Carlos Segovia
EL MUNDO
Puntúan con un 2 sobre 9 a ‘la situación política’ a dos meses de las elecciones

Grandes empresarios españoles dan una nota de fuerte suspenso a la clase política y rechazan que el nuevo Gobierno reforme la Constitución para «actualizar el modelo de Estado», según la tradicional encuesta que elabora el Instituto de Empresa Familiar (IEF) en su congreso anual. Es la primera vez que el organismo que preside Javier Moll plantea la pregunta sobre cambiar la Carta Magna tras las propuestas que realizan distintos partidos políticos encabezados por el PSOE y la respuesta ha sido negativa por estrecha mayoría. Un 52% de los empresarios presentes ha votado en contra y un 48% a favor, según el resultado anunciado por el directivo Jesús Casado. La votación ha tenido lugar en Bilbao, que reúne este año el XVIII Congreso del IEF. Han asistido entre otros los presidentes de Mercadona, Juan Roig, de Acciona, José Manuel Entrecanales, de Agrolimen, Artur Carulla, de Puig, Marc Puig, de Barceló, Simón Pedro Barceló o el consejero delegado de Osborne, Ignacio Osborne, entre otros. También han participado en la votación propietarios de empresas familiares de menor tamaño.

Más claro ha sido su pronunciamiento sobre la situación política. La han puntuado con un 2 sobre 9, solo ligeramente superior al suspenso del pasado año en que solo concedieron un 1. La inestabilidad política es la gran preocupación de los empresarios para el próximo como evidencia el fuerte contraste con su optimismo económico. Los empresarios familiares han otorgado 5,31 sobre 9 a la situación económica, lo que supone el primer aprobado del IEF desde que comenzó la crisis en 2008. En la anterior edición, la nota fue de 4,26.

En consonancia con esta expectativa, el 93% de los votantes han apostado que sus empresas mantendrán o incluso aumentarán plantilla el próximo frente a solo un 7% que augura que la reducirá.

Un estudio presentado por la consultora KPMG sobre la Empresa Familiar indica que lo que las diferencia de otras compañías es una mayor visión a largo plazo y reinversión de beneficios.

El Rey ha recibido una sonora ovación en el Palacio Euskalduna de Bilbao tras inaugurar el congreso. Felipe VI ha mantenido la visita en su agenda, pero ha tenido que abandonar el encuentro en poco tiempo para firmar en Madrid el decreto de disolución de Las Cortes. De otro modo, habría tenido que rubricar la convocatoria de elecciones desde la capital vizcaína.