L. M. Ontoso/ M. J. Pérez/ L. Montoto
ABC
Las entidades españolas creen que es posible el acuerdo que salve a la multinacional andaluza

Abengoa se encuentra ante la difícil tesitura de evitar el mayor concurso de acreedores de la historia empresarial española con una deuda bruta de 8.903 millones de euros (5.469 millones pendientes de pago a proveedores y un pasivo total de 27.356 millones). La negativa de Gestamp para inyectar 350 millones en el capital de la compañía con sedeen Se villa de energías renovable se infraestructuras( operación con la que la firma de la familia Riberas se iba a convertir en la mayor accionista de la andaluza con cerca de un 28% del capital) ha situado finalmente a Abengoa en un difícil equilibrio financiero. Tal es así que, como la propia compañía admitió en un nota a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) publicada a primera hora de la mañana de ayer, solocitará «a la mayor brevedad» el preconcurso de acreedores para tratar de evitar la insolvencia. «La compañía continuará el proceso de negociación con sus entidades acreedoras con la finalidad de alcanzar un acuerdo que garantice la viabilidad financiera de la misma al amparo del artículo 5 bis del ale yconcurs al », detalló la empresa en el comunicado. Este procedimiento, previsto en la ley con curs al, otorga un plazo de cuatro meses a la compañía para negociar con las entidades acreedoras una salida que le permita esquivar la quiebra.

No lo tendrá fácil, pero no es imposible. En este momento las entidades piden que Abengoa ponga sus cartas sobre la mesa: que presente un plan de viabilidad complementado con un programa de desinversiones definido (la empresa había propuesto vender activos por 1.200 millones entre este año y el que viene).

En total, los bancos españoles tienen una exposición (contando deuda corporativa, asociada a proyectos, con terceros y la de filial Abengoa Yield) de 3.602 millones, que incluye un crédito de 100 millones del Instituto de Crédito Oficial (ICO) y 600 millones de la nacionalizada Bankia.

Fuentes financieras concluyen que cada mes de negociaciones pueden costar en torno a 150 millones, que son las necesidades más inmediatas para mantener las constantes vitales de la que ha sido una de las joyas de la corona del sector de la ingeniería española.

Las dificultades de acceso a los mercados que han lastrado la posición de liquidez de la compañía empezaron en el mes de noviembre de 2014. Fue entonces cuando la firma se viera obligada a reformular sus cuentas para incluir los «bonos verdes» (destinados a financiar los proyectos en energías renovables) como deuda respaldada por la compañía. Eso provocó el desplome de los títulos tanto en la Bolsa española como en el parqué norteamericano. Desde aquel momento las acciones de la empresa controlada por la familia Benjumea han caído en el Ibex más de un 80%, retroceso que se suma al descenso que sufrió ayer: en

una sesión que comenzó al mediodía —ya que fue suspendida de cotización en las primeras horas de la mañana— los títulos del grupo se desplomaron un 53,84% hasta los 0,42 euros, después de haber llegado a un suelo de 0,28 euros. La sangría a la que se enfrentan estos títulos, así como el proceso de excepcionalidad que se inicia con el preconcurso, motivó que el comitém asesor técnico del Ibex 35 se reunieraun de manera extraordinaria para decidirde la exclusión de Abengoa del selectivose a partir del próximo viernes.

La llegada de Gonvarri, que se iba af formalizaren el marco del aampliaciónpl de capital de 650 millones anunciadaan en agosto y se disponía a d de esplaza ralos Ben ju me a( Felipe BenjumeaBe ya cedió la presidencia con una indemnización de 11 millones de euros) del control del grupo que cuenta con más de 25.000 trabajadores en todo el mundo, descarriló porque el grupo de entidades acreedoras no aceptó las condiciones impuestas por los Riberas, que veían imprescindible una línea de apoyo financiero de 250 millones para atender las necesidades deliquidez inmediatas y de 1.500 millones para garantizar su viabilidad a medio plazo, según detallan fuentes financieras conocedoras de l a operación.

El grupo de entidades acreedoras está f ormado por una heterogénea mezcla en l a que se encuentran l os principales bancos españoles con Santander a la cabeza y entidades extranjeras como HSBC, Citigroup y Crédit Agricole. Aunque la banca española se mostró dispuesta a colaborar —y aún se presenta optimista para llegar a un acuerdo— las entidades extranjeras forzaron la negociación hasta la ruptura. Gonvarri, que en la tarde del j ueves dejó l a puerta abierta a un acuerdo si variaba la posición de la banca, ya no ve posibilidad de acercamiento. De hecho, el consejero delegado de Gestamp, Francisco Riberas, aseguró públicamente en un acto que se celebró en Madrid que la decisión de no entrar en el capital de Abengoa es «definitiva».

Junta y Gobierno se unen

La situación de Abengoa ha generado un consenso social y político sobre la necesidad de buscar una solución viable para la compañía. «Confío en que entre todos sigamos teniendo una gran multinacional española, que si ga creando riqueza y que siga manteniendo el empleo», apuntó ayer la ministra de Empleo, Fátima Báñez.

En la misma línea se expresó el consejero de Economía de la Junta de Andalucía, Antonio Ramírez de Arellano, quien destacó que Abengoa « es fundamental para Sevilla, ya que aporta un empleo de calidad, por l o que habrá que estar muy atentos en l as próximas horas y días a la evolución de esta cuestión». La manifestación más optimista llegó desde la patronal española. El presidente de la CEOE, Juan Rosell, afirmó que tenía información —que no quiso concretar— que le permite asegurar que «la situación de Abengoa se va a resolver».