Releva a Javier Moll, presidente del Grupo Moll, tras completar su mandato, y es el primer empresario andaluz en liderar el IEF

La asamblea de socios del Instituto de Empresa Familiar (IEF) eligió ayer a Ignacio Osborne nuevo presidente de la organización. Osborne, consejero delegado del Grupo Osborne, es el primer empresario andaluz en liderar el IEF y asume su Presidencia en sustitución de Javier Moll, presidente de Editorial Prensa Ibérica, quien ha completado su mandato de dos años. En su discurso ante la asamblea, Ignacio Osborne destacó que el principal reto que han de asumir las empresas familiares españolas es el de crecer y mejorar su rentabilidad, para poder crear más empleo. “Estamos ante un nuevo paradigma económico, en el que las empresas familiares, si quieren ser protagonistas de su destino, han de mejorar su gobierno corporativo, internacionalizarse y profesionalizar su gestión. Y para eso, o quizá también como una parte lógica de este proceso, han de crecer, ganar dimensión”, afirmó.

El nuevo presidente del IEF señaló que en este contexto es también fundamental el papel de la Administración. “Los empresarios no pedimos nada. Hacerlo sería una ofensa para esa parte de la sociedad española que aún está padeciendo las consecuencias de la crisis. Creemos, sencillamente, que será bueno para España y para la creación de empleo que se construya un marco legal que no desincentive el crecimiento empresarial”, incidió.

Los esfuerzos realizados durante los últimos años por parte de las empresas, recortando su endeudamiento y apostando con fuerza por la innovación y la internacionalización, han empezado a tener un reflejo en la evolución de la economía española, según destacó Osborne.

El sector público, sin embargo, presenta aún serios desequilibrios. El más destacado de ellos es la falta de control del déficit, con el consecuente incremento de la deuda, que constituye ya, según el presidente del IEF, “una pesada losa sobre el futuro del país y de las nuevas generaciones”. En este escenario, Osborne destacó que la parálisis política que vive el país no ayuda a la recuperación. “Lo peor para el empresario, al igual que para el ser humano, es la incertidumbre”, indicó, al tiempo que recordó que “la actividad económica y empresarial y la creación de empleo necesitan un escenario político, fiscal y de gestión administrativa que sea claro y estable”.

Durante la asamblea se llevó a cabo una encuesta en la que se pone de manifiesto que los empresarios socios del IEF continúan percibiendo una mejora del clima económico, dado que valoran la situación actual con 5,46 puntos sobre 9, frente a los 5,15 que le asignaban el año pasado. No ocurre lo mismo en el caso de la situación política, que este año ha recibido una puntuación de 2,2 sobre 9, mientras que en 2015 era calificada con un 2,98.

“No es un voto de castigo de los empresarios hacia los políticos -dijo Osborne- sino la constatación de que vivimos una situación anómala, que no resulta positiva para España”. En este mismo sentido, recordó que el Instituto de la Empresa Familiar, que en 2017 cumplirá un cuarto de siglo de vida, es “apolítico e independiente”. El nuevo presidente del IEF señaló las líneas directrices que orientarán la actuación del Instituto durante los próximos años: fomento del crecimiento empresarial, la creación de empleo y la defensa de la figura del empresario. “Reivindicamos con orgullo la figura del empresario honesto y creador de riqueza, que asume riesgos, comprometido con España, con el progreso bien entendido y con las nuevas generaciones”, señaló.

Por su parte, en su discurso de despedida ante la asamblea, Javier Moll hizo un balance de las actividades realizadas durante estos dos años, destacando especialmente la elaboración y publicación del estudio La Empresa Familiar en España, un exhaustivo trabajo realizado durante dos años por el Servicio de Estudios del IEF y las 38 Cátedras Universitarias de Empresa Familiar vinculadas al Instituto. Con posterioridad a la asamblea de socios, se celebró una jornada empresarial en la que participó como ponente el embajador de China en España, Lyu Fan, quien fue presentado por el presidente de Deloitte, Fernando Ruiz.

DIARIO DE SEVILLA