DIARIO DE ALMERÍA
La integración de grandes y pequeñas cooperativas va a ser uno de los objetivos prioritarios en el mandato que acaba de comenzar

Juan Rafael Leal acaba de ser elegido presidente de la Feeración Andaluza de Cooperativas Agroalimentarias para los próximos cuatro años. Profesional de la ganadería y socio de la cooperativa Covap desde hace tres décadas, pertenece al Consejo Rector de la misma desde hace más de veinte años y ocupa su vicepresidencia desde hace siete. Además, es el presidente de la OPL del Sur, organización de productores lácteos que aglutina al 95% de la oferta de leche de Andalucía.

Acaba de ser elegido presidente de la nueva junta rectora de las cooperativas andaluzas ¿Cuál es su principal objetivo en esta etapa?
Mi principal objetivo va a consistir en continuar fomentando la integración de cooperativas, no sólo en entidades asociativas prioritarias, sino también entre cooperativas de menor tamaño, así como potenciar su capacitación industrial y su acceso a los mercados, tanto nacionales como internacionales. De cara a la sociedad, también me propongo dignificar la figura de los agricultores y ganaderos, como profesionales que generan empleo y riqueza en la región, y que, además, velan por poner a su disposición los alimentos con la mayor calidad y seguridad alimentaria

La integración viene siendo noticia casi diaria en el mundo cooperativo ¿Tiene un ritmo adecuado o debería ser aún más rápido?
Personalmente, creo que el ritmo es lento, aunque se están produciendo avances importantes. La lentitud no se ha debido tanto a una cuestión de legislación, sino más bien al necesario cambio de actitudes dentro de los consejos rectores de las cooperativas. Afortunadamente, nuestros mensajes van calando y las administraciones, tanto la nacional como la regional, están favoreciendo que los procesos cojan velocidad. Por otra parte, los mercados son cada vez más exigentes y piden a los productores volumen y calidad, lo que sólo es posible ofrecer desde estructuras dimensionadas

En sus primeras palabras como presidente se refirió a la necesidad de integración de las pequeñas cooperativas. ¿Quizá esté siendo mejor aceptada la idea en las grandes?
No es que esté mejor aceptada en las grandes que en las pequeñas, simplemente da más vértigo la unión de pequeñas con estructuras mucho más dimensionadas, pero al final la unión suma y si comenzamos fusionando estructuras pequeñas, lograremos cooperativas más grandes y más próximas a las de mayor tamaño y, por tanto, a su fusión con ellas.

Usted viene de una gran cooperativa, Covap, de la que es vicepresidente y en la que lleva desde sus inicios. Con esa experiencia ¿cuál es el mayor peligro del gran tamaño ?
Yo no creo que el gran tamaño conlleve peligro. El peligro está en las malas gestiones que puedan poner en riesgo la sostenibilidad de la actividad y el futuro de los socios. Por tanto, las mismas dificultades puede afrontar una grande que en una pequeña. Normalmente, en las estructuras grandes existen más mecanismos de control que en las pequeñas, por lo que el peligro, en mi opinión, no está relacionado con el tamaño.

¿Cuál es el tamaño ideal de una cooperativa?
No existe un tamaño ideal. Al final, la función de la cooperativa debe ser garantizar que los socios cobren un precio razonable por sus productos y su acceso a los mercados, a ser posible con el mayor retorno del valor añadido, lo que sólo es posible mediante la industrialización. De esa manera, la cooperativa garantizará las rentas, la fijación de la población en la zona rural donde desarrolle su actividad y el futuro de las industrias auxiliares y municipios que dependan de ella.

Por sectores, ¿cuáles están a la cabeza en Andalucía en integración y cuales a la cola?
Actualmente, como decíamos, las integraciones se están animando y tenemos ejemplos en todos los sectores, algunos de ellos más apegados al territorio y otros con más diversidad geográfica. En este sentido, se están produciendo procesos de integración muy fuertes en frutas y hortalizas, caso de Unica Group, con una voluntad claramente exportadora. En aceite y aceituna de mesa, contamos con referencias en cooperativas como Oleoestepa, Jaencoop, Agro Sevilla y Dcoop, esta última ampliando sus actividades, además, en otros sectores. En ganadería, tenemos el ejemplo de Covap, donde se ha producido su fusión con San Miguel, e integramos a productores de tres comunidades autónomas distintas y sectores diversos. También es muy reseñable la constitución de la OPL del Sur o la primera entidad asociativa prioritaria de España, Oviespain, en la que estamos integrados con Cordesur.

¿Hay ahora mismo suficientes incentivos y ayudas a la integración?
En la actualidad, el sector cooperativo cuenta con más incentivos que nunca para llevar a cabo esos procesos de integración, tanto a nivel regional como nacional, a través de los planes de desarrollo rural, fundamentalmente. Pero lo importante es que los acuerdos que se materialicen no sean motivados por las ayudas sino respaldados por procesos empresariales y comercializadores sólidos y con futuro.

Tras la integración ¿cuáles son los principales retos que tienen que afrontar las cooperativas?
Las asignaturas pendientes venimos repitiéndolas desde la federación desde hace años y es que las cooperativas tienen que pensar cada vez más como empresas e invertir en industrialización, I+D+i, internacionalización, así como en la detección de las necesidades del mercado para atenderlas convenientemente.

Usted también es presidente de la OPL del Sur y como tal representa a los productores de leche no sólo de Andalucía, sino de buena parte del sur de España. ¿Qué opina del acuerdo lácteo firmado recientemente?
El acuerdo es positivo en tanto en cuanto se ponen las bases para el correcto funcionamiento del sector. Históricamente, hemos visto, no obstante, acuerdos de este tipo que, por desgracia, en 48 horas ya se habían incumplido. Es bueno aunar a los tres eslabones de la cadena con la ayuda de la Administración, pero ésta también debe tener una actitud vigilante y sancionadora para que se cumplan los acuerdos y no se queden en una foto y una mera reseña en los periódicos.

¿Cómo afectará al sector lácteo andaluz?
El sector lácteo andaluz, hasta ahora, tiene dos velocidades. La de aquellos productores integrados en cooperativas -caso de Covap- con capacidad industrial y acuerdos con la distribución, que les permiten mantener unos precios adecuados, y la de otros ganaderos que ahora mismo acaban de formalizar la constitución de un grupo cooperativo -me refiero a Alba S.C.A.- pero que no disponen de capacidad industrial y tienen que negociar constantemente precios con la industria. Sí que es cierto que se ha dado un paso muy importante con la constitución de la OPL del Sur, la cual agrupa al 95% del sector lácteo de Andalucía, lo que supone una estabilidad añadida al conjunto como así se está demostrando.