El presidente de la CEA, Javier González de Lara, reclamó ayer que la CEOE escenifique el peso del tejido andaluz -más de medio millón de empresas- con una mayor representatividad en los distintos órganos resultantes del proceso electoral. Para el dirigente, se ha convertido en una «obsesión» y un «objetivo» lograr «el espacio» que a «Andalucía le corresponde».

Descartó categóricamente presentarse a los comicios a los que concurren su actual presidente, Juan Rosell, y el vicepresidente de Cepyme, Antonio Garamendi. Lo que sí hizo fue ofrecer su colaboración a los órganos de gobierno que salgan de las elecciones del próximo 17 de diciembre.

González de Lara se mostró prudente y no se inclinó por ninguno de los candidatos a la espera de conocer «cuáles son sus propuestas». De hecho, los invitará para que expliquen en Andalucía «su programa y el plan de actuación» de la CEOE para los próximos años.

Por otro lado, el dirigente, que participó en un acto de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), lamentó que el diálogo social entre patronal, sindicatos y administración se encuentre en mínimos. DE hecho, sobre un posible calendario de reuniones, afirmó gráficamente que «ni está ni se le espera».

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