Álex Gubern
ABC
La patronal Fomento del Trabajo publica hoy una nota en la que alerta del riesgo del proceso soberanista

El proceso soberanista enfila sus semanas más decisivas, con todas las miradas puestas en el resultado de las elecciones del día 27. La conformación de una lista única independentista cuyo propósito es «desconectar» de España en el plazo de 18 meses, junto a la irrupción de otra candidatura de corte populista apoyada por Podemos, ha disparado todas las alarmas, más aún entre un sector t an sensible a la inestabilidad política como el de la gran empresa. Si la radicalización del proceso soberanista ya ha llevado a la deserción del empresariado que se alineaba con Artur Mas, o que al menos no se enfrentaba directamente a él, la percepción de que los planes rupturistas se precipitan lleva ahora a los empresarios a dar un paso adelante.

Hoy mismo se hará pública una nota de la histórica patronal Fomento del Trabajo advirtiendo de los riesgos de seguir adelante con el proceso secesionista, una toma de posición no nueva en la patronal que preside Joaquim Gay de Montellà pero sí muy significativa porque se produce a las puertas de las elecciones autonómicas. A la nota que hoy publicará Fomento se sumará también el pronunciamiento que hará en las próximas semanas la CEOE, presidida por el catalán Juan Rosell. Ya en la última junta directiva de la patronal española se acordó la necesidad de tomar posición sobre el proceso político catalán, algo que sucederá con probabilidad, según fuentes conocedoras consultadas por ABC, tras la próxima reunión de la cúpula empresarial, el día 15 de este mes.

En el caso de la patronal catalana, la nota de hoy es especialmente crítica con los planes políticos de Mas, una amonestación tan clara que ha impedido, según ha podido saber ABC, que el documento sea suscrito por otros representantes de la empresa catalana, como el presidente de la Cámara de Comercio, Miquel Valls. En este contexto, la patronal considera que la coyuntura política amenaza la recuperación económica en un momento precisamente en el que esta comienza a consolidarse.

En un artículo publicado este verano, el presidente de la patronal, Joaquim Gay de Montellà, ya adelantó la voluntad de Fomento del Trabajo de no permanecer ajena al debate político, y anticipaba en parte el contenido de la nota que se hace pública hoy. De partida, la patronal considera que en 2015 se juntan unas citas electorales «ineludibles» con otras «absolutamente innecesarias, como las autonómicas catalanas de otoño», cuyo adelanto, por segunda vez consecutiva, supone a criterio de Gay de Montellà una «temeridad».

Apelando al pragmatismo, desde la patronal se señala que «hay que pedir a los partidos políticos, una vez más un ejercicio de responsabilidad. Hay que pensar en la gobernabilidad del país. Lo más importante es la gobernabilidad, desde la eficiencia reformista y el realismo político».

«Parálisis»

En este mismo contexto, y en un mensaje dirigido tanto a los partidos que impulsan el proceso soberanista, como a los que propugnan soluciones a la griega, el empresariado catalán lamenta que a la «parálisis» que siempre implican unas elecciones se añadan otros elementos de inestabilidad: «Si a todo esto le sumamos un mercadeo de propuestas políticas de agitación y simplificación o distorsión de la realidad, corremos un riesgo evidente de, como nos ha demostrado Grecia, estropear la recuperación económica». En la misma pieza, Gay de Montellà animaba a unir fuerzas para garantizar un «crecimiento económico sostenible», y en un mensaje que parecía dirigido a los oídos de Mas, tan dado a citas y metáforas, concluía: « Esta tiene que ser nuestra meta. Si se me permite, nuestra Ítaca».

El empresariado catalán asiste atónito a los movimientos políticos en Cataluña, en particular los de un Mas que cuando alcanzó la presidencia de la Generalitat en 2010 se presentaba como amigo de los empresarios («business friendly», según su terminología). La lista única –en alianza con ERC y con un político procedente de ICV de número uno–, propuestas como la de la agencia tributaria o, directamente, el anuncio de que va a quebrarse la legalidad han sembrado el desconcierto y una profunda inquietud.

«No se ha hecho nada»

En este contexto, y más allá del mensaje de fondo sobre la inconveniencia de seguir adelante con los planes rupturistas, la nota de Fomento del Trabajo apuntará a la necesidad de que, orillando el «proceso», el nuevo gobierno lleve a cabo una decidida política en materia fiscal, industrial o de infraestructuras. Desde Fomento del

Trabajo se recuerda a ABC que de las «100 propuestas» que lanzó la patronal antes de los comicios de 2012 también en forma de nota preelectoral, «no se ha hecho nada».

Junto a Empresarios de Cataluña – creada de manera específica para combatir el soberanismo–, Fomento del Trabajo y el Círculo de Economía han sido las asociaciones que de manera más clara se han opuesto al proceso soberanista. En el caso de Fomento, reclamando al nacionalismo que reconduzca sus reivindicaciones hacia el terreno fiscal, en el caso del Círculo abogando por el reformismo y apoyando un nuevo sistema de financiación autonómico no particular para Cataluña pero que sí respete el principio de ordinalidad.

Más allá de las propuestas de unos y otros para superar el bloqueo, existe una preocupación común sobre las consecuencias que ya está teniendo el «proceso» con respecto por ejemplo a la fuga de inversiones. Así lo expresaba ayer en Sant Cugat del Vallès (Barcelona) la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, que aseguró que algunos inversores internacionales suspenden sus proyectos en España por la inestabilidad política.

En una visita a la planta de la multinacional farmacéutica Boehringer Ingelheim, Báñez apuntó que «algunos empresarios nos comentan a los que tenemos responsabilidades públicas que la inestabilidad les lleva a suspender, no cancelar, proyectos que generan empleo», señaló la ministra, conf i ando en que en Cataluña, dijo, predomine el «seny» (sentido común).