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Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía, Murcia y Castilla-La Mancha arrastran desde hace tres años la peor calificación de las agencias de ‘rating’, el grado especulativo

El Gobierno confía en que la economía nacional alcance un crecimiento del 3% durante el presente año, las perspectivas macroeconómicas mejoran, las cifras de turismo nacional durante la recién acabada Semana Santa han sido sensiblemente superiores a las de años anteriores, e incluso los analistas y la banca de inversión hablan de un nuevo milagro español, pero la realidad es que todas estas noticias no tienen su correspondiente reflejo -o al menos, no totalmente- en las Comunidades Autónomas.

eso queda patente en la calificación crediticia regional. En especial, en la de cinco de ellas: Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía, Murcia y Castilla-La Mancha, que siguen hundidas en el grado especulativo, esto es, están consideradas como bono basura.

La agencia Moody’s, que es la mayor seguimiento realiza de las autonomías españolas, califica a Andalucía con un Ba1, que es el primer escalón dentro de la que define como «riesgo considerable de crédito, tiene características especulativas». Pero todavía tienen peor consideración Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y Castilla-La Mancha, no en vano a todas ellas les otorga un Ba2, lo que supone estar dos pasos por debajo del aprobado.

Precisamente estas últimas cuatro autonomías recibieron la semana pasada un importante y nuevo toque de atención cuando la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) aseguró que el año que viene tampoco se ajustarán al objetivo de déficit establecido por el Gobierno y que seguirán, por lo tanto, aumentando una ingente deuda que el caso catalán roza ya los 65.000 millones de euros y que en el valenciano supera los 37.000.

Peor calificación que España

En este contexto, será complicado que estas Comunidades Autónomas consigan librase de la valoración de bono basura que pesa sobre ellas desde hace ya cerca de tres años, en el que fue uno de los momentos de mayor apogeo de la crisis en España. Además, las cinco regiones mencionada son, junto a Extremadura -que tampoco cumplirá con el objetivo de déficit- y Canarias -que, en cambio, ya lo hizo incluso el año pasado- las únicas cuya calificación es inferior a la de España, atendiendo en este caso a las valoraciones de Moody’s y Fitch.

En el lado contrario se encuentra el País Vasco, que con un Baa1, está un escalón por encima del Baa2 del conjunto del Estado. Navarra, cuya nota BBB+ está tomada de la revisión que recientemente Fitch llevó a cabo de Pamplona, no supera la media nacional porque la valoración que hace esta agencia es un escalón más positiva que la de Moody’s o S&P. Sin embargo, la agencia destacó el «fuerte perfil socio-económico» de la capital foral, así como «el moderado nivel de deuda» que ostenta.

Ese mismo día, Fitch también hizo público otros dos estudios sobre Madrid y Barcelona. De la capital de España, el analista Patricio Novales afirmaba que presenta una «economía fuerte» y que espera que durante el presente año muestre un buen «comportamiento financiero».

Sobre la principal población de Cataluña se destacaba el «margen operativo» y la expectativa de que, en el medio plazo, consiga reducir su deuda. En ambos casos, la nota que se confirmó fue la de BBB+, por encima de la de la Comunidad de Madrid y muy superior al bono basura de Cataluña.

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