La crisis ha supuesto un bache para el bolsillo de los españoles. Aunque no para todos por igual: para algunos, ha sido un auténtico socavón

De media, el PIB per cápita de España ha bajado en 984 euros desde el inicio de la crisis, lo que equivale a 1,5 veces el salario mínimo español. En concreto, en 2008 la renta por habitante era de 24.274 euros, un 4,1% por debajo de los 23.290 euros de 2015, el último año para el que elabora datos el Instituto Nacional de Estadística (INE). En ese mismo periodo, marcado por la caída de la producción y el aumento de paro, la población total española apenas ha crecido un 1%.

Este indicador es útil para conocer la evolución de la calidad de vida de un país, aunque presenta dos desventajas: es sólo una media, por lo que no muestra las desigualdades entre los distintos ciudadanos, y no refleja tampoco las diferencias autonómicas.

Brecha autonómica

Esas diferencias son importantísimas. El desglose de las cifras del INE arroja dos Españas muy diferenciadas. En un lado, 12 regiones han sufrido pérdidas en la renta por habitante más altas que la media y en todos los casos superiores a los 1.000 euros. En el otro, 7 autonomías han sufrido mermas de su renta inferiores a la media nacional. Aunque nadie se salva de los números rojos.

En el ranking de perdedores, Melilla es líder, con 2.373 euros menos por habitante. A continuación se sitúan Cantabria, con 2.003 euros, y el Principado de Asturias, con 1.661 euros. Le siguen Navarra (1.446 euros), Murcia (1.425 euros), Ceuta (1.366 euros), Andalucía (1.362 euros), Castilla La-Mancha (1.343 euros), Islas Baleares (1.323 euros), la Comunidad Valenciana (1.292 euros), Canarias (1.286 euros) y Aragón (1.098 euros).

Por otro lado, la menores caídas del PIB per cápita durante la crisis corresponden a cinco autonomías. Se trata de la Comunidad de Madrid, con un descenso de 340 euros por habitante; Extremadura, con 467 euros; La Rioja, donde la rebaja es de 479 euros; Castilla y León, con 499 euros, y Cataluña, con una merma de 669 euros.

Las variaciones en términos porcentuales dibujan un escenario muy similar, con las mismas autonomías por encima y por debajo de la media. De nuevo, Melilla encabeza la lista de damnificados con una pérdida de 12,1%, que contrasta con el descenso del 1,1% de Madrid, que repite también como cierre de la clasificación.

Un siglo de ganancias

Donde sí hay variaciones en los datos que arrancan en el principio de siglo, un periodo que incluye la expansión de la economía española tras su ingreso en el euro. Desde el año 2000, la renta per cápita de los españoles ha aumentado en 7.355 euros, al pasar de los 15.935 euros a los 23.290 euros. Y todo ello en un contexto en el que la población ha aumentado en ese periodo un 15%.

Se trata, de nuevo, de la media de las cifras, cuyo desglose vuelve a dibujar dos Españas. Así, ocho autonomías experimentan ascensos superiores, lideradas por País Vasco, con una ganancia del PIB por habitante de 10.917 euros desde el año 2000; Madrid, con 10.479 euros, y Aragón, con 8.860 euros. Les siguen Navarra (8.395), Cataluña (8.280 euros), Galicia (8.059 euros), La Rioja (7.694) y Castilla y León (7.477 euros).

En el otro lado de la balanza figura el resto de España, con ganancias inferiores a la media. Las peor paradas son Melilla (donde la renta por habitante ha aumentado 3.041 euros), Canarias (con 4.330 euros) e Islas Baleares (4.364 euros).

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