Los clientes más conservadores recurren a los fondos garantizados o a las hipotecas a tipo fijo

La banca española ha desempolvado en los últimos meses algunos productos del pasado con los que hacer frente a los bajos tipos de interés y satisfacer la demanda de los clientes más conservadores, como es el caso de los fondos garantizados o las hipotecas a tipo fijo. Aunque en los últimos años el sector financiero había apostado por ofrecer depósitos o productos con mayor riesgo y rentabilidad, ahora saca del armario ofertas que habían quedado en desuso.

En el caso del ahorro, por ejemplo, han ganado protagonismo los fondos garantizados, que aseguran como mínimo en un futuro la totalidad de la inversión inicial y, además, proporcionan para el cliente una rentabilidad que puede ser fija o variable.

Según datos de la Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones, Inverco, los fondos garantizados registraron en julio suscripciones por valor de 283 millones, en tanto que el patrimonio gestionado alcanzó los 23.502 millones.

En cuanto a la financiación, los bancos españoles se decantan ahora por la comercialización de más hipotecas a tipo fijo, que ofrecen ventajas tanto a los clientes como a las propias entidades. En el primer caso, este tipo de préstamos garantiza una cuota hipotecaria mensual sin cambios, lo que evita “sustos a los clientes” y garantiza a las entidades unos ingresos recurrentes estables, sin estar sujetos a los vaivenes del Euribor. Expertos consultado confirman que cada vez son más los ciudadanos que eligen hipotecas a tipo fijo en un ejercicio de prudencia y gracias a la mayor oferta por parte de la banca.

Los clientes se alejan del riesgo

Volviendo al lado del ahorro, los mismos expertos sostienen que los clientes se han apartado del riesgo a pesar de la caída de los tipos de interés y la escasa rentabilidad que ofrecen los productos conservadores, como los depósitos.

Desde la empresa de información de productos de ahorro e inversión VDOS, Sergio Ortega ha explicado que tanto las señales de desaceleración de la economía de China, como el “Brexit”, pasando por la evolución del petróleo o la falta de gobierno en España han marcado un ritmo de altibajos en los mercados.

“Esta inestabilidad ha llevado a los ahorradores a volver a productos de carácter más conservador, como los fondos garantizados, que en los últimos años parecían un producto casi en desuso y que en el primer semestre ha vuelto con fuerza”, ha asegurado.

A la vuelta al pasado también ha contribuido la pérdida de confianza de los clientes, que se fían menos de algunas ofertas de los bancos, especialmente teniendo en cuenta lo sucedido con las participaciones preferentes o las cláusulas suelo.

Según Inverco, “con la misma tendencia de meses precedentes, en un entorno de elevada incertidumbre, los partícipes de fondos continuaron desplazando sus inversiones hacia aquellos más conservadores”, como los fondos de gestión pasiva, los de renta fija y los garantizados.

ABC