Antonio R. Vega
ABC
El PP llama a los grupos a iniciar las pesquisas y Ciudadanos no descarta apoyar que Díaz declare

El PSOE se verá abocado a abrir el nuevo curso político, marcado por las elecciones generales, con una comisión que investigará su gestión y que irá desgranando por capítulos las irregularidades en los cursos de formación durante los últimos doce años (el tiempo aún no está acotado). Será una comisión impuesta por la oposición. PP, Podemos, Ciudadanos e IU la apoyan en bloque. Hasta el último minuto, el partido que gobierna la Junta de Andalucía ha tratado de desactivarla. A través de dos escritos presentados ante la Mesa del Parlamento de Andalucía, el Grupo Socialista manifestó su rechazo a la tramitación de sendas iniciativas, prácticamente idénticas, para constituir un grupo de trabajo que registraron con apenas nueve días de diferencia el PP (el 15 de junio), y Ciudadanos (el 6 de julio). Pero, viendo que tenía la batalla perdida, ha tenido que rectificar. El presidente en funciones de la Junta, Manuel Jiménez Barrios, ha anunciado que no votará en contra, una «rectificación» que celebró ayer el coordinador de IU, Antonio Maíllo.

Durante el verano, los socialistas han tratado de persuadir a Ciudadanos -el partido que facilitó la investidura de Susana Díaz- de que la comisión no era necesaria. Aún ayer lo intentaba por enésima vez la secretaria general del PSOE de Sevilla, Verónica Pérez, quien afirmó que su partido está «más en promover proyectos que a perder demasiado el tiempo en cuestiones que están en manos de la Justicia».

Sin embargo, por más empeño que ponga en que esta comisión parlamentaria para investigar los cursos va a ser una pérdida de tiempo, después de la experiencia vivida con la investigación de los ERE fraudulentos, no depende de la voluntad de un PSOE en minoría que se constituya. De hecho, la iniciativa podría estar incluida en el orden del día para ser debatida en el próximo Pleno de este mes. La atención está puesta en la Mesa del Parlamento y la junta de portavoces previa al Pleno que se celebra hoy, donde el presidente del Parlamento, el socialista Juan Pablo Durán, tiene capacidad de decisión sobre el orden del día.

Sobre la investigación sobrevuelan aún dos incógnitas. La primera, es qué iniciativa va a salir adelante: si la del PP, que la presentó primero, o la de Ciudadanos, cuyo coordinador, Sergio Romero, ayer mostró su deseo de «abanderar» el debate argumentando que ni el PSOE ni el PP tienen «legitimidad» para hacerlo. El partido que lidera Juan Marín ha despejado las dudas iniciales que mantenía sobre la idoneidad de esta comisión e incluso dejó abierta l a puerta a apoyar que Díaz comparezca ante la citada comisión «si la comisión lo entiende oportuno». Obligado a marcar distancias de cara a la próxima cita con las urnas, Ciudadanos ha redoblado la presión sobre el PSOE en dos frentes: los próximos presupuestos de la Junta y la investigación de la formación.

La segunda duda está relacionada con los plazos de trabajo de la comisión. El PSOE va a t ratar de que se constituya lo más tarde posible para no contaminar la atmósfera electoral.

Sea como fuere, el asunto ya ha irrumpido como un obús en la precampaña. El presidente del PP, Juanma Moreno» llamó ayer a los partidos a apoyar la comisión y anunció que su grupo ha propuesto también modificar el reglamento de la Cámara para que se celebren «al menos» tres plenos al mes en lugar de los dos actuales. Maíllo, por su parte, abogó por «normalizar» las comisiones de investigación en Andalucía «con criterio, no como el circo del PP, que quiere una estrategia para hacer ruido y después pactar las conclusiones con el PSOE».