Hasta marzo solo se registraron 15 firmas, frente a las más de 140 de 2014 y 2015

Los grandes patrimonios españoles temen un cambio radical en la tributación de sus ahorros en función de los resultados de las próximas elecciones generales. Y es que los partidos políticos llevan meses haciendo campaña con la fiscalidad de las sociedades de inversión de capital variable (sicav). Ante esa situación, la inversión a través de estos vehículos financieros ha sufrido un frenazo. A lo largo del primer trimestre del año solo se han registrado en España 15 sicav, cuando en los dos años anteriores se registraron en cada ejercicio más de 140 firmas de este tipo.

En concreto, en 2015 la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) autorizó 157 nuevas sociedades de inversión, y en 2014 un total de 140, según datos del supervisor bursátil. La creación de este tipo de vehículos tocó suelo en 2009, con el estallido de la crisis, cuando se constituyeron solo 19 vehículos de inversión. Desde entonces, el ahorro a través de estas sociedades ha venido creciendo año a año, pero los datos vistos en lo que va de 2016 auguran un retroceso en ese proceso de recuperación.

Solo desde finales de diciembre del año pasado, tras las elecciones generales, el patrimonio acumulado en las sicav descendió en 982 millones de euros, casi un 3%, hasta los 33.100 millones, según las estadísticas de la patronal de las instituciones de inversión colectiva, Inverco.

«Este año las previsiones de creación no son muy halagüeñas, debido a los cambios que los nuevos partidos quieren implantar si finalmente crean gobierno», señala la consultora internacional Foster Swiss, que como otras entidades financieras ya está ofreciendo a los clientes españolas constituir sus sicav en otras jurisdicciones más atractivas como Suiza o Luxemburgo.

Estas sociedades de carácter jurídico, regularizadas durante el Gobierno de Felipe González y sujetas a la supervisión de la CNMV, permiten tributar los beneficios que obtenga por sus inversiones al 1% en lugar del 30% que fija el impuesto de Sociedades. Sin embargo, cuando un partícipe decide retirar sus ahorros de ese vehículo vendiendo su participación en la sicav, los rendimientos que obtenga deberán tributar a entre el 21% y el 27% según la cuantía.

Temor a Podemos

Los partidos políticos han hecho campaña con vistas a las elecciones generales prometiendo un cambio en l a normativa y fiscalidad de estos vehículos de inversión, que a nivel social son vistos como una forma usada por las grandes fortunas para pagar menos impuestos. El Partido Popular propuso que los partícipes adquieran al menos el 0,55% del capital de la sociedad; el PSOE, en cambio, plantea fijar un tope a esa participación y limitar el tiempo en que se puede tener el patrimonio en una sicav.

Ciudadanos plantea solo un «control abierto» de estas firmas, y Podemos e Izquierda Unida, los partidos más duros en esta materia, proponen abiertamente revisar al alza esa tributación, aunque han ido matizando su postura. Inicialmente, el partido liderado por Pablo Iglesias prometía directamente la supresión de las sicav.

ABC