una de sus medidas «estrella» durante su mandato: que los primeros 500 euros de sueldo en nuevos contratos indefinidos no tengan que cotizar.
Una medida que en principio está vigente hasta agosto y que Rajoy ha prometido que si gobernara extendería a todo 2016. Según el presidente del Gobierno en funciones, esta propuesta obedece a la necesidad de «dar las máximas oportunidades a las empresas que están creando nuestro empleo y lo hacen con contratos indefinidos». Economistas y empresarios coinciden en que este año se generarán entre 400.000 y 500.000 puestos de trabajo en España. Sin embargo, también coinciden en que la temporalidad no cederá y en que la falta de un gobierno estable puede causar incertidumbre y frenar la recuperación.
]]>