Hacienda adelanta dos meses el cierre del presupuesto contable para cumplir con el déficit y provoca nuevos reajustes

El pasado 29 de octubre la Consejería de Hacienda y Administración Pública de la Junta publicó en el BOJA la orden de cierre del ejercicio presupuestario de 2014. Para algunos gastos que dependen en exclusiva de los fondos de la Junta (se excluyen fondos europeos o transferencias finalistas del Gobierno), la Junta impuso de plazo límite para la presentación de propuestas de gasto el 31 de octubre, sólo dos días después de la publicación de la orden. A partir de esa fecha, ninguna Consejería puede presentar un compromiso nuevo de gasto. Esta precipitación para cerrar el gasto cuanto antes, dos meses antes del final de año, tiene un motivo evidente: el presupuesto que se ahorre ayudará a la Junta a cumplir con el objetivo de déficit. Pero esta decisión va a deparar consecuencias. A algunos centros directivos de la  Administración andaluza no les ha dado tiempo a preparar con antelación la documentación para compromisos de gasto previstos y estas ayudas van a perderse. Según ha podido conocer esta redacción, una de las consejerías más comprometidas es la de Administración Local y Relaciones Institucionales, que dirige el vicepresidente de la Junta, Diego Valderas (IU).

La convocatoria de ayudas a las organizaciones de consumidores era una de las  previstas para estos meses finales de año, y ya no se convocarán. La organización Facua advirtió esos días de que por primera vez en 30 años, la Junta de Andalucía suspendía estas subvenciones, que este año eran de 1,2 millones. Según Facua, la Secretaría General de Consumo comunicó a las organizaciones de consumidores que el Gobierno andaluz cerró el ejercicio presupuestario a fecha 31 de octubre, «por lo que numerosas subvenciones no resueltas en esa fecha serán anuladas, como ocurrirá con las destinadas al movimiento de consumidores organizado», expuso Facua en un comunicado que pasó desapercibido. En estas dos semanas, otros colectivos se han visto sorprendidos al conocer esta orden de cierre. Las ayudas para voluntariado están en el alambre, aunque según afirmaron ayer fuentes de la Consejería de Administración Local, las ayudas para este colectivo lograron entrar en el último día antes del límite. Colectivos de memoria histórica también se han quejado. Estas prisas que han tenido que afrontar los  centros directivos a causa de la  orden de cierre abre el  interrogante de si fueron avisados con suficiente antelación, ya que la preparación de expedientes puede llevar meses de trabajo. El ejemplo de las ayudas de voluntariado induce a pensar que, como sostienen algunas fuentes, algunos departamentos se enteraron el día de la publicación en el BOJA de la premura para cerrar sus compromisos de gasto. La Consejería de Hacienda, que dirige la socialista María Jesús Montero, no ha respondido por el momento a los requerimientos de información por parte de esta redacción. Otro de los colectivos que se verán perjudicados son los artesanos. Según confirmaron ayer fuentes de la Consejería de Turismo y Comercio, también de IU, a algunos centros directivos no les ha dado tiempo a gestionar las ayudas para este colectivo, caso de la provincia de Málaga.

Estas mismas fuentes subrayaron que se trata de un problema administrativo y que esas ayudas se recuperarán «dentro de dos meses». Además de las convocatorias regladas, esta limitación del presupuesto provocaría que empresas que facturan para la Administración y que cobran en el último trimestre del año vayan a ver retrasado su cobro. También se verán afectados terceros que trabajan para la Administración, por ejemplo a través de convenios en materia científica, que no verían prorrogados sus contratos. Según describe una fuente, en la Junta no se va a mover un papel que implique gasto en los dos próximos meses y ello compromete el inicio de actuaciones en el próximo año. De estos límites, la orden exceptúa los gastos que obligatoriamente tienen que asumir por proceder de transferencias finalistas o fondos europeos, y también se podrá hacer frente a nuevos gastos en farmacia o en el capítulo de personal. Se exceptúa también el pago de la deuda o los que deriven de mecanismos de financiación para el  pago a proveedores (FLA).

La  Junta deja en diez meses algunas de sus partidas de gasto (incluso nueve, si se trata de justificar mensualidades vencidas) para cumplir con el déficit y porque este año comenzó con hipotecas del año anterior. Para cumplir con el déficit en 2013, la Junta no ejecutó en el último trimestre créditos por 980 millones a los que estaba obligada, lo que recogió el Ministerio de Hacienda en un informe. En 2011, antes de las elecciones autonómicas, la Junta también adelantó el plazo para hacer frente a compromisos de pago, aunque en esa ocasión cerró a 30 de noviembre. Esta vez el cierre se ha adelantado dos meses.

DIARIO DE CÁDIZ