La entrada de pedidos industriales cayó en julio un 8% en tasa anual, el mayor descenso desde 2009

Los datos económicos que se van conociendo reflejan que la economía española empieza a desacelerarse, un proceso que los analistas aseguran que se prolongará a lo largo del próximo año. El Instituto Nacional de Estadística (INE) informó ayer de que la entrada de pedidos en la industria cayó un14,1% en julio, un descenso que se queda en el 8% si se corrigen los efectos estacionales y de calendario. Supone un retroceso importante y que rompe con la tendencia alcista registrada a lo largo del ejercicio anterior.

La ralentización que los analistas llevan meses anunciando se refleja de forma clara en el sector industrial, cuyo peso en el PIB ronda el 17%. El INE también publicó ayer que la cifra de negocios de las empresas industriales cayó un 2,8% en tasa anual y corregido de efectos estacionales y de calendario. Desde enero, la facturación en el sector ha registrado tasas negativas. El propio Gobierno ha reconocido que la actividad industrial “arroja signos de ralentización”.

Por otro lado, Funcas alertó el pasado lunes durante la publicación de sus previsiones anuales que el consumo privado está perdiendo fuerza “por la desaceleración que ya ha comenzado a notarse en la creación de empleo”. Entre otros motivos, apuntan al fin del impacto de la rebaja del IRPFque aprobó el Gobierno de Mariano Rajoy para los ejercicios 2015 y 2016. El frenazo económico a nivel mundial, que afecta a la UEy gigantes como Estados Unidos o China, es otro factor que sustenta las tesis pesimistas.

En clave interna, el sector de los servicios, que representa más del 70% del PIB español, se encuentra en mejor situación que la industria. Según los datos publicados ayer por el INE, la facturación en las empresas de servicios aumentó un 4,4% en julio y acumula 35 meses consecutivos con tasas positivas. El incremento del volumen de negocios fue especialmente notable en la hostelería, donde aumentó un 6,5%. La buena temporada turística explica las cifras positivas. Si se cumplen las previsiones, más de 70 millones de turistas visitarán España a lo largo de este año, la mayor cifra jamás registrada.

Aun así, la buena temporada turística no impedirá, según los analistas, la desaceleración. La economía española creció un 0,8% en el segundo trimestre de este año, por encima de las estimaciones. Actualmente, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) prevé que la economía avanzará un 0,7% en el tercer trimestre. El Gobierno estima que España cerrará el año con un crecimiento del 3,2%. Sin embargo, el avance se limitará al 2,9% en 2016 y al 2,3% en 2018. Y, en mitad de la desaceleración, la Administración está obligada a llevar a cabo nuevos y relevantes ajustes para reducir el todavía abultado déficit público, que supera el nivel del 5% del PIB.

A pesar de que Bruselas finalmente evitó multar a España por rebasar el objetivo de estabilidad, las autoridades comunitarias exigen que España continúe con la senda de consolidación fiscal. El sector público debe reducir sus números rojos al 4,6% del PIB este año y al 3,1%y el 2,2%en los dos siguientes ejercicios. Según las previsiones de Funcas, España puede cumplir el objetivo del año en curso, pero rebasará el límite de los próximos años si no se adoptan medidas adicionales. Y, para que ello ocurra, es necesario que haya un nuevo Gobierno.

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