Harvard revalida su liderazgo y Cambridge es la mejor europea. Sólo hay una universidad española entre las 200 mejores del mundo

España no progresa adecuadamente en la élite académica y continúa sin tener un solo campus entre los 150 primeros del mundo, según el ranking de Shanghai, el más popular, hecho público hoy. Desde que apareció por primera vez en 2003,España no ha conseguido ningún año que una de sus universidades entre en el top 100 mundial que, un año más, vuelve a liderar Harvard, en Massachusetts, seguida de Stanford y de Berkeley, las dos en California.

No sólo no hay remontada española sino que, con respecto al año pasado, hay una universidad menos entre las 500 mejores del mundo. Si en 2015 fueron 13 las que consiguieron meterse ahí, en 2016 son 12 las españolas en el top 500, una cifra igual a Holanda. Entra la de Rovira i Virgili y se caen Zaragoza y Sevilla.

Entre los criterios que tiene en cuenta Shanghai, están la presencia de premios Nobel en los claustros, además de las publicaciones en revistas como Nature oScience o el porcentaje de alumnos internacionales. “Si esto fuera fútbol, baloncesto o tenis, sería un día casi de luto. Nos da idea de las prioridades de la sociedad. Llevamos más de 100 años sin un premio Nobel en ciencia, con Ramón y Cajal”, dijo ayer Luis Garicano, el economista vinculado ahora a Ciudadanos que participó en el último intento infructuoso de reformar el sistema universitario español, la comisión Wert, cuyo informe nunca se puso en práctica.

Garicano, profesor de la London School of Economics, explicó que cambiar el sistema es indispensable para variar el modelo productivo del país: “Hay que dar autonomía a las universidades que quieran cambiar. Se puede proporcionar financiación adicional sujeta a resultados”. En cuanto a la internacionalización de los campus, no se mostró muy optimista: “En algunos sitios, nos hacemos más provincianos. Este año el dominio del valenciano es un requisito para acceder a plazas de profesor”.

La Autónoma de Barcelona es la mejor universidad española según Shanghai, en un puesto entre el 150 y el 200, seguida de la Autónoma de Madrid y laUniversidad de Granada. La andaluza es la demostración de que se puede mejorar: en 2003, estaba entre la 400 y la 500 y este año ha conseguido estar entre las 300 primeras. Desde hace años, Granada hizo una apuesta decidida por meterse en los rankings y un ejemplo es su departamento de informática, que consigue colocarse entre los 100 primeros del mundo.

La lista la vuelven a copar las universidades estadounidenses, con ocho de las 10 primeras posiciones. Cambridge es la mejor europea, en cuarto lugar, y Oxford la segunda en séptimo lugar. Las dos mejoran respecto al año pasado. Será interesante saber cómo puede afectar el Brexit al sistema universitario de Reino Unido, donde varios premios Nobel firmaron un manifiesto en contra de la salida de la Unión Europea, de la que reciben cuantiosos fondos de investigación.

En cuanto a los demás países europeos, Suiza tiene a cuatro centros entre los 100 primeros del mundo. De hecho, el Tecnológico de Zurich, en el puesto 19, es el primer campus de la Europa continental en la clasificación. Alemania, Francia, Suecia, Dinamarca y Holanda logran tener a tres universidades en el top 100. Noruega y Finlandia tienen a una cada una. Italia, al igual que España, se queda sin ninguna en la división de honor académica, aunque tiene a 19 entre las primeras 500. Portugal consigue que estén cinco y la universidad de Lisboa está al nivel de la Autónoma de Barcelona. Israel, por su parte, tiene a dos entre las primeras cien.

La iniciativa de 2009 de hacer campus de excelencia internacional tenía como uno de los objetivos mejorar en los rankings. A la vista de los resultados, no ha sido un éxito. Es cierto que, en los años de la crisis, los recortes en investigación han sido muy acusados, al igual que en la financiación. Sin embargo, Granada y la Pompeu Fabra han demostrado que se puede escalar posiciones en ese mismo contexto. La catalana no consiguió meterse entre las primeras 500 hasta el 2009 y ahora está en el rango que va del 300 al 400.

Teodoro Luque, coordinador del campus BioTic de Granada, escribía hace un año: “La búsqueda de la excelencia, la internacionalización, la especialización, la conexión con el entorno” son los objetivos que hacen mejorar en los rankings. Ellos han demostrado que se puede. Sin que, todavía, haya ninguna española entre las 100 primeras.

 

EL MUNDO