La moderación salarial ha hecho crecer el empleo, pero no el indefinido

La reforma laboral, en particular la reducción salarial, ha permitido crear empleo neto con menor crecimiento económico que en las anteriores crisis. Sin embargo, este mayor ritmo de creación de puestos se produce en la contratación temporal y no en la indefinida. Son las principales conclusiones del estudio de la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas) en un artículo elaborado por el profesor Daniel Fernández Kranz.

Con este informe, Funcas desmonta el anterior consenso de los economistas de que la economía española no generaba empleo si no crecía al 2%. Fernández Kranz estima que, en la actualidad, el umbral de crecimiento del PIB para crear puestos de trabajo podría situarse incluso por debajo del 0,7%. Es decir, la economía generará empleo neto (temporal) siempre y cuando el PIB esté por encima de ese 0,7%. Lo que significa que se puede aumentar el empleo con un tercio de crecimiento respecto a las anteriores estimaciones. El dato es importante porque los organismos internacionales prevén que la economía española crecerá por debajo del 2% a partir de 2018.

La causa de este cambio respecto a anteriores crisis es la reforma laboral de 2012, que redujo los costes de despido al empleo indefinido; facilitó el descuelgue de las empresas de los acuerdos salariales en los convenios; y amplió los casos en que el empresario puede reducir la jornada laboral y los salarios. “Esta mayor flexibilidad puede haber resultado en una mayor creación de empleo en períodos de bajo crecimiento”, señala. En todo caso, “los datos no permiten afirmar con rotundidad que exista un mayor dinamismo en la creación de empleo estable y sí en el temporal, que se concentra en el sector privado, en la industria y en el empleo a tiempo completo”.

Pero, hay un matiz importante. “Se percibe un cierto agotamiento en la relación entre creación de empleo y crecimiento”, señala Fernández Kranz. Por ejemplo, el empleo creció en la primera mitad de 2015 un 2,94% con un alza del PIB del 3% anual. Sin embargo, en el segundo semestre se estancó ese ritmo al 3% cuando la economía creció al 3,5%.

Por ello, Funcas señala que el ritmo de crecimiento del empleo en los inicios de la recuperación es mayor debido, por ejemplo, a la mayor moderación salarial de esa etapa en comparación con las fases en que el crecimiento ya se ha consolidado. De aquí que advierta que con niveles bajos de crecimiento del PIB aumenta más el empleo. Sin embargo, a partir de crecimientos elevados de la economía “la creación de empleo es similar al que se observa en anteriores recuperaciones económicas”. Esto podía deberse “al carácter todavía incipiente de la recuperación económica”. Por ello, concluye Fernández Kranz que habrá que esperar a que se afiance la recuperación para comprobar “si en un futuro el empleo con contrato indefinido crece a ritmos parecidos o incluso superiores a los que se daban antes de la reforma laboral”.

 

EL MUNDO