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El alcalde se Sevilla, que recibió ayer en el Ayuntamiento al lobby compuesto por Renault, Cruzcampo, Persán y Cobre las Cruces, activará el plan propuesto

Acabar con los tópicos sobre la falta de industrialización de Sevilla. Ése es el objetivo de la iniciativa «Sevilla es industria», un lobby formado por cuatro de las más importantes empresas de la ciudad en todo el mundo para impulsar medidas que mejoren el tejido económico local. Los presidentes de HeinekenCruzcampo (Richard Weissend) y Persán ( José Moya Sanabria), junto al director de la factoría de Renault en Sevilla (Alfonso García-Agúndez) y al director de Recursos Humanos de la firma minera Cobre las Cruces ( Juan Román) se reunieron ayer con el alcalde, Juan Ignacio Zoido, en su despacho del Ayuntamiento para presentarle este proyecto que impulsa «una mayor actividad industrial para el crecimiento y la generación de empleo». No se trata de una simple declaración de intenciones, sino que este organismo compuesto por las cuatro grandes multinacionales, que generan en la ciudad más de 2.600 puestos de trabajo directos, pretende llevar a cabo planes propios para incentivar la implantación de nuevas industrias. Alfonso García-Agúndez, portavoz de la iniciativa, esbozó una serie de medidas para «ayudar a empresas más pequeñas para que puedan emular nuestra competitividad» porque «Sevilla también es industria, una industria de la que podemos sentirnos orgullosos como lo estamos de nuestras tradiciones, de nuestro patrimonio cultural y de nuestra gente».

Ese fue el mensaje más repetido: «Hay que acabar con los tópicos, nos molesta el tópico de que en Andalucía se trabaja menos y no planificamos, porque aquí la gente es cumplidora y tiene energía. En Sevilla se puede conseguir la máxima competitividad». El responsable de Renault, en cuya factoría sevillana se fabrican un millón de cajas de cambio al año, también centró su discurso en la necesidad de acabar con la idea de que «la industria es un modelo económico antiguo que contamina». Y dio una llamada de atención sobre la inclinación de la ciudad a depender cada vez más del turismo: «El turismo es bonito, perola industria es una actividad noble como la que más».

Por todo ello, las cuatro multinacionales apuestan por que Sevilla «se convierta en un territorio de excelencia industrial», para lo que es necesario impulsar una serie de medidas destinadas a «crear el caldo de cultivo adecuado para generar inversión, y con ella, producción, empleo, desarrollo, innovación y prestigio». Lo proponen además la compañía que genera el 25 por ciento de la demanda española de cobre, la que domina el 40 por ciento del mercado nacional de detergentes y suavizantes, y la que fabrica el 40 por ciento de la producción de Heineken en España, que junto con Renault han realizado una inversión de más de 1.700 millones en la última década. Y lo hacen porque «el peso de la industria provincial es modesto». Entre 2000 y 2011, la aportación de la industria sevillana al Valor Añadido Bruto descendió del 18 al 14 por ciento, mientras que el sector servicios pasó del 68 al 72. Además, en los últimos años han cerrado «plantas de dilatada trayectoria». Por todo ello, la primera intención de este lobby es crear una plataforma de compañías industriales. Y a partir de ahí su trabajo tiene dos direcciones: una a nivel interno y otra de acción externa.

En el primer apartado habrá alianzas «de interés estratégico» entre las empresas para unificar la formación o el «aprovechamiento de sinergias en la cadena de suministro». En el segundo, la idea es apostar por la formación. Cruzcampo ha creado su programa Talentage; Cobre las Cruces una escuela industrial; y Persán unos cursos de emprendimiento. Igualmente, esta coalición de grandes empresas estudia la realización de un curso de posgrado sobre gestión del patrimonio industrial.

El alcalde celebró la iniciativa porque se trata de «socios estratégicos importantísimos para Sevilla» y porque «no hay mejor consultor para preguntar qué tiene que hacer el Ayuntamiento a la hora de incentivar la llegada de inversiones que esta plataforma, que además no nos cobra nada». El objetivo, en definitiva, es acabar con el viejo aforismo que dice que el turista que llega en avión lo primero que ve desde el aire es que Sevilla no echa humo.

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