Ha vencido el plazo acordado entre ambos para acometer una gran adquisición

El grupo de inversión chino Fosun sale de Osborne. La compañía portuense recomprará el 20% de las acciones que Fosun había adquirido en junio de 2014 mediante una ampliación de capital. Como explicaron a ABC fuentes de Osborne, «el objetivo de aquel acuerdo era doble: expandirse comercialmente por el mercado asiático y, por otra parte, llevar a cabo una gran adquisición aprovechando la inyección de dinero de Fosun». Dado que en este periodo no se ha identificado ninguna operación interesante «porque todas tenían unos precios demasiado elevados, se ha optado por no hacer nada antes que hacer algo mal; de ahí que no tuviera sentido disponer de un capital inmovilizado». Gracias a la alianza con Fosun, Osborne contaba con unos fondos iniciales para acometer una gran compra de unos 65 millones de euros (una cifra a la que se añadiría la financiación bancaria). Sin embargo, en los últimos meses se han cerrado inversiones en este sector que han disparado todas las valoraciones. Quizá el principal ejemplo es el que protagonizó el grupo filipino Empreador, que pagó al contado 275 millones de euros a Beam Suntory por algunos activos que pertenecieron a Domecq, como las marcas Fundador, Harveys, Terry y Tres Cepas, así como las plantas de producción de Jerez y de Tomelloso.

A pesar de la ruptura de esta alianza, Osborne asegura que seguirá siendo socio comercial de Fosun para continuar vendiendo sus productos en China. Entre ellos destaca el jamón Cinco Jotas, que ya tiene en este país su primer mercado internacional, y el segundo de la compañía después de España.

A tenor de las fuentes de Osborne consultadas, la disolución de esta unión es totalmente amistosa y se trata de una cuestión meramente accionarial. El portal Mergermarket, especializado en información económica para empresas, informa de que Osborne «no ha podido cumplir con el plan original de expansión» que había atraído la inversión de Fosun debido a la «actitud conservadora de su estrategia de internacionalización». Esta divergencia de objetivos habría provocado el desencuentro entre ambas firmas. Sea como fuere, el pacto entre Fosun y Osborne planteaba un plazo de dos años para ejecutar una adquisición. Una vez que se ha superado la fecha marcada, había llegado el momento de resolver el acuerdo o estudiar alguna fórmula alternativa para alargarlo.

La salida de Fosun del accionariado de Osborne supone el fin de una alianza empresarial hispano-china que el propio consejero delegado de la bodega portuense, Ignacio Osborne, calificó en su momento como una decisión histórica. Aunque Osborne seguirá trabajando con Fosun como socio comercial para expandir sus negocios en China, renuncia a un aliado fundamental para acometer grandes operaciones corporativas.