El banco alemán Berenberg considera que las reformas propiciaron un giro en nuestro país a partir de 2013 y alerta de la peor situación que sufre el país vecino gobernado por una coalición de izquierdas

Los peores años de la crisis en los que España y Portugal compartían, junto a Italia y Grecia, su condición de miembros del grupo de países más rezagados de la zona euro se han quedado atrás. España, que hoy en día se sitúa entre las economías que más crecen en Europa, se ha desmarcado de los estados con problemas tras un tortuoso camino de ajustes y sacrificios. El éxito de la recuperación española nos sitúa como un modelo a seguir frente a la situación de recaída que se ha producido en el país vecino, según se desgrana del boletín semanal del banco Berenberg

Los analistas de la entidad alemana subrayan que, gracias a la reformas y al saneamiento del sector bancario, la economía española emprendió un giro radical en 2013. «La inversión está creciendo rápidamente, el avance del PIB está cerca del 3% y se ha producido un importante rebote en el empleo», reza el informe. Desde Berenberg también restan importancia a la incertidumbre derivada de la falta de gobierno y la amenaza de unas terceras elecciones: «A pesar del estancamiento político, España parece que va a permanecer en el camino correcto».

Mientras en nuestro país la inversión sigue al alza, en Portugal ha sufrido un retroceso. La evolución de la economía portuguesa comenzó a torcerse a mediados de 2015 a causa de dos factores. En la entidad aseguran que, en primer lugar, se debe a que la caída de los precios del petróleo ha golpeado con dureza a Angola, que representa el cuarto destino exportador de la economía lusa. No obstante, achacan fundamentalmente esta deriva negativa a las circuntancias políticas y al gobierno de coalición de izquierdas resultante tras las últimas elecciones. Algo parecido a lo que ocurrió en Grecia, ya que «el ascenso de un partido radical de izquierda al poder en principios de 2015 abortó la fase de expansión que se había iniciado en 2014 », advierte el informe.

«Tras un débil crecimiento del 0,2% de Portugal en el segundo trimestre, la agencia de calificación DBRS ha advertido de que puede reconsiderar la calificación en su revisión del próximo octubre», alertan desde Berenberg. En esta línea, indican que podría producirse una venta masiva de deuda tras la rebaja de la única agencia que aún mantiene a Portugal fuera del bono basura. Aunque en el banco alemán mantienen la esperanza de que este extremo no llegue a producirse, no dudan en alertar del riesgo de que Lisboa se vea obligada a solicitar otra vez ayuda financiera a Europa en caso de que sus peores presagios sí lleguen a hacerse realidad.

ABC