El presidente de CEIM afirma que controlar a los trabajadores por el tiempo que permanecen en sus puestos es obsoleto

«El que diga que la situación económica no ha mejorado es que no conoce la realidad. Cuando viajo a Holanda y Alemania y hablo con mis interlocutores, que son la economía real, no son analistas, me preguntan qué estamos haciendo en España para que la economía vaya mejor». Así de contundente se expresa el presidente de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM), Juan Pablo Lázaro.

Pero aún tenemos problemas como el paro y el déficit.
España va por la buena senda, es innegable, pero con tres importantes cuestiones: déficit, deuda y desempleo, que están perfectamente relacionadas. Si gastamos más de lo que ingresamos, se produce déficit, el cual no es ilimitado. En cuanto al paro, no creo que España tenga un castigo divino que haga que siempre dupliquemos la media europea y que haya países que no son tan potentes económicamente que el nuestro y tienen un porcentaje muy inferior. La deuda es consecuencia de las dos anteriores.

 ¿Qué rumbo debe tomar el nuevo gobierno?
Sería gravísimo si el nuevo gobierno, sea el que sea, se equivoca de política económica, ya que va a ser mucho peor que cuando se inició la crisis de 2007. Sería más virulenta porque aquella se ha llevado por delante a las familias, las empresas, las reservas, los ahorros… Salirse de la ortodoxia marcada por la UE o diseñar políticas que vayan en contra de las empresas, es un error gravísimo. Nos da pánico. Por eso proponemos diversas medidas.

¿Como la de bajar los impuestos?
No solo decimos que hay margen para bajar los impuestos, sino que reduciéndolos se recauda más. Subir impuestos no tiene nunca sentido, pero hacerlo en época de crisis y de recuperación es lo peor que se puede hacer. Hay impuestos, y en eso la Comunidad de Madrid ha dado ejemplo, como el de Patrimonio, que somete al bien o al ahorro a una doble imposición.

También quieren profundizar en la reforma laboral.
Efectivamente, porque la reforma laboral ha salvado la vida a muchas empresas. España no tiene un problema de salarios altos, pero sí de costes laborales. Hay que buscar soluciones imaginativas. Al nuevo gobierno le pediría el máximo consenso, donde la patronal y los sindicatos somos clave. En la Administración habría que realizar un proceso de ingeniería para hacer una redestribución de funciones porque hay partes de la Administración que están sobresaturadas y otras que tienen menos trabajo.

¿Quieren abaratar el despido?
Habría que buscar fórmulas para lo que se denomina flexiseguridad. En España hay un excesivo peso de la temporalidad. No es buena ni para los trabajadores ni para los empresarios. También pasa en la Administración. Sin tocar los derechos adquiridos hasta ahora, hay que buscar fórmulas partiendo de contratos estables, como el teletrabajo. Controlar a las personas por el tiempo que permanecen en su trabajo está obsoleto. También son una pérdida de competitividad terrible las fiestas locales y los puentes. Hay que profundizar en la reforma laboral y buscar modelos donde los empresarios perdamos el miedo a contratar y que los trabajadores tengan una situación estable. España tiene un problema gravísimo con el desempleo juvenil y el de larga duración en las personas de más de 50 años.

¿No habría que simplificar los contratos y las bonificaciones?
Se han simplificado mucho los modelos de contratación y hay que seguir avanzando. Más que las bonificaciones, son los costes, ya que las cotizaciones empresariales son de las más altas de Europa. Hay que buscar soluciones originales. Creemos que hay margen para ampliar los días de baja por maternidad y paternidad que en España son algo escasos. Sin embargo, los periodos de baja voluntaria pueden ser excesivos. También regular la ley de huelga para que las personas que quieran trabajar puedan ejercer libremente su derecho. Todo tiene que ser muy consensuado, a través del diálogo social. La Transición se hizo, en parte, porque la patronal y los sindicatos llegaron a importantes acuerdos. En 1987 hubo 200 millones de horas de huelga y en 2015 hubo solo 10.

¿Qué proponen para abaratar los costes energéticos?
Los empresarios queremos pagar en el recibo de la luz solo lo que cuesta la generación y el transporte. No sé por qué tenemos que pagar las subvenciones a las renovables y el carbón. Tienen que llevarlo a los Presupuestos del Estado.

También insisten en bajar las cotizaciones sociales.
Reducir los costes de las empresas ayudaría a generar empleo, pero no solo esto, hay otras medidas. Rebajar las cotizaciones en dos o tres puntos sería importante, pero lo más destacado es que los empresarios, especialmente las pymes, no tengan miedo a contratar.

¿No habría que mejorar la formación?
La formación es un derecho del trabajador y una obligación del empresario. Hay que diseñar un nuevo modelo, más participativo y práctico. Debe impartirse el espíritu emprendedor entre los más jóvenes. Detrás de cada persona, sea un fontanero o un piloto, hay un posible empresario. La formación es clave.

¿Y el subsidio de desempleo?
Me gustaría que se diera el tiempo que hiciera falta a aquellos parados que lo necesiten, como los mayores de 50 años y de larga duración, y nada a los que no lo necesitan o no quieren.

¿Cuáles son los objetivos de CEIM?
Las patronales deben ser eficaces, transparentes e independientes política y económicamente. La política de responsabilidad social es clave. La economía se basa en la confianza y esta en la transparencia.

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