Lalia González
SUR
La abstención del PP y C’s evita la tramitación de la ley de cuentas abiertas de Podemos

Final del trayecto: las dos proposiciones de ley que motivaron el primer gran conflicto de la Mesa del nuevo Parlamento andaluz pasaron ayer a pleno, donde fue rechazada su toma en consideración. Los grupos de la oposición celebraron que hayan podido sortear el filtro y entrar en el debate de las iniciativas. Se trata de la proposición de ley de cuentas claras y abiertas para la Administración pública andaluza, presentada por Podemos, que fue finalmente rechazada gracias a la abstención de PP-A y Ciudadanos, 42 en total, pues obtuvo sólo los votos en contra del grupo socialista (47) y a favor de Podemos e IU (20). Tampoco se aceptó la proposición de ley relativa a medidas tributarias en el impuesto de sucesiones y donaciones, del PP-A, que sólo apoyó este partido y C’s.

La presentación de ambas iniciativas al comienzo del periodo de sesiones, en septiembre, provocó un bloqueo en la Mesa de la Cámara, al decidir el PSOE que no debían tramitarse por afectar a la ejecución del Parlamento. Dada la variable aritmética de esta legislatura, el grupo socialista consiguió impedir que las iniciativas pasaran el filtro de la Mesa gracias a la abstención de Ciudadanos. El PSOE, que con 47 escaños no tiene mayoría en esta legislatura, necesita afinar sus apoyos para impedir que sean aprobadas propuestas que no desee. Pero un informe del letrado mayor del Parlamento contradijo la versión socialista, por lo que Ciudadanos dio su voto favorable al trámite e hizo posible que las dos proposiciones de ley fueran incluidas en el orden del día ayer.

Por ello, en las intervenciones de los grupos se sucedieron las declaraciones de defensa del parlamentarismo y críticas hacia el PSOE por su actuación. Juanma Moreno, presidente del PP-A, habló de «falta de respeto a la pluralidad democrática» del Parlamento y a la libertad de expresión y de «gravísimo error, porque el grupo mayoritario ya no tiene mayoría absoluta». La «alianza entre PSOE y C’s golpea la esencia de la democracia», dijo la popular Carmen Crespo, que recibió como respuesta de la socialista Ángeles Férriz que «no den lecciones de democracia ustedes, que tuvieron paralizado al Andalucía 80 días y abandonan el pleno y las comisiones cuando no les interesa».

Juan Ignacio Moreno Yagüe, en nombre de Podemos, defendió la proposición de ley de cuentas abiertas por «protección contra la corrupción» y para que «se nos reconozca la mayoría de edad a los ciudadanos y podamos acceder a nuestras cuentas, porque el dinero público es nuestro». Recordó que C’s votó a favor de una ley similar en Castilla y León.

Mientras Inmaculada Nieto, de IU, daba su apoyo al trámite, Sergio Romero, de C’s, anunciaba su abstención, aunque «de acuerdo con que se tramite», tras calificar la proposición de «redundante, contraproducente y cara», en personal y sistemas informáticos, además de que «puede ser lesiva a terceros». Recordó a Moreno que C’s también se abstuvo en una ley similar en la Comunidad Valenciana. Carmen Crespo, en representación del PP-A lanzó acusaciones a la Junta por falta de transparencia y dijo que está a la cola en los rankings de las comunidades autónomas. La socialista Angeles Férriz afirmó que «el volcado masivo de datos no contribuye a la comprensión del uso de los fondos públicos».

Malestar en Podemos

El rechazo de la iniciativa sentó muy mal a la secretaria general de Podemos, Teresa Rodríguez, y dijo que «hay una conspiración contra la transparencia».

Juanma Moreno Bonilla, presidente del PP-A defendió su reforma del impuesto de sucesiones y donaciones y puso de manifiesto que «en Andalucía se puede pagar cien veces más que en otras comunidades autónomas» por este concepto, un «disparate fiscal» con consecuencias directas, como que desde 2009 es donde más ha aumentado la renuncia a las herencias «algo tan valioso en lo afectivo, no solo en lo material» y apeló a «la justicia fiscal que tanto necesita esta tierra».

Elena Cortés, de IU, se mostró en contra y propuso un debate monográfico sobre fiscalidad en Andalucía, mientras Marta Bosquet, de C’s, anunció su voto a favor de la tramitación de la proposición, que consideró compatible con el grupo de trabajo pactado con el PSOE para la rebaja de este impuesto. Criticó que el PP-A quiere «desfiscalizar» a las clases más altas, por lo que defendió que no todas las herencias paguen por igual y, sobre todo, que se armonice en todas las comunidades autónomas. «Su partido podría haberlo suprimido desde el Gobierno central», dijo a Moreno. «Actúan según les va, votan a favor de la comisión de investigación aquí y no en Madrid, tienen que tener criterio y coherencia. C’s es igual aquí que en todo el territorio español», dijo la diputada andaluza. Moreno le replicaría extrañado de que ataque a un grupo de oposición y no al Gobierno y entabló su particular debate, a su vez, recordando que C’s tiene paralizado el presupuesto en Murcia, donde gobierna el PP, por un caso de corrupción. Esperanza Gómez, de Podemos, también defendió que la reforma se lleve a cabo desde las Cortes Generales, con la regulación de unos mínimos comunes. A la vez que coincidió en que «es un drama que no se puedan aceptar herencias por faltas de liquidez», propuso que se haga un estudio del perfil de los andaluces para establecer los tramos y «elevar la voz en el Consejo de Política Fiscal y Financiera por la deslocalización de grandes fortunas para evitar el impuesto». José María Ruiz, del PSOE, también apeló a la posibilidad que ha tenido el PP de modificar el impuesto desde el Gobierno central y si no lo ha hecho, aventuró, es porque tendría que compensar a las comunidades autónomas. Aseguró que la crisis y no el impuesto es el motivo de la renuncia a las herencias.