Encarnación Freire
ABC
La Administración debe más de 3 millones a las entidades, en agonía financiera

El horizonte puede despejarse a medio plazo para las catorce Cámaras de Comercio de Andalucía. Tras sufrir una dura reconversión en los tres últimos años, que ha dejado en el camino a la mitad de su plantilla, estas instituciones que representan y prestan servicios a los empresarios en las provincias, aunque operan bajo tutela administrativa, siguen en una delicada situación financiera. En algún caso, como en el de la Cámara de Jaén, la asfixia obligó a la Junta a intervenir la institución en marzo de 2014, y todavía hoy sigue en el dique seco, con los trabajadores sin cobrar sus nóminas y buscando una salida a la desesperada.

El anuncio realizado ayer por el consejero de Empleo, Empresa y Comercio, José Sánchez Maldonado, de que impulsará, «con la mayor agilidad posible», la Ley regional, abre la expectativa de un nuevo proceso electoral para renovar los órganos de gobierno de las Cámaras, y la apertura de estas instituciones a nuevos colectivos, como los autónomos o las cooperativas, siguiendo el camino marcado por la Ley estatal. El consejero expresó este compromiso tras el Pleno del Consejo Andaluz de Cámaras de Comercio, órgano que preside el empresario onubense Antonio Ponce. Se abre así otra etapa para estos entes tras casi un año de parálisis. Así, el adelanto electoral en Andalucía dejó en suspenso el anterior anteproyecto de Ley que había pergeñado el anterior consejero del ramo Rafael Rodríguez, en la etapa del bipartido andaluz.

Pero la mayor urgencia de las Cámaras andaluzas sigue siendo conseguir recursos financieros. La supresión del pago de las cuotas obligatorias de las empresas a las Cámaras, decretada por el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero, y las dificultades de sus asociados dejaron en el chasis las estructuras de estas corporaciones.

Los esfuerzos por reinventarse para sobrevivir han dado resultados en algunas Cámaras andaluzas, como la de Sevilla, que abrió su cartera de servicios de formación, patrocinios e internacionalización. Sin embargo, en el caso de la de Jaén, la situación sigue siendo dramática. También en Granada ha dos tres presidentes en un año, en este caso por la batalla entablada entre bandos empresariales.

A la salida del túnel no contribuye la deuda que mantiene la Junta de Andalucía con estas instituciones, que, según fuentes empresariales, supera los 3 millones de euros por impagos de los programas cofinanciados por la administración autonómica.