ABC

Mercadona, Bodegas José Estévez, Frutas Montosa y la CTA analizan el proceso de mejora desde el sector primario hasta el supermercado
José Estévez es una de las principales bodegas del Marco de Jerez y produce cada año más de 30 millones de botellas de manzanilla de Sanlúcar, vinos, brandies y otras bebidas espirituosas (como ron, whisky o ginebra). La malagueña Frutas Montosa es, a su vez, uno de los mayores comercializadores europeos de aguacate y mango. Ambos forman parte de la treintena de interproveedores de Mercadona en Andalucía, con los que existe un modelo de colaboración mutua para impulsar aspectos como la I+D+i. «No se puede sacar todo el potencial de la innovación en el sector de la distribución si no existe una visión global de la cadena», indica Jorge Romero, director regional de Relaciones Externas del grupo de supermercados. A partir de ahí, cualquier nuevo desarrollo «debe tener siempre como faro al cliente, que es nuestro jefe, y tener un enfoque transversal que abarque productos, procesos, conceptos y tecnología». Para Nathalie Chavrier, responsable del sector agroalimentario en Corporación Tecnológica de Andalucía (CTA), en un negocio tan verticalizado como es la distribución, un esquema que tenga en cuenta a toda la cadena «reduce los riesgos aparejados a la innovación gracias a la cooperación» y puede tener una clara incidencia tan- to en la base del sistema (como el sector agrario en el que nace la materia prima) hasta el consumidor final. «La i nversión en I+ D+ i de l as empresas agrarias sigue siendo muy inferior al de las empresas alimentarias, de ahí que la cooperación entre ambas sea esencial», remarca. Materia prima Cuando se pone el foco en la materia prima, José Estévez, presidente de la bodega que lleva su nombre, recuerda que es muy importante «convencer al viticultor de que optimice los procesos para obtener las variedades de uvas que mejor se adecuen a las tendencias, gustos y necesidades del mercado». Y para ello es fundamental crear primero relaciones estables con los productores «que les permitan invertir en este tipo de desarrollos». Todo está relacionado. Una mejora del producto final que llega al supermercado conlleva, a su vez, un impacto positivo para los agricultores. «Hemos decidido que nuestra manzanilla esté elaborada íntegramente con uva palomino del Marco de Jerez, incluido el alcohol vínico que tradicionalmente se trae de otras zonas de España, con lo cual controlamos la calidad en todo el proceso de elaboración y evitamos que haya excedentes al comprar más uvas en nuestro entorno».
El caso de Frutas Montosa es paradigmático. Esta compañía fue pionera en el lanzamiento de las tarrinas de guacamole (salsa de aguacate). Su éxito está en la implantación de una tecnología que es capaz de ejercer una presión de hasta seis mil bares que elimina la flora microbiana contaminante y mantiene intactas las características organolépticas de este producto saludable durante 25 días. «Con las tarrinas de guacamole hemos respondido en primer lugar a las necesidades del consumidor, que pide productos saludables, listos para consumir y al mejor precio posible; y como ventaja añadida hemos conseguido procesar fruta de primera categoría que por cuestiones simplemente estéticas o de calibre no entraban en el lineal», remarca Federico Montosa, director adjunto de la compañía. Ahora esta firma de la costa tropical malagueña quiere replicar el éxito del guacamole con el mango, para lo que ha lanzado «una salsa para tapear y maridar con arroces, carnes o pescados» que contiene un 95% de fruta fresca y ya ha entrado en algunas tiendas de Mercadona. «Estamos comprobando cuál es su aceptación, ya que cuando se lanza un producto nuevo también hay que acompañar paulatinamente al consumidor para que tenga la oportunidad de conocerlo y valorarlo». Tanto en el caso de la manzanilla elaborada al 100% con uva palomino procedente de viñedos en producción integrada como en el del guacamole y la salsa de mango se da respuesta a una tendencia del mercado. «La predilección por los productos saludables es una tendencia creciente; eso no significa solo que aumente el consumo de alimentos funcionales, sino que se exige que los ingredientes sean naturales y que no haya aditivos sintéticos», remarca Nathalie Chavrier, para quien es fundamental que la agroalimentación busque alianzas con otros sectores, especialmente la biotecnología, pero también con ramas como la aeronáutica (como demuestra el uso de aviones no tripulados para gestionar las cosechas o las cápsulas de café que han utilizado t ecnología de l a NASA). En este sentido, Bodegas Estévez ha realizado un ambicioso plan para replantar más de 700 hectáreas de viñedos «con una cooperación muy estrecha con la empresa de viveros y utilizando un sistema que combina la mecanización y la tecnología GPS que ha sido muy eficiente». Frutas Montosa, a su vez, ha creado un centro tecnológico para madurar el aguacate y propiciar que llegue a los hogares en el estado perfecto para consumir. «Los primeros ensayos tecnológicos para un centro de esta tecnología han sido en nuestra planta de Valle-Niza», recuerda Federico Montosa. Experiencias del cliente Sea cual sea el eslabón de la cadena, «el consumidor debe ser siempre el faro que orienta todos estos procesos». Jorge Romero recuerda que Mercadona ha implantado la coinnovación a través de unos laboratorios de ideas situados en los propios supermercados «donde los clientes aportan sus sugerencias y comparten sus experiencias». En este sentido, el empresario José Estévez añade que esta conexión permanente con el consumidor es lo que ha permitido a la bodega desarrollar nuevos sabores, «como el licor de té y una gama de vodkas saborizados que tienen una gran aceptación». La innovación es, ante todo, una actitud y una cuestión de mentalidad que «necesita una visión estratégica sobre qué puede ocurrir en el futuro y dotar de recursos y conocimiento una empresa para poner los medios necesarios», apunta Nathalie Chavrier. José Estévez indica que en la bodega «el 70% de los profesionales son titulados universitarios, ya que lo más valioso de una empresa es el conocimiento y la experiencia que pueden aportar». Y como prueba de que la mentalidad y la actitud son incluso más importantes que el tamaño, Romero recuerda que «uno de los interproveedores de Mercadona es un barco pesquero de Barbate que está implementando un sistema muy avanzado en la gestión del personal».
]]>