Lidia Velasco

EXPANSIÓN
Desde Hacienda destacan el éxito de estas operaciones por su solvencia financiera
La Junta de Andalucía no sólo ha seguido recurriendo a los mercados para financiarse a corto plazo, sino que además ha redoblado su potencial emisor. Actualmente es la única administración autonómica que continúa colocando pagarés, un producto financiero similar a los bonos pero con la diferencia de que se pagan al descuento. En 2015 obtuvo 424 millones de euros a través de esta vía. Se trata de la mayor cifra de los últimos años, pero representa la mitad que en 2003, cuando consiguió 811 millones. El Gobierno andaluz ha recurrido en mayor medida a este producto gracias a la recuperación de los mercados financieros y a que su adhesión al FLA (Fondo de liquidez Autonómica) impide un mayor endeudamiento a través de otros mecanismos como los bonos. No obstante, con un saldo vivo de 289,6 millones, éste no supone ni el 1% del total del pasivo dela Junta que superó los 30.000 millones en el tercer trimestre de 2015. Esta cifra es algo inferior al Presupuesto de la Junta para 2016, que se sitúa en 31.285 millones, el mayor de todas las administraciones regionales. La deuda supone u 120% de sus ingresos corrientes, por debajo del 184% del conjunto de las autonomías. Por otro lado, la Junta también ha necesitado a la banca para financiar su tesorería y tener liquidez para su funcionamiento corriente en 2015. Con este objetivo realizó tres convocatorias a lo largo del año para la formalización de pólizas por 1.340 millones. Desde Hacienda apuntan al interés mostrado por las entidades financieras, al haber recibido ofertas por 2.435 millones. El tipo de interés medio ponderado que pagará es del 0.16% anual, frente al 1,17% de 2014, precisan. Junto a ello, aseguran que «el aumento en las emisiones responde a la amplia solvencia financiera de la comunidad de cara al sector bancario y a los mercados de deuda. Y prueba de ello es el éxito que ha habido en todas las ocasiones que se han solicitado ofertas de financiación a corto plazo para las únicas modalidades de endeudamiento no cubiertas por el Estado, es decir, crédito bancarios y vencimientos de pagarés». Sobresuscripción Y es que a pesar de que no ha recuperado todas las calificaciones crediticias que disfrutaba antes de la recesión (sólo Standard & Poor’s ha mejorado la nota recientemente, al subirla a BBB con perspectiva positiva, un escalón por debajo del ráting del Estado), ha encontrado una buena respuesta entre los inversores, como muestra la sobresuscripción. Sólo ha tenido dificultades para la colocación de pagarés a 18 meses -el plazo más largo-, dejando desiertas nueve de las doce subastas en esta franja. Respecto al año anterior, cuando colocó 338 millones de euros, es un 25,4% superior. En 2013 se alcanzaron los 334 millones, tras superar «una fase crítica» entre 2010 y 2012, según destacan desde el departamento dirigido por María Jesús Montero. «Pese a la importante reducción del saldo vivo y os importes de emisión, que en 2011 tocaron suelo con 89 millones, se logró mantener en funcionamiento el programa creado en 1991». Menor coste En las doce subastas celebradas (una por mes), se presentaron ofertas por 625, 5 millones. EL tipo de interés ponderado ha sido del 0,29% anual frente al 0,97% del año pasado. Cupones ostensiblemente menores respecto a los que llegó a pagar en los años duros de la crisis, cuando se elevaron al 4% en 2013 en el plazo más largo. La cifra es mayor aún en el caso de los bonos patrióticos, cuya última emisión fue en 2012 al 5,5%. Por otro lado, aunque estaba previsto en la normativa, de momento la Junta no hará colocaciones a medida ni singulares. Las primeras se hacen al plazo específico que demanda el inversor, mientras que las segundas se realizan de forma extraordinaria. «A la luz de los buenos resultados ofrecidos por el programa no está previsto ningún cambio», aseguran desde la consejería. El objetivo de la Junta pasa por mantener esta política, para su financiación a corto plazo. A largo plazo, prevé seguir recurriendo a los mecanismos del Estado -FLA o Fondo de Facilidad Financiera, en función de si cumple déficit-, que hoy en día ya aportan más de dos tercios de las necesidades y, en menor cantidad, a préstamos bancarios. Según afirman desde Hacienda, «la comunidad está dispuesta a aprovechar todas las oportunidades de financiación a bajo coste que los mercados sean capaces de ofrecer».    ]]>